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Hace unas semanas, Temenos participó en la Cumbre Estratégica: Canales Digitales 2.0 de Iupana en Ciudad de México, un espacio donde líderes del sector debatieron acerca de cómo los canales digitales ya no compiten en funcionalidades, sino en inteligencia. Esto considerando la premisa de que este es un mercado donde la tecnología ya no es un diferenciador porque todos la tienen, la verdadera ventaja está en cómo se utiliza para crear experiencias más humanas, seguras y rentables.
La idea central de este panel fue que la competencia en los canales digitales ha trascendido la funcionalidad, enfocándose ahora en la inteligencia: la habilidad de convertir datos en experiencias que sean relevantes, seguras y, a la vez, rentables.
Los participantes estuvieron de acuerdo en que la verdadera ventaja competitiva en la banca digital radica en la orquestación integrada de datos, ecosistemas y seguridad, sin comprometer la experiencia del cliente ni la rentabilidad.
El mensaje clave es que la personalización ha dejado de ser opcional. Sin embargo, el desafío estratégico no es solo adoptarla, sino implementarla de manera eficiente y sostenible, especialmente bajo la presión de los márgenes.
La transformación va más allá de la simple adopción de herramientas; requiere probar y escalar casos de uso que impacten positivamente en la experiencia, la eficiencia operativa y la gestión de riesgos. Fundamentalmente, el éxito depende de contar con el talento humano adecuado para ejecutar eficazmente la estrategia de tecnología, IA e innovación.
Temenos resaltó que la diferenciación en la banca digital se logra mediante la orquestación de datos, inteligencia artificial y ecosistemas digitales sobre una arquitectura moderna. Este enfoque permite a las instituciones financieras ofrecer hiperpersonalización en tiempo real, decisiones inteligentes y una eficiencia operativa fluida.
En este marco, la gestión inteligente de la fricción en el diseño de experiencias digitales es crucial. Más que eliminarla, se busca administrarla estratégicamente para potenciar la seguridad, la confianza y el valor entregado al cliente.
Según Alejandro Masseroni, Regional Sales Leader de Temenos, los elementos clave para alcanzar esta diferenciación en la banca digital son:
Hace unas semanas, Temenos participó en la Cumbre Estratégica: Canales Digitales 2.0 de Iupana en Ciudad de México, un espacio donde líderes del sector debatieron acerca de cómo los canales digitales ya no compiten en funcionalidades, sino en inteligencia. Esto considerando la premisa de que este es un mercado donde la tecnología ya no es un diferenciador porque todos la tienen, la verdadera ventaja está en cómo se utiliza para crear experiencias más humanas, seguras y rentables.
La idea central de este panel fue que la competencia en los canales digitales ha trascendido la funcionalidad, enfocándose ahora en la inteligencia: la habilidad de convertir datos en experiencias que sean relevantes, seguras y, a la vez, rentables.
Los participantes estuvieron de acuerdo en que la verdadera ventaja competitiva en la banca digital radica en la orquestación integrada de datos, ecosistemas y seguridad, sin comprometer la experiencia del cliente ni la rentabilidad.
El mensaje clave es que la personalización ha dejado de ser opcional. Sin embargo, el desafío estratégico no es solo adoptarla, sino implementarla de manera eficiente y sostenible, especialmente bajo la presión de los márgenes.
La transformación va más allá de la simple adopción de herramientas; requiere probar y escalar casos de uso que impacten positivamente en la experiencia, la eficiencia operativa y la gestión de riesgos. Fundamentalmente, el éxito depende de contar con el talento humano adecuado para ejecutar eficazmente la estrategia de tecnología, IA e innovación.
Temenos resaltó que la diferenciación en la banca digital se logra mediante la orquestación de datos, inteligencia artificial y ecosistemas digitales sobre una arquitectura moderna. Este enfoque permite a las instituciones financieras ofrecer hiperpersonalización en tiempo real, decisiones inteligentes y una eficiencia operativa fluida.
En este marco, la gestión inteligente de la fricción en el diseño de experiencias digitales es crucial. Más que eliminarla, se busca administrarla estratégicamente para potenciar la seguridad, la confianza y el valor entregado al cliente.
Según Alejandro Masseroni, Regional Sales Leader de Temenos, los elementos clave para alcanzar esta diferenciación en la banca digital son:
Hace unas semanas, Temenos participó en la Cumbre Estratégica: Canales Digitales 2.0 de Iupana en Ciudad de México, un espacio donde líderes del sector debatieron acerca de cómo los canales digitales ya no compiten en funcionalidades, sino en inteligencia. Esto considerando la premisa de que este es un mercado donde la tecnología ya no es un diferenciador porque todos la tienen, la verdadera ventaja está en cómo se utiliza para crear experiencias más humanas, seguras y rentables.
La idea central de este panel fue que la competencia en los canales digitales ha trascendido la funcionalidad, enfocándose ahora en la inteligencia: la habilidad de convertir datos en experiencias que sean relevantes, seguras y, a la vez, rentables.
Los participantes estuvieron de acuerdo en que la verdadera ventaja competitiva en la banca digital radica en la orquestación integrada de datos, ecosistemas y seguridad, sin comprometer la experiencia del cliente ni la rentabilidad.
El mensaje clave es que la personalización ha dejado de ser opcional. Sin embargo, el desafío estratégico no es solo adoptarla, sino implementarla de manera eficiente y sostenible, especialmente bajo la presión de los márgenes.
La transformación va más allá de la simple adopción de herramientas; requiere probar y escalar casos de uso que impacten positivamente en la experiencia, la eficiencia operativa y la gestión de riesgos. Fundamentalmente, el éxito depende de contar con el talento humano adecuado para ejecutar eficazmente la estrategia de tecnología, IA e innovación.
Temenos resaltó que la diferenciación en la banca digital se logra mediante la orquestación de datos, inteligencia artificial y ecosistemas digitales sobre una arquitectura moderna. Este enfoque permite a las instituciones financieras ofrecer hiperpersonalización en tiempo real, decisiones inteligentes y una eficiencia operativa fluida.
En este marco, la gestión inteligente de la fricción en el diseño de experiencias digitales es crucial. Más que eliminarla, se busca administrarla estratégicamente para potenciar la seguridad, la confianza y el valor entregado al cliente.
Según Alejandro Masseroni, Regional Sales Leader de Temenos, los elementos clave para alcanzar esta diferenciación en la banca digital son: