
En los últimos años, América Latina ha experimentado una transformación profunda en la forma en que se realizan los pagos. Sistemas como Pix en Brasil, Transferencias 3.0 en Argentina o Bre-B en Colombia marcaron un antes y un después en la digitalización del dinero, llevando los pagos en tiempo real al día a día de millones de personas.
Sin embargo, este crecimiento trae consigo un nuevo desafío: cómo conectar estos sistemas entre sí para habilitar una verdadera experiencia de pagos regional y global.
En el marco de Paytech Conf Colombia 2026, este será uno de los temas centrales para entender hacia dónde está evolucionando la industria.
Hoy, más de 80 países cuentan con sistemas de pagos en tiempo real. En América Latina, su adopción ha sido particularmente acelerada, impulsada por la digitalización de los usuarios, el crecimiento de billeteras digitales y el avance regulatorio en distintos mercados.
Estos sistemas resolvieron con éxito el problema local: pagos instantáneos, accesibles y de bajo costo dentro de cada país.
A pesar de estos avances, los sistemas de pagos siguen operando de forma aislada.
Esto genera una fricción clara en escenarios entre países: usuarios que no pueden pagar con sus aplicaciones en el exterior, comercios que no pueden aceptar medios de pago extranjeros y empresas que enfrentan complejidad para expandirse.
En este contexto, el problema ya no es pagar, sino interoperar.
El siguiente paso en la evolución del ecosistema no pasa por crear nuevos sistemas, sino por conectar los existentes.
La expectativa del usuario ya cambió.
Hoy, millones de personas en la región pagan con QR o transferencias en su vida diaria. Cuando cruzan una frontera, esperan poder hacerlo de la misma manera.
Esta transición —de pagos locales a experiencias globales— es una de las principales tendencias que está marcando la industria.
Esto no solo impacta en la experiencia del usuario, sino también en el negocio: abre nuevas oportunidades para adquirentes, permite a bancos y billeteras expandirse regionalmente y facilita la captura de mayor volumen de pagos digitales.
Para que esta evolución sea posible, es necesario construir infraestructura que permita conectar estos sistemas de forma eficiente.
Esto implica integrar rieles de pago locales, facilitar operaciones entre países y mantener una experiencia homogénea para el usuario.
En Depay estamos enfocados en este desafío: conectar sistemas de pagos en tiempo real para que operen como una red global, manteniendo la experiencia local.
Colombia se posiciona como un mercado clave en esta evolución, con iniciativas como Bre-B que fortalecen el ecosistema de pagos en tiempo real.
La oportunidad ahora es cómo estos sistemas pueden integrarse a una red más amplia, permitiendo a usuarios, bancos y comercios operar más allá de sus fronteras.
Eventos como Paytech Conf Colombia se vuelven fundamentales para discutir estos desafíos y oportunidades.
Es un punto de encuentro donde reguladores, bancos, Fintechs y actores del ecosistema pueden compartir visión, entender tendencias y explorar nuevas formas de colaboración.
Los pagos en tiempo real ya transformaron la forma en que se mueve el dinero dentro de los países.
El próximo paso es claro: conectar esos sistemas para que funcionen entre sí. La evolución hacia una infraestructura de pagos verdaderamente global ya está en marcha.
Si querés conocer más sobre cómo estamos trabajando en la conexión de sistemas de pago a nivel regional, podés coordinar una reunión con nuestro equipo durante el evento.
El equipo de Depay

En los últimos años, América Latina ha experimentado una transformación profunda en la forma en que se realizan los pagos. Sistemas como Pix en Brasil, Transferencias 3.0 en Argentina o Bre-B en Colombia marcaron un antes y un después en la digitalización del dinero, llevando los pagos en tiempo real al día a día de millones de personas.
Sin embargo, este crecimiento trae consigo un nuevo desafío: cómo conectar estos sistemas entre sí para habilitar una verdadera experiencia de pagos regional y global.
En el marco de Paytech Conf Colombia 2026, este será uno de los temas centrales para entender hacia dónde está evolucionando la industria.
Hoy, más de 80 países cuentan con sistemas de pagos en tiempo real. En América Latina, su adopción ha sido particularmente acelerada, impulsada por la digitalización de los usuarios, el crecimiento de billeteras digitales y el avance regulatorio en distintos mercados.
Estos sistemas resolvieron con éxito el problema local: pagos instantáneos, accesibles y de bajo costo dentro de cada país.
A pesar de estos avances, los sistemas de pagos siguen operando de forma aislada.
Esto genera una fricción clara en escenarios entre países: usuarios que no pueden pagar con sus aplicaciones en el exterior, comercios que no pueden aceptar medios de pago extranjeros y empresas que enfrentan complejidad para expandirse.
En este contexto, el problema ya no es pagar, sino interoperar.
El siguiente paso en la evolución del ecosistema no pasa por crear nuevos sistemas, sino por conectar los existentes.
La expectativa del usuario ya cambió.
Hoy, millones de personas en la región pagan con QR o transferencias en su vida diaria. Cuando cruzan una frontera, esperan poder hacerlo de la misma manera.
Esta transición —de pagos locales a experiencias globales— es una de las principales tendencias que está marcando la industria.
Esto no solo impacta en la experiencia del usuario, sino también en el negocio: abre nuevas oportunidades para adquirentes, permite a bancos y billeteras expandirse regionalmente y facilita la captura de mayor volumen de pagos digitales.
Para que esta evolución sea posible, es necesario construir infraestructura que permita conectar estos sistemas de forma eficiente.
Esto implica integrar rieles de pago locales, facilitar operaciones entre países y mantener una experiencia homogénea para el usuario.
En Depay estamos enfocados en este desafío: conectar sistemas de pagos en tiempo real para que operen como una red global, manteniendo la experiencia local.
Colombia se posiciona como un mercado clave en esta evolución, con iniciativas como Bre-B que fortalecen el ecosistema de pagos en tiempo real.
La oportunidad ahora es cómo estos sistemas pueden integrarse a una red más amplia, permitiendo a usuarios, bancos y comercios operar más allá de sus fronteras.
Eventos como Paytech Conf Colombia se vuelven fundamentales para discutir estos desafíos y oportunidades.
Es un punto de encuentro donde reguladores, bancos, Fintechs y actores del ecosistema pueden compartir visión, entender tendencias y explorar nuevas formas de colaboración.
Los pagos en tiempo real ya transformaron la forma en que se mueve el dinero dentro de los países.
El próximo paso es claro: conectar esos sistemas para que funcionen entre sí. La evolución hacia una infraestructura de pagos verdaderamente global ya está en marcha.
Si querés conocer más sobre cómo estamos trabajando en la conexión de sistemas de pago a nivel regional, podés coordinar una reunión con nuestro equipo durante el evento.
El equipo de Depay
En los últimos años, América Latina ha experimentado una transformación profunda en la forma en que se realizan los pagos. Sistemas como Pix en Brasil, Transferencias 3.0 en Argentina o Bre-B en Colombia marcaron un antes y un después en la digitalización del dinero, llevando los pagos en tiempo real al día a día de millones de personas.
Sin embargo, este crecimiento trae consigo un nuevo desafío: cómo conectar estos sistemas entre sí para habilitar una verdadera experiencia de pagos regional y global.
En el marco de Paytech Conf Colombia 2026, este será uno de los temas centrales para entender hacia dónde está evolucionando la industria.
Hoy, más de 80 países cuentan con sistemas de pagos en tiempo real. En América Latina, su adopción ha sido particularmente acelerada, impulsada por la digitalización de los usuarios, el crecimiento de billeteras digitales y el avance regulatorio en distintos mercados.
Estos sistemas resolvieron con éxito el problema local: pagos instantáneos, accesibles y de bajo costo dentro de cada país.
A pesar de estos avances, los sistemas de pagos siguen operando de forma aislada.
Esto genera una fricción clara en escenarios entre países: usuarios que no pueden pagar con sus aplicaciones en el exterior, comercios que no pueden aceptar medios de pago extranjeros y empresas que enfrentan complejidad para expandirse.
En este contexto, el problema ya no es pagar, sino interoperar.
El siguiente paso en la evolución del ecosistema no pasa por crear nuevos sistemas, sino por conectar los existentes.
La expectativa del usuario ya cambió.
Hoy, millones de personas en la región pagan con QR o transferencias en su vida diaria. Cuando cruzan una frontera, esperan poder hacerlo de la misma manera.
Esta transición —de pagos locales a experiencias globales— es una de las principales tendencias que está marcando la industria.
Esto no solo impacta en la experiencia del usuario, sino también en el negocio: abre nuevas oportunidades para adquirentes, permite a bancos y billeteras expandirse regionalmente y facilita la captura de mayor volumen de pagos digitales.
Para que esta evolución sea posible, es necesario construir infraestructura que permita conectar estos sistemas de forma eficiente.
Esto implica integrar rieles de pago locales, facilitar operaciones entre países y mantener una experiencia homogénea para el usuario.
En Depay estamos enfocados en este desafío: conectar sistemas de pagos en tiempo real para que operen como una red global, manteniendo la experiencia local.
Colombia se posiciona como un mercado clave en esta evolución, con iniciativas como Bre-B que fortalecen el ecosistema de pagos en tiempo real.
La oportunidad ahora es cómo estos sistemas pueden integrarse a una red más amplia, permitiendo a usuarios, bancos y comercios operar más allá de sus fronteras.
Eventos como Paytech Conf Colombia se vuelven fundamentales para discutir estos desafíos y oportunidades.
Es un punto de encuentro donde reguladores, bancos, Fintechs y actores del ecosistema pueden compartir visión, entender tendencias y explorar nuevas formas de colaboración.
Los pagos en tiempo real ya transformaron la forma en que se mueve el dinero dentro de los países.
El próximo paso es claro: conectar esos sistemas para que funcionen entre sí. La evolución hacia una infraestructura de pagos verdaderamente global ya está en marcha.
Si querés conocer más sobre cómo estamos trabajando en la conexión de sistemas de pago a nivel regional, podés coordinar una reunión con nuestro equipo durante el evento.
El equipo de Depay