Adiós a (casi todas) las comisiones de los bancos. Llegan los Neobanks a México

January 9, 2020
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La tecnología llegó al sistema financiero para acabar con los "dolores de cabeza" que provocan los bancos a los tarjetahabientes. Conoce 5 alternativas 100% digitales.

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Largas filas, trámites engorrosos, altas comisiones, gastos de mantenimiento y hasta robo a mano armada. Estos son “dolores de cabeza” que en algún momento hemos padecido cuando asistimos a una sucursal bancaria para solicitar un servicio o resolver un problema. Para resolverlos, han llegado a México los neobank, startups de tecnología financiera (fintech) que ofrecen productos 100% digitales, sin sucursales y que funcionan a través de aplicaciones móviles.

“Los neobank llegaron a simplificar la experiencia del usuario al contratar un servicio financiero desde la palma de la mano”, dice Andrés Fontao, managing partner de Finnovista. Y es que brindan practicidad, agilidad y atención inmediata a un clic de distancia, además de mayores facilidades para obtener una cuenta o una tarjeta de débito y/o crédito.

Esta tendencia surgió en Europa, después en Estados Unidos y ha desembarcado en América Latina desde hace seis años, en donde empresas como Nubank de Brasil han demostrado la rentabilidad y escalabilidad que pueden llegar a tener.

515 empresas fintech existen en México / Ilustración: Oldemar

En el mercado mexicano, dice Fontao, existen grandes oportunidades para emprender en este sector, pues sólo el 68% de la población (54 millones de personas) tienen al menos un producto financiero, de acuerdo con la tercera Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) realizada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

El resto de la población está desbancarizada y es un segmento desatendido por la banca tradicional. Por si fuera poco, sólo el 3% de la clase media obtiene un crédito, y mientras que en México el 15% de los adultos tiene un plástico de crédito, en Brasil es el 32%, según datos del Banco Mundial.

De ahí la necesidad de atender este nicho con nuevas soluciones financieras digitales. “Entre más startups existan, habrá mayor competitividad en el mercado que se traducirá en beneficios para los usuarios y mejoras a la oferta bancaria”.

A continuación te presentamos cinco neobanks que ya están operando en México.

Nu México, servicios financieros simples

Hace seis años, David Vélez, Cristina Junqueira y Edward Wible fundaron la empresa de tecnología Nubank en Brasil con la misión de combatir la complejidad en la industria financiera con tecnología, para empoderar a los clientes y regresarles el control de su dinero.

“En Brasil el top cinco de los bancos concentran el 80% del mercado, las comisiones son altas y el servicio no es el mejor, algo muy similar pasa en México, y con la tecnología que existe hoy, con mucha gente conectada a sus smartphones, no había motivo para que las cosas fueran así”, explica Emilio González, directo general de Nu México.

Nubank comenzó en Brasil como una tarjeta de crédito Mastercard operada al 100% desde una aplicación móvil, y hoy ofrece otros servicios como cuenta de depósito con tarjeta de débito, préstamos personales, productos de recompensa con la tarjeta de crédito y cuentas de depósitos para pymes.

En agosto de 2019, la startup anunció el lanzamiento de su tarjeta de crédito en México bajo el nombre de Nu México y hoy están haciendo pruebas con un grupo de usuarios que se anotaron en una lista de espera. Tienen un equipo local dedicado a crear productos que funcionen acorde a las necesidades de los mexicanos. “Si bien los mercados son similares, la gente ocupa la tarjeta de crédito de forma diferente”, detalla Emilio.

El modelo de negocio funciona principalmente por dos fuentes de ingresos, explica Emilio, la primera es la tasa por intercambio –la comisión por transacción que cobra a los comercios cualquier institución financiera cuando se utiliza su tarjeta-; y la segunda, los intereses que genera una tarjeta de crédito cuando no se paga el total del balance. Además, señala, al no tener sucursales y operar de forma digital son más eficientes y transmiten esos ahorros al cliente.

Sobre sus propuestas de valor, respecto a los bancos tradicionales y otros neobanks, Emilio asegura que a través de la tecnología generan transparencia para quitar muchos temores que tienen los usuarios. “Les damos herramientas como notificaciones de sus operaciones en tiempo real, pueden bloquear y desbloquear su tarjeta, ajustar su límite de crédito, acceso a todos sus estados de cuenta, proceso de contratación sencillo y servicio al cliente las 24 horas”, detalla.

La oportunidad de negocio que observa Nubank en México es enorme porque el 50% de la población tiene menos de 24 años de edad y la edad promedio es de 28 años, son personas acostumbradas a usar muchos productos digitales como Netflix, Spotify, Didi, Cabify, Amazon, pero que todavía no están bancarizados. Y, como sucedió en Brasil, Emilio dice que quieren captar a la gente que no había buscando una tarjeta, pero también a la que no está satisfecha con la oferta actual.

Nubank está considerado un “decaunicornio”, es decir una empresa que alcanzó una valuación de 10,000 millones de dólares, y que la respaldan fondos como Sequoia Capital, QED Investors, Kaszek Ventures, Tiger Global Management, Founders Fund, DST Global, Redpoint Ventures, Ribbit Capital, Dragoneer Investment Group, Thrive Capital, Tencent, Jaguar Ventures y Grupo Topaz, estos dos últimos inversionistas mexicanos.

Albo, una mejor experiencia financiera

Ángel Sahagún abrió su primera startup a los 19 años, era una fintech que ayudaba a las personas a controlar sus gastos y seccionar pagos. Al no tener un modelo de negocio rentable, tuvo que cerrarla. Más tarde empezó una firma de software para entidades financieras, y en el transcurso de ese emprendimiento se percató de que los clientes no estaban a gusto con la banca tradicional, pues les cobraban muchas comisiones y el servicio era deficiente.

Entonces, en 2015 cerró su segunda empresa para fundar Albo, una neobank que te permite abrir una cuenta desde su aplicación móvil en pocos minutos, sin costo de apertura y te da una tarjeta de débito física para comprar en internet y establecimientos sin comisiones. Con este plástico que envían a tu domicilio, también puedes recibir y retirar dinero en cualquier cajero del mundo que acepte Mastercard, y puedes cargarla a través de una transferencia electrónica o depósitos en tiendas Oxxo.

La mayor ventaja competitiva de Albo es la experiencia que le brinda a sus usuarios. Aunque los bancos ya cuentan con aplicaciones móviles para realizar movimientos, dice Ángel, en algún momento tienes que ir directamente a la sucursal. En cambio, con Albo todo es 100% digital, con atención personalizada, puedes actualizar documentos, pedir estados de cuenta, hacer transferencias, rastrear pagos, consultar saldo, ahorrar más y gastar menos.

La empresa genera ingresos cada vez que el cliente utiliza la tarjeta Albo a través de la tasa de intercambio. Hoy este neobank tiene 150,000 clientes que permanecen activos, y en promedio abre hasta 4,000 cuentas todos los días. Desde que se lanzó al mercado en 2016, después de casi dos años de desarrollo y validación del producto, ha levantado 8.5 millones de dólares con fondos de inversión como Mountain Nazca y Greyhound Capital.

Ángel está consciente de que el mercado de las neobanks está creciendo, por lo que planea estar un paso adelante con innovación. De hecho, están invirtiendo en tecnología y automatización de procesos para mejorar la aplicación y ser hasta 100 veces más rápida y a menor costo. Como parte de su estrategia para escalar, también estima ampliar su equipo de trabajo. “Atraer el mejor talento es fundamental para escalar una compañía como la nuestra”.

El emprendedor inició este negocio con la visión de mejorar el sistema financiero en México, en una oficina pequeña ubicada en Campeche y con cuatro talentos. Ahora su equipo de 90 personas está en la Ciudad de México, y se preparan para atender a un millón de mexicanos en los próximos años con nuevos productos como crédito y ahorro para que los clientes hagan más con su dinero. Siempre con la premisa de ayudar a que todas las personas tengan acceso a servicios financieros.

Weex Wallet, la tarjeta para adultos jóvenes

Ricardo Suárez es un emprendedor serial, que entre sus negocios se encuentra JackBe (2003), una plataforma de análisis de datos en tiempo real, que después fue adquirida por la empresa alemana Software AG. Además de Yumbling (2011), una guía de entretenimiento con contenido social y de juegos, que después vendió a una empresa de medios de comunicación.

En 2017 fundó Weex Wallet (ahora MIBO), su sexto emprendimiento, con la visión de ofrecer un producto digital, innovador y tecnológico para un segmento de usuarios adultos jóvenes (de 18 a 39 años) que, por diferentes razones, no terminan de confiar en los bancos tradicionales y están buscando una alternativa para incorporarse al mundo financiero.

Weex Wallet funciona como una aplicación que el usuario descarga al smartphone, se registra y, en menos de cinco minutos, sin ir a una sucursal, tiene acceso a una cuenta de débito Mastercard con la que puede comprar a nivel mundial. También puede adquirir una tarjeta para pagar físicamente o sacar dinero de un cajero.

Este banco 100% digital no cobra comisiones de apertura, manejo de cuenta o saldos mínimos, porque justo esas son las cosas que más odian los usuarios de los bancos tradicionales. “Weex gana de algunas formas tradicionales como la tasa de intercambio, que cobra cualquier institución financiera, y por otras como las comisiones generadas por recargas de tiempo aire y compra de boletos de cine.

Ricardo está convencido de la gran oportunidad de mercado que tienen los neobanks en México, pues el 60% de los adultos no tiene una cuenta bancaria activa y el 90% de los pagos se realizan todavía en efectivo. “Si vemos el crecimiento del ecommerce es de 30% anual, y un elemento clave es cómo vas a pagar, necesitas estar bancarizado para comprar en China, Estados Unidos o México. La gente quiere tener una vida más digital”.

Por ello, asegura, “nuestra propuesta de valor es que los usuarios tengan una excelente experiencia, donde haya las menores comisiones posibles y donde en la misma plataforma te faciliten tu vida en el día a día, para que puedas recibir dinero, transferir, pagar, hacer inversión, sacar crédito, todo en una plataforma amigable, atractiva y barata”.

La plataforma tiene más de 500,000 cuentas de usuarios que han llegado a la marca por recomendación de boca en boca de sus clientes y también con campañas muy bien segmentadas en medios digitales.  

La visión a futuro de Weex Wallet, de acuerdo con su fundador, es consolidarse como el neobank con mayor número de transacciones, así como crecer en términos de productos y usuarios. Así es que el próximo producto que lanzarán es una tarjeta de crédito de la mano de una Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (Sofom) para incursionar en la parte de crédito, importante en cualquier modelo de negocio de una institución financiera.

Bnext, un marketplace de servicios financieros

Guillermo Vicandi y Juan Antonio Rullán fundaron en diciembre de 2017 Bnext, una fintech española que ofrece una cuenta y una tarjeta de débito, sin comisiones ni condiciones, pero que además ha construido un marketplace de productos financieros.

“Lo que hacemos diferente a otros neobanks y bancos tradicionales es que tenemos muchos proveedores conectados dentro de la aplicación y les ayudamos a nuestros clientes a encontrar el mejor producto que se adapte a sus necesidades”, explica Guillermo.

Los usuarios bajan la aplicación móvil, crean una cuenta y obtienen una tarjeta, pero si necesitan contratar un seguro de vida o una hipoteca, Bnext les ayuda a buscar, comparar y contratar el servicio de un tercero, todo dentro de la misma aplicación. “Para que esto funcione bien, debemos analizar el perfil financiero del usuario y garantizar que todos los servicios estén bien integrados”, dice Guillermo.

Su modelo de negocio no funciona como los servicios bancarios que le cobran comisiones al cliente, sino que hacen negocio a través de cobrarle una comisión a los proveedores que ofertan sus productos en el marketplace.

“Con cada proveedor negociamos una comisión diferente, que les haga sentido, pues no es lo mismo contratar un seguro de viaje, que es temporal, que un seguro de vida, que es a largo plazo. Se trata de que el proveedor esté contento con el volumen y calidad de los clientes que les mandamos y que ganen dinero”, detalla.

De hecho, “a medida que tenemos más clientes, los proveedores están más contentos con nosotros”, agrega, pues para ellos es más barato captar clientes desde el marketplace que de forma directa.

Bnext tiene en España más de 300,000 usuarios activos, los cuales pueden acceder a 17 productos distintos (préstamo y ahorro) que son de 12 proveedores. Así los usuarios pueden encontrar lending (préstamos a consumo, micropréstamos e hipotecas), inversión (compras de acciones, cuentas remuneradas, depósitos a plazo, fondos indexados), seguros (de viaje, de móvil, de salud y de vida) y otros como intercambio de divisas y servicios de telefonía móvil.

La aplicación llega a México este mes de diciembre con una primera versión que incluye una cuenta y tarjeta, así como servicios de préstamos y de recompensas. Guillermo asegura que cuentan con una tecnología para incluir un producto nuevo en el marketplace en tan sólo dos semanas.

Los emprendedores españoles eligieron comenzar su expansión a América Latina con México debido a que hay un crecimiento importante de productos fintech que son más baratos, de mayor portabilidad y mejor servicio. “Al agrupar toda esa oferta dentro de un marketplace le podemos dar al cliente mayor visibilidad de todas las opciones, centralizamos la oferta y le ayudamos a elegir”.

Klar, la tarjeta que te rembolsa dinero

Stefan Möller es uno de los millones de mexicanos bancarizados que ha vivido en carne propia lo engorroso que puede ser asistir a una sucursal bancaria. “No es posible que esperes 30 minutos en el banco para que te digan no se puede hacer algo, o escuchar varias veces una musiquita en el teléfono hasta que te resuelven el problema”, dice el emprendedor.

Cansado de esta situación, Stefan, emprendedor desde los 22 años en México y Alemania, y su socio Daniel Autrique, quien se ha desempeñado su carrera profesional en el sector financiero y de inversiones en México y España, fundaron Klar, una fintech que brinda una tarjeta de débito y crédito para depositar, retirar y comprar con el mismo dinero que el usuario deposita en la cuenta virtual que obtiene.

Los fondos a la tarjeta pueden hacerse a través de depósitos en efectivo en cualquier sucursal bancaria o tiendas de conveniencia, y mediante transferencia electrónica. Esto porque el 90% de los mexicanos utiliza dinero en efectivo para hacer operaciones de pago o adquirir un producto, de acuerdo con el Banco de México.

Ambas tarjetas están respaldadas por Mastercard y el trámite para obtenerlas es 100% en línea mediante una aplicación móvil en donde puedes ver todos los movimientos en tiempo real, bloquear, desbloquear y cancelar la cuenta. A diferencia de otros plásticos tradicionales, Klar no genera comisiones, ni costo de apertura, anualidad, penalización por no mantener un monto mínimo o por hacer transferencias. De hecho, ofrece reembolso en efectivo de hasta el 4%, dependiendo de cuánto gastas y tiene en la cuenta el usuario.

El producto también está dirigido a quienes no tienen acceso a servicios financieros, y generaciones que no cuentan con estabilidad laboral, como los freelances. El emprendedor explica que la tecnología es el fundamento de esta empresa, pues a través de inteligencia artificial, machine learning y otras tecnologías, pueden saber cuánto gana el usuario, cuánto y cómo gasta, todo para determinar si es usuario potencial de estas tarjetas.

Con este modelo de neobank conquistaron a Santander en septiembre de este año, la institución bancaria que invirtió 57.5 millones de dólares en su empresa. ´“Es la mayor recaudación de fondos en la historia de Latinoamérica para un proyecto de esta índole en una etapa inicial”, dice Daniel, cofundador. Ahora buscan que su producto llegue a millones de usuarios en México que no están bancarizados y que no están conformes con el servicio de la banca tradicional, con miras de expandirse en el mundo.

Las opiniones compartidas y expresadas por los analistas son libres e independientes, y de ellas son responsables sus autores. No reflejan ni comprometen el pensamiento u opinión de Latam Fintech Market, por lo cual no pueden ser interpretadas como recomendaciones emitidas por la platafomra. Esta plataforma es un espacio abierto para promover la diversidad de puntos de vista sobre el ecosistema Fintech.

Largas filas, trámites engorrosos, altas comisiones, gastos de mantenimiento y hasta robo a mano armada. Estos son “dolores de cabeza” que en algún momento hemos padecido cuando asistimos a una sucursal bancaria para solicitar un servicio o resolver un problema. Para resolverlos, han llegado a México los neobank, startups de tecnología financiera (fintech) que ofrecen productos 100% digitales, sin sucursales y que funcionan a través de aplicaciones móviles.

“Los neobank llegaron a simplificar la experiencia del usuario al contratar un servicio financiero desde la palma de la mano”, dice Andrés Fontao, managing partner de Finnovista. Y es que brindan practicidad, agilidad y atención inmediata a un clic de distancia, además de mayores facilidades para obtener una cuenta o una tarjeta de débito y/o crédito.

Esta tendencia surgió en Europa, después en Estados Unidos y ha desembarcado en América Latina desde hace seis años, en donde empresas como Nubank de Brasil han demostrado la rentabilidad y escalabilidad que pueden llegar a tener.

515 empresas fintech existen en México / Ilustración: Oldemar

En el mercado mexicano, dice Fontao, existen grandes oportunidades para emprender en este sector, pues sólo el 68% de la población (54 millones de personas) tienen al menos un producto financiero, de acuerdo con la tercera Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) realizada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

El resto de la población está desbancarizada y es un segmento desatendido por la banca tradicional. Por si fuera poco, sólo el 3% de la clase media obtiene un crédito, y mientras que en México el 15% de los adultos tiene un plástico de crédito, en Brasil es el 32%, según datos del Banco Mundial.

De ahí la necesidad de atender este nicho con nuevas soluciones financieras digitales. “Entre más startups existan, habrá mayor competitividad en el mercado que se traducirá en beneficios para los usuarios y mejoras a la oferta bancaria”.

A continuación te presentamos cinco neobanks que ya están operando en México.

Nu México, servicios financieros simples

Hace seis años, David Vélez, Cristina Junqueira y Edward Wible fundaron la empresa de tecnología Nubank en Brasil con la misión de combatir la complejidad en la industria financiera con tecnología, para empoderar a los clientes y regresarles el control de su dinero.

“En Brasil el top cinco de los bancos concentran el 80% del mercado, las comisiones son altas y el servicio no es el mejor, algo muy similar pasa en México, y con la tecnología que existe hoy, con mucha gente conectada a sus smartphones, no había motivo para que las cosas fueran así”, explica Emilio González, directo general de Nu México.

Nubank comenzó en Brasil como una tarjeta de crédito Mastercard operada al 100% desde una aplicación móvil, y hoy ofrece otros servicios como cuenta de depósito con tarjeta de débito, préstamos personales, productos de recompensa con la tarjeta de crédito y cuentas de depósitos para pymes.

En agosto de 2019, la startup anunció el lanzamiento de su tarjeta de crédito en México bajo el nombre de Nu México y hoy están haciendo pruebas con un grupo de usuarios que se anotaron en una lista de espera. Tienen un equipo local dedicado a crear productos que funcionen acorde a las necesidades de los mexicanos. “Si bien los mercados son similares, la gente ocupa la tarjeta de crédito de forma diferente”, detalla Emilio.

El modelo de negocio funciona principalmente por dos fuentes de ingresos, explica Emilio, la primera es la tasa por intercambio –la comisión por transacción que cobra a los comercios cualquier institución financiera cuando se utiliza su tarjeta-; y la segunda, los intereses que genera una tarjeta de crédito cuando no se paga el total del balance. Además, señala, al no tener sucursales y operar de forma digital son más eficientes y transmiten esos ahorros al cliente.

Sobre sus propuestas de valor, respecto a los bancos tradicionales y otros neobanks, Emilio asegura que a través de la tecnología generan transparencia para quitar muchos temores que tienen los usuarios. “Les damos herramientas como notificaciones de sus operaciones en tiempo real, pueden bloquear y desbloquear su tarjeta, ajustar su límite de crédito, acceso a todos sus estados de cuenta, proceso de contratación sencillo y servicio al cliente las 24 horas”, detalla.

La oportunidad de negocio que observa Nubank en México es enorme porque el 50% de la población tiene menos de 24 años de edad y la edad promedio es de 28 años, son personas acostumbradas a usar muchos productos digitales como Netflix, Spotify, Didi, Cabify, Amazon, pero que todavía no están bancarizados. Y, como sucedió en Brasil, Emilio dice que quieren captar a la gente que no había buscando una tarjeta, pero también a la que no está satisfecha con la oferta actual.

Nubank está considerado un “decaunicornio”, es decir una empresa que alcanzó una valuación de 10,000 millones de dólares, y que la respaldan fondos como Sequoia Capital, QED Investors, Kaszek Ventures, Tiger Global Management, Founders Fund, DST Global, Redpoint Ventures, Ribbit Capital, Dragoneer Investment Group, Thrive Capital, Tencent, Jaguar Ventures y Grupo Topaz, estos dos últimos inversionistas mexicanos.

Albo, una mejor experiencia financiera

Ángel Sahagún abrió su primera startup a los 19 años, era una fintech que ayudaba a las personas a controlar sus gastos y seccionar pagos. Al no tener un modelo de negocio rentable, tuvo que cerrarla. Más tarde empezó una firma de software para entidades financieras, y en el transcurso de ese emprendimiento se percató de que los clientes no estaban a gusto con la banca tradicional, pues les cobraban muchas comisiones y el servicio era deficiente.

Entonces, en 2015 cerró su segunda empresa para fundar Albo, una neobank que te permite abrir una cuenta desde su aplicación móvil en pocos minutos, sin costo de apertura y te da una tarjeta de débito física para comprar en internet y establecimientos sin comisiones. Con este plástico que envían a tu domicilio, también puedes recibir y retirar dinero en cualquier cajero del mundo que acepte Mastercard, y puedes cargarla a través de una transferencia electrónica o depósitos en tiendas Oxxo.

La mayor ventaja competitiva de Albo es la experiencia que le brinda a sus usuarios. Aunque los bancos ya cuentan con aplicaciones móviles para realizar movimientos, dice Ángel, en algún momento tienes que ir directamente a la sucursal. En cambio, con Albo todo es 100% digital, con atención personalizada, puedes actualizar documentos, pedir estados de cuenta, hacer transferencias, rastrear pagos, consultar saldo, ahorrar más y gastar menos.

La empresa genera ingresos cada vez que el cliente utiliza la tarjeta Albo a través de la tasa de intercambio. Hoy este neobank tiene 150,000 clientes que permanecen activos, y en promedio abre hasta 4,000 cuentas todos los días. Desde que se lanzó al mercado en 2016, después de casi dos años de desarrollo y validación del producto, ha levantado 8.5 millones de dólares con fondos de inversión como Mountain Nazca y Greyhound Capital.

Ángel está consciente de que el mercado de las neobanks está creciendo, por lo que planea estar un paso adelante con innovación. De hecho, están invirtiendo en tecnología y automatización de procesos para mejorar la aplicación y ser hasta 100 veces más rápida y a menor costo. Como parte de su estrategia para escalar, también estima ampliar su equipo de trabajo. “Atraer el mejor talento es fundamental para escalar una compañía como la nuestra”.

El emprendedor inició este negocio con la visión de mejorar el sistema financiero en México, en una oficina pequeña ubicada en Campeche y con cuatro talentos. Ahora su equipo de 90 personas está en la Ciudad de México, y se preparan para atender a un millón de mexicanos en los próximos años con nuevos productos como crédito y ahorro para que los clientes hagan más con su dinero. Siempre con la premisa de ayudar a que todas las personas tengan acceso a servicios financieros.

Weex Wallet, la tarjeta para adultos jóvenes

Ricardo Suárez es un emprendedor serial, que entre sus negocios se encuentra JackBe (2003), una plataforma de análisis de datos en tiempo real, que después fue adquirida por la empresa alemana Software AG. Además de Yumbling (2011), una guía de entretenimiento con contenido social y de juegos, que después vendió a una empresa de medios de comunicación.

En 2017 fundó Weex Wallet (ahora MIBO), su sexto emprendimiento, con la visión de ofrecer un producto digital, innovador y tecnológico para un segmento de usuarios adultos jóvenes (de 18 a 39 años) que, por diferentes razones, no terminan de confiar en los bancos tradicionales y están buscando una alternativa para incorporarse al mundo financiero.

Weex Wallet funciona como una aplicación que el usuario descarga al smartphone, se registra y, en menos de cinco minutos, sin ir a una sucursal, tiene acceso a una cuenta de débito Mastercard con la que puede comprar a nivel mundial. También puede adquirir una tarjeta para pagar físicamente o sacar dinero de un cajero.

Este banco 100% digital no cobra comisiones de apertura, manejo de cuenta o saldos mínimos, porque justo esas son las cosas que más odian los usuarios de los bancos tradicionales. “Weex gana de algunas formas tradicionales como la tasa de intercambio, que cobra cualquier institución financiera, y por otras como las comisiones generadas por recargas de tiempo aire y compra de boletos de cine.

Ricardo está convencido de la gran oportunidad de mercado que tienen los neobanks en México, pues el 60% de los adultos no tiene una cuenta bancaria activa y el 90% de los pagos se realizan todavía en efectivo. “Si vemos el crecimiento del ecommerce es de 30% anual, y un elemento clave es cómo vas a pagar, necesitas estar bancarizado para comprar en China, Estados Unidos o México. La gente quiere tener una vida más digital”.

Por ello, asegura, “nuestra propuesta de valor es que los usuarios tengan una excelente experiencia, donde haya las menores comisiones posibles y donde en la misma plataforma te faciliten tu vida en el día a día, para que puedas recibir dinero, transferir, pagar, hacer inversión, sacar crédito, todo en una plataforma amigable, atractiva y barata”.

La plataforma tiene más de 500,000 cuentas de usuarios que han llegado a la marca por recomendación de boca en boca de sus clientes y también con campañas muy bien segmentadas en medios digitales.  

La visión a futuro de Weex Wallet, de acuerdo con su fundador, es consolidarse como el neobank con mayor número de transacciones, así como crecer en términos de productos y usuarios. Así es que el próximo producto que lanzarán es una tarjeta de crédito de la mano de una Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (Sofom) para incursionar en la parte de crédito, importante en cualquier modelo de negocio de una institución financiera.

Bnext, un marketplace de servicios financieros

Guillermo Vicandi y Juan Antonio Rullán fundaron en diciembre de 2017 Bnext, una fintech española que ofrece una cuenta y una tarjeta de débito, sin comisiones ni condiciones, pero que además ha construido un marketplace de productos financieros.

“Lo que hacemos diferente a otros neobanks y bancos tradicionales es que tenemos muchos proveedores conectados dentro de la aplicación y les ayudamos a nuestros clientes a encontrar el mejor producto que se adapte a sus necesidades”, explica Guillermo.

Los usuarios bajan la aplicación móvil, crean una cuenta y obtienen una tarjeta, pero si necesitan contratar un seguro de vida o una hipoteca, Bnext les ayuda a buscar, comparar y contratar el servicio de un tercero, todo dentro de la misma aplicación. “Para que esto funcione bien, debemos analizar el perfil financiero del usuario y garantizar que todos los servicios estén bien integrados”, dice Guillermo.

Su modelo de negocio no funciona como los servicios bancarios que le cobran comisiones al cliente, sino que hacen negocio a través de cobrarle una comisión a los proveedores que ofertan sus productos en el marketplace.

“Con cada proveedor negociamos una comisión diferente, que les haga sentido, pues no es lo mismo contratar un seguro de viaje, que es temporal, que un seguro de vida, que es a largo plazo. Se trata de que el proveedor esté contento con el volumen y calidad de los clientes que les mandamos y que ganen dinero”, detalla.

De hecho, “a medida que tenemos más clientes, los proveedores están más contentos con nosotros”, agrega, pues para ellos es más barato captar clientes desde el marketplace que de forma directa.

Bnext tiene en España más de 300,000 usuarios activos, los cuales pueden acceder a 17 productos distintos (préstamo y ahorro) que son de 12 proveedores. Así los usuarios pueden encontrar lending (préstamos a consumo, micropréstamos e hipotecas), inversión (compras de acciones, cuentas remuneradas, depósitos a plazo, fondos indexados), seguros (de viaje, de móvil, de salud y de vida) y otros como intercambio de divisas y servicios de telefonía móvil.

La aplicación llega a México este mes de diciembre con una primera versión que incluye una cuenta y tarjeta, así como servicios de préstamos y de recompensas. Guillermo asegura que cuentan con una tecnología para incluir un producto nuevo en el marketplace en tan sólo dos semanas.

Los emprendedores españoles eligieron comenzar su expansión a América Latina con México debido a que hay un crecimiento importante de productos fintech que son más baratos, de mayor portabilidad y mejor servicio. “Al agrupar toda esa oferta dentro de un marketplace le podemos dar al cliente mayor visibilidad de todas las opciones, centralizamos la oferta y le ayudamos a elegir”.

Klar, la tarjeta que te rembolsa dinero

Stefan Möller es uno de los millones de mexicanos bancarizados que ha vivido en carne propia lo engorroso que puede ser asistir a una sucursal bancaria. “No es posible que esperes 30 minutos en el banco para que te digan no se puede hacer algo, o escuchar varias veces una musiquita en el teléfono hasta que te resuelven el problema”, dice el emprendedor.

Cansado de esta situación, Stefan, emprendedor desde los 22 años en México y Alemania, y su socio Daniel Autrique, quien se ha desempeñado su carrera profesional en el sector financiero y de inversiones en México y España, fundaron Klar, una fintech que brinda una tarjeta de débito y crédito para depositar, retirar y comprar con el mismo dinero que el usuario deposita en la cuenta virtual que obtiene.

Los fondos a la tarjeta pueden hacerse a través de depósitos en efectivo en cualquier sucursal bancaria o tiendas de conveniencia, y mediante transferencia electrónica. Esto porque el 90% de los mexicanos utiliza dinero en efectivo para hacer operaciones de pago o adquirir un producto, de acuerdo con el Banco de México.

Ambas tarjetas están respaldadas por Mastercard y el trámite para obtenerlas es 100% en línea mediante una aplicación móvil en donde puedes ver todos los movimientos en tiempo real, bloquear, desbloquear y cancelar la cuenta. A diferencia de otros plásticos tradicionales, Klar no genera comisiones, ni costo de apertura, anualidad, penalización por no mantener un monto mínimo o por hacer transferencias. De hecho, ofrece reembolso en efectivo de hasta el 4%, dependiendo de cuánto gastas y tiene en la cuenta el usuario.

El producto también está dirigido a quienes no tienen acceso a servicios financieros, y generaciones que no cuentan con estabilidad laboral, como los freelances. El emprendedor explica que la tecnología es el fundamento de esta empresa, pues a través de inteligencia artificial, machine learning y otras tecnologías, pueden saber cuánto gana el usuario, cuánto y cómo gasta, todo para determinar si es usuario potencial de estas tarjetas.

Con este modelo de neobank conquistaron a Santander en septiembre de este año, la institución bancaria que invirtió 57.5 millones de dólares en su empresa. ´“Es la mayor recaudación de fondos en la historia de Latinoamérica para un proyecto de esta índole en una etapa inicial”, dice Daniel, cofundador. Ahora buscan que su producto llegue a millones de usuarios en México que no están bancarizados y que no están conformes con el servicio de la banca tradicional, con miras de expandirse en el mundo.

Las opiniones compartidas y expresadas por los analistas son libres e independientes, y solamente sus autores son responsables de ellas. No reflejan ni comprometen el pensamiento o la opinión del equipo de Latam Fintech Hub y, por lo tanto, no pueden interpretarse como recomendaciones emitidas por la plataforma. Esta plataforma es un espacio abierto para promover la diversidad de puntos de vista en el ecosistema Fintech.

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