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El sistema de pagos inmediatos Bre-B, iniciativa del Banco de la República, en un poco más de 6 meses ha sido adoptado por 34.854.524 clientes (96,1% son personas naturales), que han registrado 104'862.606 llaves o identificadores para recibir pagos y 747'012.239 transacciones por $116 billones.
Portafolio habló con Mauricio Fernández, líder de pagos en tiempo real para América Latina de ACI Worldwide, 'cerebro tecnológico' de Bre-B.
Desde ACI vemos que lo más destacable es el crecimiento acelerado del sistema: ya se supera los 104 millones de llaves registradas, con más de 34 millones de clientes vinculados y más de 740 millones de transacciones realizadas.
En tan poco tiempo, estas cifras son realmente impresionantes y posicionan a Bre-B como uno de los sistemas de pagos en tiempo real de más rápido crecimiento en el mundo.
Desde ACI, nuestro rol es proveer la infraestructura tecnológica a nivel de software. Es decir, desarrollamos el sistema que permite la compensación en tiempo real, 24/7, y la administración de todas las llaves. En ese sentido, somos el cerebro tecnológico de Bre-B, trabajando de la mano con el Banco de la República, que es quien lidera el proyecto.
No directamente. La infraestructura —nube o hardware— es gestionada por el Banco de la República. ACI es el proveedor del software.
Nuestra responsabilidad es garantizar que ese software sea robusto, escalable y capaz de operar de forma continua. Por ejemplo, debe soportar picos de transaccionalidad en fechas como Navidad o el Día de la Madre, cuando el volumen crece significativamente.
De hecho, recientemente recibimos el Premio de Servicios de Infraestructura del Mercado Financiero de la Banca Central – Retal de este año. El jurado de los premios destacó la naturaleza colaborativa del esquema, la implementación en tiempo récord y la flexibilidad de ACI para abordar los desafíos de diseño y entregar la implementación de Bre-B a tiempo, asegurando un lanzamiento muy exitoso.
Yo diría que Colombia está muy bien posicionada. No llegamos ni demasiado temprano ni demasiado tarde, lo que permitió aprender de experiencias internacionales.
El gran diferencial de Bre-B es que fue concebido desde el inicio como un sistema interoperable. Hubo un acuerdo país en el que el Banco de la República y la industria decidieron construir sobre lo existente, integrando bancos, Fintechs y cooperativas en un solo ecosistema.
Hoy tenemos más de 220 entidades conectadas, lo cual es un hito a nivel global. Esa interoperabilidad desde el día uno es lo que realmente marca la diferencia.
No exactamente. Es importante diferenciar entre llaves y usuarios. Una persona puede tener varias llaves, por ejemplo, su cédula en un banco, su celular en otro y su correo en una Fintech.
Por eso hablamos de 104 millones de llaves frente a 34 millones de clientes. En promedio, cada usuario tiene varias llaves registradas.
El banco ha sido muy juicioso con ese tema incluso proporcionando herramientas para el para el mercado, pues o sea, para la industria donde reportan a diario la cantidad de transacciones del sistema, el número de llaves, el número de clientes y también el el número el valor promedio de las transacciones, que creo que es un valor también importante, que es de $157.855.
Ese es el valor promedio de la transacción hoy día, pero eso también empieza a dar mucha luz en cuanto a qué es lo que están moviendo los colombianos en Bre-B, ¿cierto? que también es, digamos, como lo que viene más adelante en casos de uso pagos a comercio, etcétera, que son los siguientes pasos naturales del sistema.
Colombia en este momento yo lo veo como le decía muy bien, o sea, a mí me parece que ya que como se capitalizó un poco en cuanto a lo que había ya en billeteras actuales y todo eso, a mí me parece que no estamos tan mal.
Según el informe 'Pagos en tiempo real: Impacto económico e inclusión financiera' publicado por ACI Worldwide, líder mundial en software de pagos en tiempo real, en colaboración con el Centro de Economía e Investigación Empresarial (Cebr), se prevé que este tipo de pagos permitan que más de 5,1 millones de colombianos sean incluidos dentro del sistema financiero en 2028 y que generen un crecimiento del PIB adicional de US$ 282 millones.
El informe, basado en datos de 40 países, demuestra que la adopción de los pagos en tiempo real está impulsando la inclusión financiera en países de todo el mundo, especialmente entre las mujeres, los jóvenes y los ciudadanos con ingresos muy bajos. Asimismo, demuestra, por primera vez, un vínculo directo entre estos y la inclusión financiera, a partir de datos de 28 países.
Ese estudio se hizo el año pasado. Ojalá sea mucho más, yo creo que eso va a romper un poco esa expectativa porque con la masificación y adopción que se está teniendo yo diría que los casos como el pago a comercios y todo eso pues impulsan mucho más porque es lo que hemos visto en otros sistemas y que esperamos que se replique acá como en Pix.
Totalmente. Pero el punto clave es la adopción. Hoy, el 82,8% de las operaciones en el país ya son digitales, lo que muestra un avance importante.
Sin embargo, muchas personas aún están aprendiendo a usar herramientas como Bre-B. Por eso, el siguiente paso es la educación financiera y la promoción de su uso, especialmente en pagos a comercios.
Cuando los comercios empiecen a incentivar pagos con llaves, veremos un cambio importante, incluso en la reducción del uso de efectivo.
Sí, efectivamente es una tendencia que ya se ha observado. Sin embargo, en Colombia aún no hay cifras suficientes para afirmar que se replicará exactamente el mismo fenómeno. Desde la experiencia global de ACI como proveedor de pagos, lo que vemos hoy es una evolución hacia un modelo multiriel.
Esto significa que las entidades financieras ya no operan con un solo método de pago, sino que ofrecen múltiples opciones: tarjetas, pagos inmediatos, criptomonedas, entre otros. Estamos en un entorno donde los usuarios pueden elegir cómo pagar según sus necesidades.
En ese contexto, cuando existe una alternativa más eficiente en costos, por ejemplo, menores comisiones para los comercios, es natural que esta sea impulsada. Los pagos inmediatos, al tener costos más bajos o incluso nulos como en el caso actual de Bre-B, generan un incentivo claro para que los comercios los promuevan. Esto podría impactar el uso de otros medios como las tarjetas, especialmente en ciertos segmentos.
Ahora bien, la experiencia internacional muestra que no se trata de una sustitución total. En Brasil, por ejemplo, el crecimiento de Pix no ha significado una caída estructural en el uso de tarjetas de crédito. Lo que ocurre es una especialización de los medios de pago. De cara a Colombia, lo que esperamos es que las entidades financieras comiencen a innovar alrededor de estos distintos rieles, definiendo con mayor claridad en qué casos se utiliza cada uno. Lo mismo ocurrirá con los usuarios, quienes empezarán a tomar decisiones más informadas según los beneficios de cada medio, como financiación, costos o incentivos.
Desde ACI estamos trabajando activamente con todo el ecosistema. Colaboramos con el Banco de la República, pero también apoyamos a distintas entidades en el desarrollo de sus estrategias de innovación en pagos, independientemente del tipo de solución. Contamos con más de 50 años de experiencia en el mercado de pagos electrónicos, lo que nos permite acompañar estos procesos de manera integral.
En Colombia no solo trabajamos con el Banco de la República, sino también con otras entidades financieras en distintos tipos de pagos. Al mismo tiempo, estamos muy interesados en que el resto de Latinoamérica conozca lo que se está logrando en el país. Por ejemplo, Perú está actualmente implementando un sistema de pagos inmediatos; en Ecuador también hay avances en esta materia; y en Chile, aunque los pagos inmediatos (TED) existen desde hace más de una década, aún hay espacio para evolucionar en casos de uso, como lo está haciendo Colombia con Bre-B.
En ese contexto, desde ACI ponemos nuestra tecnología al servicio de todos los participantes del ecosistema de pagos en los países donde se están desarrollando estas iniciativas. Lo que estamos viendo en Latinoamérica es un crecimiento muy acelerado de los pagos inmediatos: prácticamente todos los países buscan implementar sistemas interoperables que conecten a todo el ecosistema.
Este impulso responde a varios objetivos: reducir el uso de efectivo —que sigue siendo alto en la región—, fomentar la competencia e impulsar la innovación. Desde ACI estamos preparados para acompañar a los distintos mercados y actores con una base tecnológica resiliente, escalable y adaptada a estos nuevos desafíos.
No hay cifra oficial pública diaria consolidada, pero podemos hacer un ejercicio pero más o menos 3,8 millones de acciones diarias, pero es un promedio lo que le estoy dando, no es algo oficial.
Un aspecto clave es la seguridad. Este ha sido un tema central en la conversación, especialmente en lo relacionado con el monitoreo del fraude. Hemos visto, por ejemplo, algunos casos en Brasil asociados al sistema Pix, lo que refuerza la importancia de abordar este frente desde el inicio.
En la medida en que evolucionan los casos de uso, crece la adopción y se acelera la innovación, es fundamental que el monitoreo del fraude se gestione de forma transversal en todas las entidades financieras. Al final, la confianza de los usuarios es el activo más importante de cualquier sistema de pagos.
El mensaje es claro: no se puede subestimar este tema. Es necesario aprender de lo ocurrido en otros países, donde en algunos casos no se le dio la prioridad suficiente, para evitar que situaciones similares afecten la confianza en el sistema. Mantener esa confianza será clave para asegurar el crecimiento y la consolidación de Bre-B. Lo que nosotros decimos es que hay que tener en cuenta:
La adopción del estándar ISO 20022: ofrece a los bancos la posibilidad de transformar la prevención mediante un modelo de datos unificado que mejora la visibilidad y la comunicación en los sistemas de pago. Al permitir incluir información más detallada sobre pagadores, beneficiarios, propósito de pago, cuentas e incluso dispositivos utilizados, brinda a las entidades herramientas clave para detectar señales de alerta y actuar antes de que se concreten. Aunque su adopción aún está en fases iniciales y motivada sobre todo por requisitos regulatorios, su verdadero valor radica en aprovechar los datos estructurados para profundizar en los patrones de transacción y reforzar la seguridad de los pagos instantáneos.
Usar IA y aprendizaje automático: estas herramientas son esenciales, ya que permiten analizar grandes volúmenes de datos en tiempo real, comparar patrones históricos y detectar anomalías de inmediato. Su efectividad está comprobada: el Tesoro de EE. UU. recuperó miles de millones gracias a estas tecnologías, demostrando un claro retorno de inversión. Al combinar modelos de IA con datos masivos y anonimizados, como los generados por ISO 20022, es posible anticipar actos ilícitos, reducir falsos positivos y ofrecer a bancos y clientes una experiencia más segura y ágil frente a amenazas en constante evolución.

El sistema de pagos inmediatos Bre-B, iniciativa del Banco de la República, en un poco más de 6 meses ha sido adoptado por 34.854.524 clientes (96,1% son personas naturales), que han registrado 104'862.606 llaves o identificadores para recibir pagos y 747'012.239 transacciones por $116 billones.
Portafolio habló con Mauricio Fernández, líder de pagos en tiempo real para América Latina de ACI Worldwide, 'cerebro tecnológico' de Bre-B.
Desde ACI vemos que lo más destacable es el crecimiento acelerado del sistema: ya se supera los 104 millones de llaves registradas, con más de 34 millones de clientes vinculados y más de 740 millones de transacciones realizadas.
En tan poco tiempo, estas cifras son realmente impresionantes y posicionan a Bre-B como uno de los sistemas de pagos en tiempo real de más rápido crecimiento en el mundo.
Desde ACI, nuestro rol es proveer la infraestructura tecnológica a nivel de software. Es decir, desarrollamos el sistema que permite la compensación en tiempo real, 24/7, y la administración de todas las llaves. En ese sentido, somos el cerebro tecnológico de Bre-B, trabajando de la mano con el Banco de la República, que es quien lidera el proyecto.
No directamente. La infraestructura —nube o hardware— es gestionada por el Banco de la República. ACI es el proveedor del software.
Nuestra responsabilidad es garantizar que ese software sea robusto, escalable y capaz de operar de forma continua. Por ejemplo, debe soportar picos de transaccionalidad en fechas como Navidad o el Día de la Madre, cuando el volumen crece significativamente.
De hecho, recientemente recibimos el Premio de Servicios de Infraestructura del Mercado Financiero de la Banca Central – Retal de este año. El jurado de los premios destacó la naturaleza colaborativa del esquema, la implementación en tiempo récord y la flexibilidad de ACI para abordar los desafíos de diseño y entregar la implementación de Bre-B a tiempo, asegurando un lanzamiento muy exitoso.
Yo diría que Colombia está muy bien posicionada. No llegamos ni demasiado temprano ni demasiado tarde, lo que permitió aprender de experiencias internacionales.
El gran diferencial de Bre-B es que fue concebido desde el inicio como un sistema interoperable. Hubo un acuerdo país en el que el Banco de la República y la industria decidieron construir sobre lo existente, integrando bancos, Fintechs y cooperativas en un solo ecosistema.
Hoy tenemos más de 220 entidades conectadas, lo cual es un hito a nivel global. Esa interoperabilidad desde el día uno es lo que realmente marca la diferencia.
No exactamente. Es importante diferenciar entre llaves y usuarios. Una persona puede tener varias llaves, por ejemplo, su cédula en un banco, su celular en otro y su correo en una Fintech.
Por eso hablamos de 104 millones de llaves frente a 34 millones de clientes. En promedio, cada usuario tiene varias llaves registradas.
El banco ha sido muy juicioso con ese tema incluso proporcionando herramientas para el para el mercado, pues o sea, para la industria donde reportan a diario la cantidad de transacciones del sistema, el número de llaves, el número de clientes y también el el número el valor promedio de las transacciones, que creo que es un valor también importante, que es de $157.855.
Ese es el valor promedio de la transacción hoy día, pero eso también empieza a dar mucha luz en cuanto a qué es lo que están moviendo los colombianos en Bre-B, ¿cierto? que también es, digamos, como lo que viene más adelante en casos de uso pagos a comercio, etcétera, que son los siguientes pasos naturales del sistema.
Colombia en este momento yo lo veo como le decía muy bien, o sea, a mí me parece que ya que como se capitalizó un poco en cuanto a lo que había ya en billeteras actuales y todo eso, a mí me parece que no estamos tan mal.
Según el informe 'Pagos en tiempo real: Impacto económico e inclusión financiera' publicado por ACI Worldwide, líder mundial en software de pagos en tiempo real, en colaboración con el Centro de Economía e Investigación Empresarial (Cebr), se prevé que este tipo de pagos permitan que más de 5,1 millones de colombianos sean incluidos dentro del sistema financiero en 2028 y que generen un crecimiento del PIB adicional de US$ 282 millones.
El informe, basado en datos de 40 países, demuestra que la adopción de los pagos en tiempo real está impulsando la inclusión financiera en países de todo el mundo, especialmente entre las mujeres, los jóvenes y los ciudadanos con ingresos muy bajos. Asimismo, demuestra, por primera vez, un vínculo directo entre estos y la inclusión financiera, a partir de datos de 28 países.
Ese estudio se hizo el año pasado. Ojalá sea mucho más, yo creo que eso va a romper un poco esa expectativa porque con la masificación y adopción que se está teniendo yo diría que los casos como el pago a comercios y todo eso pues impulsan mucho más porque es lo que hemos visto en otros sistemas y que esperamos que se replique acá como en Pix.
Totalmente. Pero el punto clave es la adopción. Hoy, el 82,8% de las operaciones en el país ya son digitales, lo que muestra un avance importante.
Sin embargo, muchas personas aún están aprendiendo a usar herramientas como Bre-B. Por eso, el siguiente paso es la educación financiera y la promoción de su uso, especialmente en pagos a comercios.
Cuando los comercios empiecen a incentivar pagos con llaves, veremos un cambio importante, incluso en la reducción del uso de efectivo.
Sí, efectivamente es una tendencia que ya se ha observado. Sin embargo, en Colombia aún no hay cifras suficientes para afirmar que se replicará exactamente el mismo fenómeno. Desde la experiencia global de ACI como proveedor de pagos, lo que vemos hoy es una evolución hacia un modelo multiriel.
Esto significa que las entidades financieras ya no operan con un solo método de pago, sino que ofrecen múltiples opciones: tarjetas, pagos inmediatos, criptomonedas, entre otros. Estamos en un entorno donde los usuarios pueden elegir cómo pagar según sus necesidades.
En ese contexto, cuando existe una alternativa más eficiente en costos, por ejemplo, menores comisiones para los comercios, es natural que esta sea impulsada. Los pagos inmediatos, al tener costos más bajos o incluso nulos como en el caso actual de Bre-B, generan un incentivo claro para que los comercios los promuevan. Esto podría impactar el uso de otros medios como las tarjetas, especialmente en ciertos segmentos.
Ahora bien, la experiencia internacional muestra que no se trata de una sustitución total. En Brasil, por ejemplo, el crecimiento de Pix no ha significado una caída estructural en el uso de tarjetas de crédito. Lo que ocurre es una especialización de los medios de pago. De cara a Colombia, lo que esperamos es que las entidades financieras comiencen a innovar alrededor de estos distintos rieles, definiendo con mayor claridad en qué casos se utiliza cada uno. Lo mismo ocurrirá con los usuarios, quienes empezarán a tomar decisiones más informadas según los beneficios de cada medio, como financiación, costos o incentivos.
Desde ACI estamos trabajando activamente con todo el ecosistema. Colaboramos con el Banco de la República, pero también apoyamos a distintas entidades en el desarrollo de sus estrategias de innovación en pagos, independientemente del tipo de solución. Contamos con más de 50 años de experiencia en el mercado de pagos electrónicos, lo que nos permite acompañar estos procesos de manera integral.
En Colombia no solo trabajamos con el Banco de la República, sino también con otras entidades financieras en distintos tipos de pagos. Al mismo tiempo, estamos muy interesados en que el resto de Latinoamérica conozca lo que se está logrando en el país. Por ejemplo, Perú está actualmente implementando un sistema de pagos inmediatos; en Ecuador también hay avances en esta materia; y en Chile, aunque los pagos inmediatos (TED) existen desde hace más de una década, aún hay espacio para evolucionar en casos de uso, como lo está haciendo Colombia con Bre-B.
En ese contexto, desde ACI ponemos nuestra tecnología al servicio de todos los participantes del ecosistema de pagos en los países donde se están desarrollando estas iniciativas. Lo que estamos viendo en Latinoamérica es un crecimiento muy acelerado de los pagos inmediatos: prácticamente todos los países buscan implementar sistemas interoperables que conecten a todo el ecosistema.
Este impulso responde a varios objetivos: reducir el uso de efectivo —que sigue siendo alto en la región—, fomentar la competencia e impulsar la innovación. Desde ACI estamos preparados para acompañar a los distintos mercados y actores con una base tecnológica resiliente, escalable y adaptada a estos nuevos desafíos.
No hay cifra oficial pública diaria consolidada, pero podemos hacer un ejercicio pero más o menos 3,8 millones de acciones diarias, pero es un promedio lo que le estoy dando, no es algo oficial.
Un aspecto clave es la seguridad. Este ha sido un tema central en la conversación, especialmente en lo relacionado con el monitoreo del fraude. Hemos visto, por ejemplo, algunos casos en Brasil asociados al sistema Pix, lo que refuerza la importancia de abordar este frente desde el inicio.
En la medida en que evolucionan los casos de uso, crece la adopción y se acelera la innovación, es fundamental que el monitoreo del fraude se gestione de forma transversal en todas las entidades financieras. Al final, la confianza de los usuarios es el activo más importante de cualquier sistema de pagos.
El mensaje es claro: no se puede subestimar este tema. Es necesario aprender de lo ocurrido en otros países, donde en algunos casos no se le dio la prioridad suficiente, para evitar que situaciones similares afecten la confianza en el sistema. Mantener esa confianza será clave para asegurar el crecimiento y la consolidación de Bre-B. Lo que nosotros decimos es que hay que tener en cuenta:
La adopción del estándar ISO 20022: ofrece a los bancos la posibilidad de transformar la prevención mediante un modelo de datos unificado que mejora la visibilidad y la comunicación en los sistemas de pago. Al permitir incluir información más detallada sobre pagadores, beneficiarios, propósito de pago, cuentas e incluso dispositivos utilizados, brinda a las entidades herramientas clave para detectar señales de alerta y actuar antes de que se concreten. Aunque su adopción aún está en fases iniciales y motivada sobre todo por requisitos regulatorios, su verdadero valor radica en aprovechar los datos estructurados para profundizar en los patrones de transacción y reforzar la seguridad de los pagos instantáneos.
Usar IA y aprendizaje automático: estas herramientas son esenciales, ya que permiten analizar grandes volúmenes de datos en tiempo real, comparar patrones históricos y detectar anomalías de inmediato. Su efectividad está comprobada: el Tesoro de EE. UU. recuperó miles de millones gracias a estas tecnologías, demostrando un claro retorno de inversión. Al combinar modelos de IA con datos masivos y anonimizados, como los generados por ISO 20022, es posible anticipar actos ilícitos, reducir falsos positivos y ofrecer a bancos y clientes una experiencia más segura y ágil frente a amenazas en constante evolución.
El sistema de pagos inmediatos Bre-B, iniciativa del Banco de la República, en un poco más de 6 meses ha sido adoptado por 34.854.524 clientes (96,1% son personas naturales), que han registrado 104'862.606 llaves o identificadores para recibir pagos y 747'012.239 transacciones por $116 billones.
Portafolio habló con Mauricio Fernández, líder de pagos en tiempo real para América Latina de ACI Worldwide, 'cerebro tecnológico' de Bre-B.
Desde ACI vemos que lo más destacable es el crecimiento acelerado del sistema: ya se supera los 104 millones de llaves registradas, con más de 34 millones de clientes vinculados y más de 740 millones de transacciones realizadas.
En tan poco tiempo, estas cifras son realmente impresionantes y posicionan a Bre-B como uno de los sistemas de pagos en tiempo real de más rápido crecimiento en el mundo.
Desde ACI, nuestro rol es proveer la infraestructura tecnológica a nivel de software. Es decir, desarrollamos el sistema que permite la compensación en tiempo real, 24/7, y la administración de todas las llaves. En ese sentido, somos el cerebro tecnológico de Bre-B, trabajando de la mano con el Banco de la República, que es quien lidera el proyecto.
No directamente. La infraestructura —nube o hardware— es gestionada por el Banco de la República. ACI es el proveedor del software.
Nuestra responsabilidad es garantizar que ese software sea robusto, escalable y capaz de operar de forma continua. Por ejemplo, debe soportar picos de transaccionalidad en fechas como Navidad o el Día de la Madre, cuando el volumen crece significativamente.
De hecho, recientemente recibimos el Premio de Servicios de Infraestructura del Mercado Financiero de la Banca Central – Retal de este año. El jurado de los premios destacó la naturaleza colaborativa del esquema, la implementación en tiempo récord y la flexibilidad de ACI para abordar los desafíos de diseño y entregar la implementación de Bre-B a tiempo, asegurando un lanzamiento muy exitoso.
Yo diría que Colombia está muy bien posicionada. No llegamos ni demasiado temprano ni demasiado tarde, lo que permitió aprender de experiencias internacionales.
El gran diferencial de Bre-B es que fue concebido desde el inicio como un sistema interoperable. Hubo un acuerdo país en el que el Banco de la República y la industria decidieron construir sobre lo existente, integrando bancos, Fintechs y cooperativas en un solo ecosistema.
Hoy tenemos más de 220 entidades conectadas, lo cual es un hito a nivel global. Esa interoperabilidad desde el día uno es lo que realmente marca la diferencia.
No exactamente. Es importante diferenciar entre llaves y usuarios. Una persona puede tener varias llaves, por ejemplo, su cédula en un banco, su celular en otro y su correo en una Fintech.
Por eso hablamos de 104 millones de llaves frente a 34 millones de clientes. En promedio, cada usuario tiene varias llaves registradas.
El banco ha sido muy juicioso con ese tema incluso proporcionando herramientas para el para el mercado, pues o sea, para la industria donde reportan a diario la cantidad de transacciones del sistema, el número de llaves, el número de clientes y también el el número el valor promedio de las transacciones, que creo que es un valor también importante, que es de $157.855.
Ese es el valor promedio de la transacción hoy día, pero eso también empieza a dar mucha luz en cuanto a qué es lo que están moviendo los colombianos en Bre-B, ¿cierto? que también es, digamos, como lo que viene más adelante en casos de uso pagos a comercio, etcétera, que son los siguientes pasos naturales del sistema.
Colombia en este momento yo lo veo como le decía muy bien, o sea, a mí me parece que ya que como se capitalizó un poco en cuanto a lo que había ya en billeteras actuales y todo eso, a mí me parece que no estamos tan mal.
Según el informe 'Pagos en tiempo real: Impacto económico e inclusión financiera' publicado por ACI Worldwide, líder mundial en software de pagos en tiempo real, en colaboración con el Centro de Economía e Investigación Empresarial (Cebr), se prevé que este tipo de pagos permitan que más de 5,1 millones de colombianos sean incluidos dentro del sistema financiero en 2028 y que generen un crecimiento del PIB adicional de US$ 282 millones.
El informe, basado en datos de 40 países, demuestra que la adopción de los pagos en tiempo real está impulsando la inclusión financiera en países de todo el mundo, especialmente entre las mujeres, los jóvenes y los ciudadanos con ingresos muy bajos. Asimismo, demuestra, por primera vez, un vínculo directo entre estos y la inclusión financiera, a partir de datos de 28 países.
Ese estudio se hizo el año pasado. Ojalá sea mucho más, yo creo que eso va a romper un poco esa expectativa porque con la masificación y adopción que se está teniendo yo diría que los casos como el pago a comercios y todo eso pues impulsan mucho más porque es lo que hemos visto en otros sistemas y que esperamos que se replique acá como en Pix.
Totalmente. Pero el punto clave es la adopción. Hoy, el 82,8% de las operaciones en el país ya son digitales, lo que muestra un avance importante.
Sin embargo, muchas personas aún están aprendiendo a usar herramientas como Bre-B. Por eso, el siguiente paso es la educación financiera y la promoción de su uso, especialmente en pagos a comercios.
Cuando los comercios empiecen a incentivar pagos con llaves, veremos un cambio importante, incluso en la reducción del uso de efectivo.
Sí, efectivamente es una tendencia que ya se ha observado. Sin embargo, en Colombia aún no hay cifras suficientes para afirmar que se replicará exactamente el mismo fenómeno. Desde la experiencia global de ACI como proveedor de pagos, lo que vemos hoy es una evolución hacia un modelo multiriel.
Esto significa que las entidades financieras ya no operan con un solo método de pago, sino que ofrecen múltiples opciones: tarjetas, pagos inmediatos, criptomonedas, entre otros. Estamos en un entorno donde los usuarios pueden elegir cómo pagar según sus necesidades.
En ese contexto, cuando existe una alternativa más eficiente en costos, por ejemplo, menores comisiones para los comercios, es natural que esta sea impulsada. Los pagos inmediatos, al tener costos más bajos o incluso nulos como en el caso actual de Bre-B, generan un incentivo claro para que los comercios los promuevan. Esto podría impactar el uso de otros medios como las tarjetas, especialmente en ciertos segmentos.
Ahora bien, la experiencia internacional muestra que no se trata de una sustitución total. En Brasil, por ejemplo, el crecimiento de Pix no ha significado una caída estructural en el uso de tarjetas de crédito. Lo que ocurre es una especialización de los medios de pago. De cara a Colombia, lo que esperamos es que las entidades financieras comiencen a innovar alrededor de estos distintos rieles, definiendo con mayor claridad en qué casos se utiliza cada uno. Lo mismo ocurrirá con los usuarios, quienes empezarán a tomar decisiones más informadas según los beneficios de cada medio, como financiación, costos o incentivos.
Desde ACI estamos trabajando activamente con todo el ecosistema. Colaboramos con el Banco de la República, pero también apoyamos a distintas entidades en el desarrollo de sus estrategias de innovación en pagos, independientemente del tipo de solución. Contamos con más de 50 años de experiencia en el mercado de pagos electrónicos, lo que nos permite acompañar estos procesos de manera integral.
En Colombia no solo trabajamos con el Banco de la República, sino también con otras entidades financieras en distintos tipos de pagos. Al mismo tiempo, estamos muy interesados en que el resto de Latinoamérica conozca lo que se está logrando en el país. Por ejemplo, Perú está actualmente implementando un sistema de pagos inmediatos; en Ecuador también hay avances en esta materia; y en Chile, aunque los pagos inmediatos (TED) existen desde hace más de una década, aún hay espacio para evolucionar en casos de uso, como lo está haciendo Colombia con Bre-B.
En ese contexto, desde ACI ponemos nuestra tecnología al servicio de todos los participantes del ecosistema de pagos en los países donde se están desarrollando estas iniciativas. Lo que estamos viendo en Latinoamérica es un crecimiento muy acelerado de los pagos inmediatos: prácticamente todos los países buscan implementar sistemas interoperables que conecten a todo el ecosistema.
Este impulso responde a varios objetivos: reducir el uso de efectivo —que sigue siendo alto en la región—, fomentar la competencia e impulsar la innovación. Desde ACI estamos preparados para acompañar a los distintos mercados y actores con una base tecnológica resiliente, escalable y adaptada a estos nuevos desafíos.
No hay cifra oficial pública diaria consolidada, pero podemos hacer un ejercicio pero más o menos 3,8 millones de acciones diarias, pero es un promedio lo que le estoy dando, no es algo oficial.
Un aspecto clave es la seguridad. Este ha sido un tema central en la conversación, especialmente en lo relacionado con el monitoreo del fraude. Hemos visto, por ejemplo, algunos casos en Brasil asociados al sistema Pix, lo que refuerza la importancia de abordar este frente desde el inicio.
En la medida en que evolucionan los casos de uso, crece la adopción y se acelera la innovación, es fundamental que el monitoreo del fraude se gestione de forma transversal en todas las entidades financieras. Al final, la confianza de los usuarios es el activo más importante de cualquier sistema de pagos.
El mensaje es claro: no se puede subestimar este tema. Es necesario aprender de lo ocurrido en otros países, donde en algunos casos no se le dio la prioridad suficiente, para evitar que situaciones similares afecten la confianza en el sistema. Mantener esa confianza será clave para asegurar el crecimiento y la consolidación de Bre-B. Lo que nosotros decimos es que hay que tener en cuenta:
La adopción del estándar ISO 20022: ofrece a los bancos la posibilidad de transformar la prevención mediante un modelo de datos unificado que mejora la visibilidad y la comunicación en los sistemas de pago. Al permitir incluir información más detallada sobre pagadores, beneficiarios, propósito de pago, cuentas e incluso dispositivos utilizados, brinda a las entidades herramientas clave para detectar señales de alerta y actuar antes de que se concreten. Aunque su adopción aún está en fases iniciales y motivada sobre todo por requisitos regulatorios, su verdadero valor radica en aprovechar los datos estructurados para profundizar en los patrones de transacción y reforzar la seguridad de los pagos instantáneos.
Usar IA y aprendizaje automático: estas herramientas son esenciales, ya que permiten analizar grandes volúmenes de datos en tiempo real, comparar patrones históricos y detectar anomalías de inmediato. Su efectividad está comprobada: el Tesoro de EE. UU. recuperó miles de millones gracias a estas tecnologías, demostrando un claro retorno de inversión. Al combinar modelos de IA con datos masivos y anonimizados, como los generados por ISO 20022, es posible anticipar actos ilícitos, reducir falsos positivos y ofrecer a bancos y clientes una experiencia más segura y ágil frente a amenazas en constante evolución.