%20(1).png)
La semana pasada, en el marco de SBC Summit Rio de Janeiro, Samer Atassi, Vicepresidente para Latinoamérica de Jumio, compartió su visión en un panel titulado "PIX en Brasil: una guía sobre cumplimiento y experiencia de usuario." Atassi ofreció insights valiosos sobre la inteligencia y verificación de identidad en el contexto del uso de PIX, y cómo los operadores están capitalizando estos pagos instantáneos para optimizar la experiencia del cliente.
Un nuevo concepto comienza ha ganado terreno en el ecosistema Fintech: la inteligencia de identidad. A diferencia de los modelos tradicionales de verificación, el enfoque ya no se limita a validar documentos o confirmar la identidad de un usuario, sino a analizar patrones de comportamiento para detectar posibles fraudes y mejorar la experiencia de los usuarios
“Ya no hablamos solo de una simple verificación de identidad, sino de inteligencia de identidad”, explicó Samer Atassi, vicepresidente para América Latina de Jumio.
La inteligencia de identidad va más allá, crea una visión única con información conectada, contextual e inteligente a lo largo de todo ciclo de vida del cliente. Detecta los “buenos” y los “malos” a partir de patrones de comportamiento interconectados para detener de forma proactiva el fraude sofisticado.
En la práctica, esta tecnología permite identificar inconsistencias cuando una misma identidad aparece en diferentes plataformas asociada a datos distintos.
“Si una persona entra en una plataforma con su rostro, su documento o su CPF y ese mismo rostro aparece luego en otras plataformas, pero vinculado a otro documento o incluso a otro país, eso puede generar una alerta de riesgo”, explicó Atassi.
En estos casos no se trata de intercambiar información personal de clientes entre compañías, sino de detectar patrones que sugieran que una misma persona podría estar utilizando múltiples identidades, una práctica frecuente en esquemas de fraude digital.
El avance de estas herramientas también pone sobre la mesa el papel de la regulación.
“Muchas veces la gente ve la regulación como un obstáculo o un bloqueador de procesos, pero la tecnología puede ser un habilitador”, señaló Samer
En Brasil, por ejemplo, los procesos de biometría o verificación adicional de identidad suelen generar fricción entre los usuarios. Sin embargo, estos mecanismos responden a desafíos concretos del mercado.
El desafío para la industria es encontrar un equilibrio entre seguridad y facilidad de uso. Al final, la expectativa del usuario es simple: abrir una cuenta, realizar una operación y retirar su dinero sin fricciones.
“El jugador quiere abrir una cuenta, apostar y retirar su dinero. No le importa si detrás hay procesos de compliance o controles regulatorios”, explicó.
Por eso, concluyó Atassi, la tecnología debe permitir que los operadores ofrezcan una experiencia rápida e intuitiva, pero al mismo tiempo segura y alineada con la regulación.
Además de la verificación de identidad, el siguiente paso para la industria es analizar el comportamiento de las identidades digitales a lo largo de diferentes plataformas. La idea es construir una visión más completa del usuario dentro del ecosistema financiero.
“La idea es empezar a integrar todo el sistema de identidad de una persona, ya sea en una casa de apuestas, en una plataforma de open finance o en la apertura de una cuenta bancaria”, explicó Samer
Este enfoque busca detectar patrones que puedan indicar actividades sospechosas, especialmente en un entorno donde el fraude ya no se limita a las fronteras nacionales.
“Hoy vemos que muchas veces hay más fraude fuera del país donde vive el defraudador”, señaló Samer. Un ejemplo frecuente es el uso de documentos emitidos en un país para registrarse en plataformas de otras jurisdicciones, donde la verificación puede resultar más compleja.
En este contexto, el cruce inteligente de información, siempre respetando las normas de protección de datos y el consentimiento de los usuario, permite analizar señales como el número de cuentas asociadas a una identidad, su historial de transacciones o posibles vínculos con fraudes previos.
La semana pasada, en el marco de SBC Summit Rio de Janeiro, Samer Atassi, Vicepresidente para Latinoamérica de Jumio, compartió su visión en un panel titulado "PIX en Brasil: una guía sobre cumplimiento y experiencia de usuario." Atassi ofreció insights valiosos sobre la inteligencia y verificación de identidad en el contexto del uso de PIX, y cómo los operadores están capitalizando estos pagos instantáneos para optimizar la experiencia del cliente.
Un nuevo concepto comienza ha ganado terreno en el ecosistema Fintech: la inteligencia de identidad. A diferencia de los modelos tradicionales de verificación, el enfoque ya no se limita a validar documentos o confirmar la identidad de un usuario, sino a analizar patrones de comportamiento para detectar posibles fraudes y mejorar la experiencia de los usuarios
“Ya no hablamos solo de una simple verificación de identidad, sino de inteligencia de identidad”, explicó Samer Atassi, vicepresidente para América Latina de Jumio.
La inteligencia de identidad va más allá, crea una visión única con información conectada, contextual e inteligente a lo largo de todo ciclo de vida del cliente. Detecta los “buenos” y los “malos” a partir de patrones de comportamiento interconectados para detener de forma proactiva el fraude sofisticado.
En la práctica, esta tecnología permite identificar inconsistencias cuando una misma identidad aparece en diferentes plataformas asociada a datos distintos.
“Si una persona entra en una plataforma con su rostro, su documento o su CPF y ese mismo rostro aparece luego en otras plataformas, pero vinculado a otro documento o incluso a otro país, eso puede generar una alerta de riesgo”, explicó Atassi.
En estos casos no se trata de intercambiar información personal de clientes entre compañías, sino de detectar patrones que sugieran que una misma persona podría estar utilizando múltiples identidades, una práctica frecuente en esquemas de fraude digital.
El avance de estas herramientas también pone sobre la mesa el papel de la regulación.
“Muchas veces la gente ve la regulación como un obstáculo o un bloqueador de procesos, pero la tecnología puede ser un habilitador”, señaló Samer
En Brasil, por ejemplo, los procesos de biometría o verificación adicional de identidad suelen generar fricción entre los usuarios. Sin embargo, estos mecanismos responden a desafíos concretos del mercado.
El desafío para la industria es encontrar un equilibrio entre seguridad y facilidad de uso. Al final, la expectativa del usuario es simple: abrir una cuenta, realizar una operación y retirar su dinero sin fricciones.
“El jugador quiere abrir una cuenta, apostar y retirar su dinero. No le importa si detrás hay procesos de compliance o controles regulatorios”, explicó.
Por eso, concluyó Atassi, la tecnología debe permitir que los operadores ofrezcan una experiencia rápida e intuitiva, pero al mismo tiempo segura y alineada con la regulación.
Además de la verificación de identidad, el siguiente paso para la industria es analizar el comportamiento de las identidades digitales a lo largo de diferentes plataformas. La idea es construir una visión más completa del usuario dentro del ecosistema financiero.
“La idea es empezar a integrar todo el sistema de identidad de una persona, ya sea en una casa de apuestas, en una plataforma de open finance o en la apertura de una cuenta bancaria”, explicó Samer
Este enfoque busca detectar patrones que puedan indicar actividades sospechosas, especialmente en un entorno donde el fraude ya no se limita a las fronteras nacionales.
“Hoy vemos que muchas veces hay más fraude fuera del país donde vive el defraudador”, señaló Samer. Un ejemplo frecuente es el uso de documentos emitidos en un país para registrarse en plataformas de otras jurisdicciones, donde la verificación puede resultar más compleja.
En este contexto, el cruce inteligente de información, siempre respetando las normas de protección de datos y el consentimiento de los usuario, permite analizar señales como el número de cuentas asociadas a una identidad, su historial de transacciones o posibles vínculos con fraudes previos.
La semana pasada, en el marco de SBC Summit Rio de Janeiro, Samer Atassi, Vicepresidente para Latinoamérica de Jumio, compartió su visión en un panel titulado "PIX en Brasil: una guía sobre cumplimiento y experiencia de usuario." Atassi ofreció insights valiosos sobre la inteligencia y verificación de identidad en el contexto del uso de PIX, y cómo los operadores están capitalizando estos pagos instantáneos para optimizar la experiencia del cliente.
Un nuevo concepto comienza ha ganado terreno en el ecosistema Fintech: la inteligencia de identidad. A diferencia de los modelos tradicionales de verificación, el enfoque ya no se limita a validar documentos o confirmar la identidad de un usuario, sino a analizar patrones de comportamiento para detectar posibles fraudes y mejorar la experiencia de los usuarios
“Ya no hablamos solo de una simple verificación de identidad, sino de inteligencia de identidad”, explicó Samer Atassi, vicepresidente para América Latina de Jumio.
La inteligencia de identidad va más allá, crea una visión única con información conectada, contextual e inteligente a lo largo de todo ciclo de vida del cliente. Detecta los “buenos” y los “malos” a partir de patrones de comportamiento interconectados para detener de forma proactiva el fraude sofisticado.
En la práctica, esta tecnología permite identificar inconsistencias cuando una misma identidad aparece en diferentes plataformas asociada a datos distintos.
“Si una persona entra en una plataforma con su rostro, su documento o su CPF y ese mismo rostro aparece luego en otras plataformas, pero vinculado a otro documento o incluso a otro país, eso puede generar una alerta de riesgo”, explicó Atassi.
En estos casos no se trata de intercambiar información personal de clientes entre compañías, sino de detectar patrones que sugieran que una misma persona podría estar utilizando múltiples identidades, una práctica frecuente en esquemas de fraude digital.
El avance de estas herramientas también pone sobre la mesa el papel de la regulación.
“Muchas veces la gente ve la regulación como un obstáculo o un bloqueador de procesos, pero la tecnología puede ser un habilitador”, señaló Samer
En Brasil, por ejemplo, los procesos de biometría o verificación adicional de identidad suelen generar fricción entre los usuarios. Sin embargo, estos mecanismos responden a desafíos concretos del mercado.
El desafío para la industria es encontrar un equilibrio entre seguridad y facilidad de uso. Al final, la expectativa del usuario es simple: abrir una cuenta, realizar una operación y retirar su dinero sin fricciones.
“El jugador quiere abrir una cuenta, apostar y retirar su dinero. No le importa si detrás hay procesos de compliance o controles regulatorios”, explicó.
Por eso, concluyó Atassi, la tecnología debe permitir que los operadores ofrezcan una experiencia rápida e intuitiva, pero al mismo tiempo segura y alineada con la regulación.
Además de la verificación de identidad, el siguiente paso para la industria es analizar el comportamiento de las identidades digitales a lo largo de diferentes plataformas. La idea es construir una visión más completa del usuario dentro del ecosistema financiero.
“La idea es empezar a integrar todo el sistema de identidad de una persona, ya sea en una casa de apuestas, en una plataforma de open finance o en la apertura de una cuenta bancaria”, explicó Samer
Este enfoque busca detectar patrones que puedan indicar actividades sospechosas, especialmente en un entorno donde el fraude ya no se limita a las fronteras nacionales.
“Hoy vemos que muchas veces hay más fraude fuera del país donde vive el defraudador”, señaló Samer. Un ejemplo frecuente es el uso de documentos emitidos en un país para registrarse en plataformas de otras jurisdicciones, donde la verificación puede resultar más compleja.
En este contexto, el cruce inteligente de información, siempre respetando las normas de protección de datos y el consentimiento de los usuario, permite analizar señales como el número de cuentas asociadas a una identidad, su historial de transacciones o posibles vínculos con fraudes previos.