
Ume, Fintech brasileña de crédito digital para minoristas, levantó R$150 millones (aprox. US$28,5 millones) para un nuevo Fondo de Inversión en Derechos Crediticios (FIDC), con el que busca impulsar un modelo más flexible y escalable en el mercado minorista y devolver el protagonismo a los comercios.
“Creamos un FIDC y, ahora, con el modelo probado, nos enfocamos en la parte tecnológica para ofrecer al minorista la posibilidad de asumir todo el funding de su crédito. Así, les permitimos internalizar una rentabilidad que hoy está en manos de terceros”, afirmó su CEO, Berthier Ribeiro, al medio Valor Econômico.
El fondo cuenta con el respaldo de actores relevantes del sistema financiero, entre ellos Itaú BBA y Bradesco BBI, así como firmas internacionales como Credit Saison y Western Asset.
Con este movimiento, la compañía apunta a descentralizar la emisión de crédito, combinando su tecnología con fuentes de financiamiento robustas para que los comercios crezcan con recursos propios.

Ume, Fintech brasileña de crédito digital para minoristas, levantó R$150 millones (aprox. US$28,5 millones) para un nuevo Fondo de Inversión en Derechos Crediticios (FIDC), con el que busca impulsar un modelo más flexible y escalable en el mercado minorista y devolver el protagonismo a los comercios.
“Creamos un FIDC y, ahora, con el modelo probado, nos enfocamos en la parte tecnológica para ofrecer al minorista la posibilidad de asumir todo el funding de su crédito. Así, les permitimos internalizar una rentabilidad que hoy está en manos de terceros”, afirmó su CEO, Berthier Ribeiro, al medio Valor Econômico.
El fondo cuenta con el respaldo de actores relevantes del sistema financiero, entre ellos Itaú BBA y Bradesco BBI, así como firmas internacionales como Credit Saison y Western Asset.
Con este movimiento, la compañía apunta a descentralizar la emisión de crédito, combinando su tecnología con fuentes de financiamiento robustas para que los comercios crezcan con recursos propios.
Ume, Fintech brasileña de crédito digital para minoristas, levantó R$150 millones (aprox. US$28,5 millones) para un nuevo Fondo de Inversión en Derechos Crediticios (FIDC), con el que busca impulsar un modelo más flexible y escalable en el mercado minorista y devolver el protagonismo a los comercios.
“Creamos un FIDC y, ahora, con el modelo probado, nos enfocamos en la parte tecnológica para ofrecer al minorista la posibilidad de asumir todo el funding de su crédito. Así, les permitimos internalizar una rentabilidad que hoy está en manos de terceros”, afirmó su CEO, Berthier Ribeiro, al medio Valor Econômico.
El fondo cuenta con el respaldo de actores relevantes del sistema financiero, entre ellos Itaú BBA y Bradesco BBI, así como firmas internacionales como Credit Saison y Western Asset.
Con este movimiento, la compañía apunta a descentralizar la emisión de crédito, combinando su tecnología con fuentes de financiamiento robustas para que los comercios crezcan con recursos propios.