
La Fintech Franq, creada por el brasileño Paulo Silva, acaba de recaudar R$ 70 millones (US$ 12,4 millones) en una ronda Serie B para acelerar la expansión de su plataforma orientada a banqueros autónomos. La ronda fue liderada por los fondos Valor Capital Growth Fund, Quona Capital y Globo Ventures, inversionistas que ya habían participado en la Serie A de la empresa.
Con este nuevo aporte, la compañía supera los R$ 150 millones (US$ 26,4 millones) recaudados desde su fundación, en 2019. Los recursos serán utilizados principalmente para ampliar la oferta de productos en las áreas de seguros, inversiones y soluciones para empresas, además de reforzar iniciativas de inteligencia artificial y entrenamiento de los profesionales que utilizan la plataforma.
La startup cerró 2025 con R$ 2,4 mil millones (US$ 423 millones) en operaciones originadas y proyecta llegar cerca de R$ 4 mil millones (US$ 705 millones) este año, manteniendo una trayectoria de crecimiento cercana al 80% anual, según el fundador y CEO Paulo Silva.
“La gente cree profundamente en el potencial del banquero autónomo. Quien elige Franq encuentra libertad para trabajar con imparcialidad y acceso real a las mejores soluciones del mercado”, afirma Silva.
La propuesta de Franq es permitir que profesionales experimentados del mercado financiero actúen de forma independiente, sin vínculo exclusivo con un banco. En la práctica, la plataforma reúne más de 150 productos financieros de más de 50 bancos y Fintechs aliadas en un único entorno digital.
Entre los productos disponibles están financiamientos inmobiliarios, préstamos, consorcios, seguros y crédito con garantía inmobiliaria. El banquero utiliza la plataforma para comparar ofertas y recomendar soluciones a los clientes de forma más amplia.
Silva resume el modelo como un cambio de lógica en la relación entre gerente y cliente.
“Lo que estamos posibilitando es que este banquero pueda ser no el gerente del banco, sino el gerente del cliente, sirviéndole con ofertas de varios bancos”, dice.
Hoy, según la empresa, más de 10.000 banqueros y asesores de inversiones ya pasaron por la plataforma. El requisito mínimo es tener cinco años de experiencia en el sector bancario, y la edad promedio de los profesionales registrados es de 42 años.
Franq nació después de la salida de Paulo Silva del mercado financiero tradicional. El ejecutivo acumuló experiencia en Banco do Brasil, Citi, HSBC y Santander, donde llegó a liderar operaciones comerciales y de retail. Según él, la idea comenzó a tomar forma en 2017, cuando percibió el avance del cierre de agencias bancarias y el aumento del número de profesionales dejando los grandes bancos.
“Si un médico deja un hospital, puede abrir un consultorio. Si un abogado sale de un estudio, continúa ejerciendo la profesión. El banquero siempre dependió del banco para trabajar”, afirma.
A partir de esa percepción, Silva pasó cerca de dos años estudiando modelos internacionales de consultoría financiera independiente hasta lanzar la operación comercial de Franq, en octubre de 2019.
Aunque la sede de la compañía está en Florianópolis, los primeros profesionales comenzaron a actuar en Porto Alegre. Pocos meses después, la empresa enfrentó los impactos iniciales de la pandemia de covid-19, justamente al inicio de la expansión nacional.
Aun así, la startup logró realizar sus primeras rondas institucionales de inversión durante ese período.
Con cerca de 200 empleados propios, Franq divide su estructura entre tecnología, soporte a los profesionales de la plataforma y áreas operativas especializadas. Según Silva, una parte relevante del nuevo aporte será destinada al uso más intensivo de inteligencia artificial en la atención a clientes y en la operación de los llamados “personal bankers”, nombre utilizado por la empresa para los profesionales independientes.
La idea es automatizar procesos operativos, como análisis documental, clasificación y seguimiento de propuestas, permitiendo que los profesionales se enfoquen más en la relación consultiva con los clientes.
“La IA asumirá cada vez más la capa operativa. Eso libera al personal banker para enfocarse en lo que realmente genera valor, que es fortalecer la relación con sus clientes”, afirma Gustavo Hartmann, CTO de Franq.
Además de la tecnología, la empresa pretende ampliar inversiones en entrenamiento y engagement de los profesionales, incluyendo la creación de hubs presenciales orientados a formación y capacitación.
Franq está hoy entre los principales originadores de financiamiento inmobiliario y consorcios del país. Según Silva, el crecimiento de la base de profesionales y del volumen de operaciones indica que el modelo ya encontró aceptación en el mercado.
“Cuando ves tantos banqueros buscando esto y una operación creciendo a este ritmo, demuestra claramente que el consumidor empieza a entender esta propuesta”, afirma.
A pesar del avance de la operación, la empresa no divulga ingresos. El ejecutivo afirma, sin embargo, que la operación ya alcanzó el break-even operativo y que continúa priorizando inversiones para acelerar su crecimiento.

La Fintech Franq, creada por el brasileño Paulo Silva, acaba de recaudar R$ 70 millones (US$ 12,4 millones) en una ronda Serie B para acelerar la expansión de su plataforma orientada a banqueros autónomos. La ronda fue liderada por los fondos Valor Capital Growth Fund, Quona Capital y Globo Ventures, inversionistas que ya habían participado en la Serie A de la empresa.
Con este nuevo aporte, la compañía supera los R$ 150 millones (US$ 26,4 millones) recaudados desde su fundación, en 2019. Los recursos serán utilizados principalmente para ampliar la oferta de productos en las áreas de seguros, inversiones y soluciones para empresas, además de reforzar iniciativas de inteligencia artificial y entrenamiento de los profesionales que utilizan la plataforma.
La startup cerró 2025 con R$ 2,4 mil millones (US$ 423 millones) en operaciones originadas y proyecta llegar cerca de R$ 4 mil millones (US$ 705 millones) este año, manteniendo una trayectoria de crecimiento cercana al 80% anual, según el fundador y CEO Paulo Silva.
“La gente cree profundamente en el potencial del banquero autónomo. Quien elige Franq encuentra libertad para trabajar con imparcialidad y acceso real a las mejores soluciones del mercado”, afirma Silva.
La propuesta de Franq es permitir que profesionales experimentados del mercado financiero actúen de forma independiente, sin vínculo exclusivo con un banco. En la práctica, la plataforma reúne más de 150 productos financieros de más de 50 bancos y Fintechs aliadas en un único entorno digital.
Entre los productos disponibles están financiamientos inmobiliarios, préstamos, consorcios, seguros y crédito con garantía inmobiliaria. El banquero utiliza la plataforma para comparar ofertas y recomendar soluciones a los clientes de forma más amplia.
Silva resume el modelo como un cambio de lógica en la relación entre gerente y cliente.
“Lo que estamos posibilitando es que este banquero pueda ser no el gerente del banco, sino el gerente del cliente, sirviéndole con ofertas de varios bancos”, dice.
Hoy, según la empresa, más de 10.000 banqueros y asesores de inversiones ya pasaron por la plataforma. El requisito mínimo es tener cinco años de experiencia en el sector bancario, y la edad promedio de los profesionales registrados es de 42 años.
Franq nació después de la salida de Paulo Silva del mercado financiero tradicional. El ejecutivo acumuló experiencia en Banco do Brasil, Citi, HSBC y Santander, donde llegó a liderar operaciones comerciales y de retail. Según él, la idea comenzó a tomar forma en 2017, cuando percibió el avance del cierre de agencias bancarias y el aumento del número de profesionales dejando los grandes bancos.
“Si un médico deja un hospital, puede abrir un consultorio. Si un abogado sale de un estudio, continúa ejerciendo la profesión. El banquero siempre dependió del banco para trabajar”, afirma.
A partir de esa percepción, Silva pasó cerca de dos años estudiando modelos internacionales de consultoría financiera independiente hasta lanzar la operación comercial de Franq, en octubre de 2019.
Aunque la sede de la compañía está en Florianópolis, los primeros profesionales comenzaron a actuar en Porto Alegre. Pocos meses después, la empresa enfrentó los impactos iniciales de la pandemia de covid-19, justamente al inicio de la expansión nacional.
Aun así, la startup logró realizar sus primeras rondas institucionales de inversión durante ese período.
Con cerca de 200 empleados propios, Franq divide su estructura entre tecnología, soporte a los profesionales de la plataforma y áreas operativas especializadas. Según Silva, una parte relevante del nuevo aporte será destinada al uso más intensivo de inteligencia artificial en la atención a clientes y en la operación de los llamados “personal bankers”, nombre utilizado por la empresa para los profesionales independientes.
La idea es automatizar procesos operativos, como análisis documental, clasificación y seguimiento de propuestas, permitiendo que los profesionales se enfoquen más en la relación consultiva con los clientes.
“La IA asumirá cada vez más la capa operativa. Eso libera al personal banker para enfocarse en lo que realmente genera valor, que es fortalecer la relación con sus clientes”, afirma Gustavo Hartmann, CTO de Franq.
Además de la tecnología, la empresa pretende ampliar inversiones en entrenamiento y engagement de los profesionales, incluyendo la creación de hubs presenciales orientados a formación y capacitación.
Franq está hoy entre los principales originadores de financiamiento inmobiliario y consorcios del país. Según Silva, el crecimiento de la base de profesionales y del volumen de operaciones indica que el modelo ya encontró aceptación en el mercado.
“Cuando ves tantos banqueros buscando esto y una operación creciendo a este ritmo, demuestra claramente que el consumidor empieza a entender esta propuesta”, afirma.
A pesar del avance de la operación, la empresa no divulga ingresos. El ejecutivo afirma, sin embargo, que la operación ya alcanzó el break-even operativo y que continúa priorizando inversiones para acelerar su crecimiento.
La Fintech Franq, creada por el brasileño Paulo Silva, acaba de recaudar R$ 70 millones (US$ 12,4 millones) en una ronda Serie B para acelerar la expansión de su plataforma orientada a banqueros autónomos. La ronda fue liderada por los fondos Valor Capital Growth Fund, Quona Capital y Globo Ventures, inversionistas que ya habían participado en la Serie A de la empresa.
Con este nuevo aporte, la compañía supera los R$ 150 millones (US$ 26,4 millones) recaudados desde su fundación, en 2019. Los recursos serán utilizados principalmente para ampliar la oferta de productos en las áreas de seguros, inversiones y soluciones para empresas, además de reforzar iniciativas de inteligencia artificial y entrenamiento de los profesionales que utilizan la plataforma.
La startup cerró 2025 con R$ 2,4 mil millones (US$ 423 millones) en operaciones originadas y proyecta llegar cerca de R$ 4 mil millones (US$ 705 millones) este año, manteniendo una trayectoria de crecimiento cercana al 80% anual, según el fundador y CEO Paulo Silva.
“La gente cree profundamente en el potencial del banquero autónomo. Quien elige Franq encuentra libertad para trabajar con imparcialidad y acceso real a las mejores soluciones del mercado”, afirma Silva.
La propuesta de Franq es permitir que profesionales experimentados del mercado financiero actúen de forma independiente, sin vínculo exclusivo con un banco. En la práctica, la plataforma reúne más de 150 productos financieros de más de 50 bancos y Fintechs aliadas en un único entorno digital.
Entre los productos disponibles están financiamientos inmobiliarios, préstamos, consorcios, seguros y crédito con garantía inmobiliaria. El banquero utiliza la plataforma para comparar ofertas y recomendar soluciones a los clientes de forma más amplia.
Silva resume el modelo como un cambio de lógica en la relación entre gerente y cliente.
“Lo que estamos posibilitando es que este banquero pueda ser no el gerente del banco, sino el gerente del cliente, sirviéndole con ofertas de varios bancos”, dice.
Hoy, según la empresa, más de 10.000 banqueros y asesores de inversiones ya pasaron por la plataforma. El requisito mínimo es tener cinco años de experiencia en el sector bancario, y la edad promedio de los profesionales registrados es de 42 años.
Franq nació después de la salida de Paulo Silva del mercado financiero tradicional. El ejecutivo acumuló experiencia en Banco do Brasil, Citi, HSBC y Santander, donde llegó a liderar operaciones comerciales y de retail. Según él, la idea comenzó a tomar forma en 2017, cuando percibió el avance del cierre de agencias bancarias y el aumento del número de profesionales dejando los grandes bancos.
“Si un médico deja un hospital, puede abrir un consultorio. Si un abogado sale de un estudio, continúa ejerciendo la profesión. El banquero siempre dependió del banco para trabajar”, afirma.
A partir de esa percepción, Silva pasó cerca de dos años estudiando modelos internacionales de consultoría financiera independiente hasta lanzar la operación comercial de Franq, en octubre de 2019.
Aunque la sede de la compañía está en Florianópolis, los primeros profesionales comenzaron a actuar en Porto Alegre. Pocos meses después, la empresa enfrentó los impactos iniciales de la pandemia de covid-19, justamente al inicio de la expansión nacional.
Aun así, la startup logró realizar sus primeras rondas institucionales de inversión durante ese período.
Con cerca de 200 empleados propios, Franq divide su estructura entre tecnología, soporte a los profesionales de la plataforma y áreas operativas especializadas. Según Silva, una parte relevante del nuevo aporte será destinada al uso más intensivo de inteligencia artificial en la atención a clientes y en la operación de los llamados “personal bankers”, nombre utilizado por la empresa para los profesionales independientes.
La idea es automatizar procesos operativos, como análisis documental, clasificación y seguimiento de propuestas, permitiendo que los profesionales se enfoquen más en la relación consultiva con los clientes.
“La IA asumirá cada vez más la capa operativa. Eso libera al personal banker para enfocarse en lo que realmente genera valor, que es fortalecer la relación con sus clientes”, afirma Gustavo Hartmann, CTO de Franq.
Además de la tecnología, la empresa pretende ampliar inversiones en entrenamiento y engagement de los profesionales, incluyendo la creación de hubs presenciales orientados a formación y capacitación.
Franq está hoy entre los principales originadores de financiamiento inmobiliario y consorcios del país. Según Silva, el crecimiento de la base de profesionales y del volumen de operaciones indica que el modelo ya encontró aceptación en el mercado.
“Cuando ves tantos banqueros buscando esto y una operación creciendo a este ritmo, demuestra claramente que el consumidor empieza a entender esta propuesta”, afirma.
A pesar del avance de la operación, la empresa no divulga ingresos. El ejecutivo afirma, sin embargo, que la operación ya alcanzó el break-even operativo y que continúa priorizando inversiones para acelerar su crecimiento.