
Pomelo, empresa especializada en tecnología financiera para la emisión, procesamiento y gestión de pagos con tarjetas, participó en el Fintech México Festival con una charla de Jacob Levin, country manager de la compañía en México, centrada en la transformación del mercado financiero mexicano y la evolución de su ecosistema Fintech.
La participación de Pomelo se dio en un momento de expansión para la compañía en América Latina, donde busca fortalecer su posicionamiento en infraestructura de pagos y avanzar hacia productos con alcance global y nuevos medios de pago. Este crecimiento se vio respaldado recientemente por una ronda de inversión Serie C por US$55 millones.
El mensaje central de Levin fue directo:
“México ya no es un mercado emergente en Fintech. Es un mercado consolidado, con escala real y competencia directa con la banca tradicional.”
Durante años, México fue considerado una de las grandes promesas del ecosistema Fintech regional. Sin embargo, los niveles actuales de adopción, el crecimiento de las plataformas digitales y la madurez de sus actores muestran un panorama distinto.
De acuerdo con Pomelo, varios indicadores reflejan esta consolidación:
Estas compañías han logrado escalar rápidamente gracias a tres factores clave: la democratización del acceso a servicios financieros, la construcción de marcas centradas en la experiencia de usuario y el uso de arquitecturas tecnológicas modernas, flexibles y escalables.
Según Levin, el diferencial competitivo ya no está en “ser digital”, sino en cómo se construye la infraestructura necesaria para sostener escala, cumplimiento regulatorio y velocidad de innovación.
En este contexto, el impacto de las Fintech en México va más allá del crecimiento comercial. Se trata de una transformación estructural que está redefiniendo la emisión de tarjetas, el acceso al crédito y la relación entre las instituciones financieras y los usuarios.
La discusión, concluyó Levin, ya no gira en torno a si las Fintech pueden competir con los bancos, sino a cómo la banca está siendo redefinida a partir del modelo Fintech.
Pomelo, empresa especializada en tecnología financiera para la emisión, procesamiento y gestión de pagos con tarjetas, participó en el Fintech México Festival con una charla de Jacob Levin, country manager de la compañía en México, centrada en la transformación del mercado financiero mexicano y la evolución de su ecosistema Fintech.
La participación de Pomelo se dio en un momento de expansión para la compañía en América Latina, donde busca fortalecer su posicionamiento en infraestructura de pagos y avanzar hacia productos con alcance global y nuevos medios de pago. Este crecimiento se vio respaldado recientemente por una ronda de inversión Serie C por US$55 millones.
El mensaje central de Levin fue directo:
“México ya no es un mercado emergente en Fintech. Es un mercado consolidado, con escala real y competencia directa con la banca tradicional.”
Durante años, México fue considerado una de las grandes promesas del ecosistema Fintech regional. Sin embargo, los niveles actuales de adopción, el crecimiento de las plataformas digitales y la madurez de sus actores muestran un panorama distinto.
De acuerdo con Pomelo, varios indicadores reflejan esta consolidación:
Estas compañías han logrado escalar rápidamente gracias a tres factores clave: la democratización del acceso a servicios financieros, la construcción de marcas centradas en la experiencia de usuario y el uso de arquitecturas tecnológicas modernas, flexibles y escalables.
Según Levin, el diferencial competitivo ya no está en “ser digital”, sino en cómo se construye la infraestructura necesaria para sostener escala, cumplimiento regulatorio y velocidad de innovación.
En este contexto, el impacto de las Fintech en México va más allá del crecimiento comercial. Se trata de una transformación estructural que está redefiniendo la emisión de tarjetas, el acceso al crédito y la relación entre las instituciones financieras y los usuarios.
La discusión, concluyó Levin, ya no gira en torno a si las Fintech pueden competir con los bancos, sino a cómo la banca está siendo redefinida a partir del modelo Fintech.
Pomelo, empresa especializada en tecnología financiera para la emisión, procesamiento y gestión de pagos con tarjetas, participó en el Fintech México Festival con una charla de Jacob Levin, country manager de la compañía en México, centrada en la transformación del mercado financiero mexicano y la evolución de su ecosistema Fintech.
La participación de Pomelo se dio en un momento de expansión para la compañía en América Latina, donde busca fortalecer su posicionamiento en infraestructura de pagos y avanzar hacia productos con alcance global y nuevos medios de pago. Este crecimiento se vio respaldado recientemente por una ronda de inversión Serie C por US$55 millones.
El mensaje central de Levin fue directo:
“México ya no es un mercado emergente en Fintech. Es un mercado consolidado, con escala real y competencia directa con la banca tradicional.”
Durante años, México fue considerado una de las grandes promesas del ecosistema Fintech regional. Sin embargo, los niveles actuales de adopción, el crecimiento de las plataformas digitales y la madurez de sus actores muestran un panorama distinto.
De acuerdo con Pomelo, varios indicadores reflejan esta consolidación:
Estas compañías han logrado escalar rápidamente gracias a tres factores clave: la democratización del acceso a servicios financieros, la construcción de marcas centradas en la experiencia de usuario y el uso de arquitecturas tecnológicas modernas, flexibles y escalables.
Según Levin, el diferencial competitivo ya no está en “ser digital”, sino en cómo se construye la infraestructura necesaria para sostener escala, cumplimiento regulatorio y velocidad de innovación.
En este contexto, el impacto de las Fintech en México va más allá del crecimiento comercial. Se trata de una transformación estructural que está redefiniendo la emisión de tarjetas, el acceso al crédito y la relación entre las instituciones financieras y los usuarios.
La discusión, concluyó Levin, ya no gira en torno a si las Fintech pueden competir con los bancos, sino a cómo la banca está siendo redefinida a partir del modelo Fintech.