
En pagos digitales, el volumen es una señal clara de adopción real. Cada transacción procesada refleja operaciones que se completaron, se confirmaron y llegaron a destino. Bajo esa lógica, la Fintech DRUO cerró 2025 con US$223 millones procesados (cerca de $850.000 millones), lo que representó un crecimiento de 115% frente a 2024 y, en la práctica, más del doble de volumen en un solo año.
Este desempeño no solo evidencia la expansión de la compañía, sino también una tendencia más amplia del mercado: las empresas están priorizando cobrar mejor, más rápido y con menos carga operativa, en un entorno donde la eficiencia financiera se ha convertido en una ventaja competitiva.
El contexto del sistema refuerza esta transformación. De acuerdo con la Superintendencia Financiera, durante el segundo trimestre de 2025 (cifras oficiales más recientes) los canales no presenciales concentraron el 81,9% del número total de operaciones y el 68,6% del monto transado. La economía digital dejó de ser un segmento específico para convertirse en la norma, y los pagos pasaron de ser un componente técnico a un elemento central del desempeño del negocio.
Simón Pinilla, cofundador de DRUO, explica que este cambio elevó el estándar con el que hoy se evalúan las soluciones de pago. “El mercado ya no se queda en el discurso de digitalización. Lo que realmente importa es cuánto cuesta cobrar, cuánto tiempo toma conciliar y qué tan confiable es la operación tanto en días normales como en picos de demanda”.
Desde la perspectiva del comercio, agrega Pinilla, la experiencia es clara: “La fricción no se percibe como un problema tecnológico, sino como horas adicionales de trabajo, recursos que quedan inmovilizados mientras se concilian cuentas y margen que se reduce sin que sea evidente”.
Durante 2025, la compañía operó en cuatro mercados: Colombia, México, Perú y Estados Unidos, fortaleciendo su presencia internacional. El crecimiento se mantuvo a un ritmo elevado, acompañado de una evolución natural del negocio: a medida que la base de operaciones se amplía, el foco se desplaza hacia la estabilidad, la escalabilidad y la calidad del recaudo.
En ese proceso, la Fintech alcanzó un hito clave: desde mayo de 2025 registra rentabilidad mensual en términos de flujo de caja. En una industria donde históricamente se priorizó crecer antes que consolidar la estructura financiera, este avance marca la capacidad de sostener el crecimiento con disciplina operativa.
“La caja positiva no es un trofeo, es una señal de solidez. Permite decidir dónde invertir y cómo crecer, sin operar al límite”, señala Pinilla.
Este avance ocurre en paralelo a la aceleración del sistema de pagos en Colombia y otros mercados. El Banco de la República destacó en su Reporte de Infraestructura Financiera e Instrumentos de Pago 2025 el crecimiento de las ACH y el dinamismo de las transferencias inmediatas, tendencias que están redefiniendo la experiencia de pago en la región.
De cara a 2026, la compañía anticipa que sostener esa rentabilidad mensual no será el centro de la estrategia. DRUO proyecta procesar US$520 millones (cerca de $2 billones), crecer más de 130% en volumen y superar los 200 clientes. Ese plan estará acompañado por inversión para acelerar expansión, tras una ronda liderada por Global Paytech Ventures, el fondo de Javier Pérez, ex presidente de Mastercard Europa.
Como parte de su estrategia, la Fintech prevé iniciar operaciones en la Unión Europea durante el segundo trimestre de 2026, además de preparar su expansión a Brasil y Chile.
“Para ejecutar esta estrategia de internacionalización, estimamos realizar una inversión cercana a los $2.000 millones (US$550 mil)”, explica Pinilla.
En un entorno donde los pagos digitales son cada vez más determinantes para la productividad de los negocios, DRUO continúa posicionándose como un habilitador clave de operaciones eficientes, escalables y sin fricciones, con una visión claramente global.
En pagos digitales, el volumen es una señal clara de adopción real. Cada transacción procesada refleja operaciones que se completaron, se confirmaron y llegaron a destino. Bajo esa lógica, la Fintech DRUO cerró 2025 con US$223 millones procesados (cerca de $850.000 millones), lo que representó un crecimiento de 115% frente a 2024 y, en la práctica, más del doble de volumen en un solo año.
Este desempeño no solo evidencia la expansión de la compañía, sino también una tendencia más amplia del mercado: las empresas están priorizando cobrar mejor, más rápido y con menos carga operativa, en un entorno donde la eficiencia financiera se ha convertido en una ventaja competitiva.
El contexto del sistema refuerza esta transformación. De acuerdo con la Superintendencia Financiera, durante el segundo trimestre de 2025 (cifras oficiales más recientes) los canales no presenciales concentraron el 81,9% del número total de operaciones y el 68,6% del monto transado. La economía digital dejó de ser un segmento específico para convertirse en la norma, y los pagos pasaron de ser un componente técnico a un elemento central del desempeño del negocio.
Simón Pinilla, cofundador de DRUO, explica que este cambio elevó el estándar con el que hoy se evalúan las soluciones de pago. “El mercado ya no se queda en el discurso de digitalización. Lo que realmente importa es cuánto cuesta cobrar, cuánto tiempo toma conciliar y qué tan confiable es la operación tanto en días normales como en picos de demanda”.
Desde la perspectiva del comercio, agrega Pinilla, la experiencia es clara: “La fricción no se percibe como un problema tecnológico, sino como horas adicionales de trabajo, recursos que quedan inmovilizados mientras se concilian cuentas y margen que se reduce sin que sea evidente”.
Durante 2025, la compañía operó en cuatro mercados: Colombia, México, Perú y Estados Unidos, fortaleciendo su presencia internacional. El crecimiento se mantuvo a un ritmo elevado, acompañado de una evolución natural del negocio: a medida que la base de operaciones se amplía, el foco se desplaza hacia la estabilidad, la escalabilidad y la calidad del recaudo.
En ese proceso, la Fintech alcanzó un hito clave: desde mayo de 2025 registra rentabilidad mensual en términos de flujo de caja. En una industria donde históricamente se priorizó crecer antes que consolidar la estructura financiera, este avance marca la capacidad de sostener el crecimiento con disciplina operativa.
“La caja positiva no es un trofeo, es una señal de solidez. Permite decidir dónde invertir y cómo crecer, sin operar al límite”, señala Pinilla.
Este avance ocurre en paralelo a la aceleración del sistema de pagos en Colombia y otros mercados. El Banco de la República destacó en su Reporte de Infraestructura Financiera e Instrumentos de Pago 2025 el crecimiento de las ACH y el dinamismo de las transferencias inmediatas, tendencias que están redefiniendo la experiencia de pago en la región.
De cara a 2026, la compañía anticipa que sostener esa rentabilidad mensual no será el centro de la estrategia. DRUO proyecta procesar US$520 millones (cerca de $2 billones), crecer más de 130% en volumen y superar los 200 clientes. Ese plan estará acompañado por inversión para acelerar expansión, tras una ronda liderada por Global Paytech Ventures, el fondo de Javier Pérez, ex presidente de Mastercard Europa.
Como parte de su estrategia, la Fintech prevé iniciar operaciones en la Unión Europea durante el segundo trimestre de 2026, además de preparar su expansión a Brasil y Chile.
“Para ejecutar esta estrategia de internacionalización, estimamos realizar una inversión cercana a los $2.000 millones (US$550 mil)”, explica Pinilla.
En un entorno donde los pagos digitales son cada vez más determinantes para la productividad de los negocios, DRUO continúa posicionándose como un habilitador clave de operaciones eficientes, escalables y sin fricciones, con una visión claramente global.
En pagos digitales, el volumen es una señal clara de adopción real. Cada transacción procesada refleja operaciones que se completaron, se confirmaron y llegaron a destino. Bajo esa lógica, la Fintech DRUO cerró 2025 con US$223 millones procesados (cerca de $850.000 millones), lo que representó un crecimiento de 115% frente a 2024 y, en la práctica, más del doble de volumen en un solo año.
Este desempeño no solo evidencia la expansión de la compañía, sino también una tendencia más amplia del mercado: las empresas están priorizando cobrar mejor, más rápido y con menos carga operativa, en un entorno donde la eficiencia financiera se ha convertido en una ventaja competitiva.
El contexto del sistema refuerza esta transformación. De acuerdo con la Superintendencia Financiera, durante el segundo trimestre de 2025 (cifras oficiales más recientes) los canales no presenciales concentraron el 81,9% del número total de operaciones y el 68,6% del monto transado. La economía digital dejó de ser un segmento específico para convertirse en la norma, y los pagos pasaron de ser un componente técnico a un elemento central del desempeño del negocio.
Simón Pinilla, cofundador de DRUO, explica que este cambio elevó el estándar con el que hoy se evalúan las soluciones de pago. “El mercado ya no se queda en el discurso de digitalización. Lo que realmente importa es cuánto cuesta cobrar, cuánto tiempo toma conciliar y qué tan confiable es la operación tanto en días normales como en picos de demanda”.
Desde la perspectiva del comercio, agrega Pinilla, la experiencia es clara: “La fricción no se percibe como un problema tecnológico, sino como horas adicionales de trabajo, recursos que quedan inmovilizados mientras se concilian cuentas y margen que se reduce sin que sea evidente”.
Durante 2025, la compañía operó en cuatro mercados: Colombia, México, Perú y Estados Unidos, fortaleciendo su presencia internacional. El crecimiento se mantuvo a un ritmo elevado, acompañado de una evolución natural del negocio: a medida que la base de operaciones se amplía, el foco se desplaza hacia la estabilidad, la escalabilidad y la calidad del recaudo.
En ese proceso, la Fintech alcanzó un hito clave: desde mayo de 2025 registra rentabilidad mensual en términos de flujo de caja. En una industria donde históricamente se priorizó crecer antes que consolidar la estructura financiera, este avance marca la capacidad de sostener el crecimiento con disciplina operativa.
“La caja positiva no es un trofeo, es una señal de solidez. Permite decidir dónde invertir y cómo crecer, sin operar al límite”, señala Pinilla.
Este avance ocurre en paralelo a la aceleración del sistema de pagos en Colombia y otros mercados. El Banco de la República destacó en su Reporte de Infraestructura Financiera e Instrumentos de Pago 2025 el crecimiento de las ACH y el dinamismo de las transferencias inmediatas, tendencias que están redefiniendo la experiencia de pago en la región.
De cara a 2026, la compañía anticipa que sostener esa rentabilidad mensual no será el centro de la estrategia. DRUO proyecta procesar US$520 millones (cerca de $2 billones), crecer más de 130% en volumen y superar los 200 clientes. Ese plan estará acompañado por inversión para acelerar expansión, tras una ronda liderada por Global Paytech Ventures, el fondo de Javier Pérez, ex presidente de Mastercard Europa.
Como parte de su estrategia, la Fintech prevé iniciar operaciones en la Unión Europea durante el segundo trimestre de 2026, además de preparar su expansión a Brasil y Chile.
“Para ejecutar esta estrategia de internacionalización, estimamos realizar una inversión cercana a los $2.000 millones (US$550 mil)”, explica Pinilla.
En un entorno donde los pagos digitales son cada vez más determinantes para la productividad de los negocios, DRUO continúa posicionándose como un habilitador clave de operaciones eficientes, escalables y sin fricciones, con una visión claramente global.