
En un entorno donde el comercio internacional entre Asia y América Latina continúa en expansión, uno de los principales retos para las empresas colombianas no radica en encontrar proveedores en China, sino en realizar pagos de forma eficiente, segura y cumpliendo con la regulación local e internacional.
De acuerdo con cifras oficiales, el comercio bilateral entre Colombia y China alcanzó aproximadamente 18.313 millones de dólares en 2024, lo que representa un crecimiento del 14% frente al año anterior. Este dinamismo confirma una tendencia clara: China se consolida como uno de los principales socios comerciales de Colombia y el principal origen de sus importaciones (Embajada de Colombia en China, 2024). Sin embargo, los procesos de pago continúan siendo, para muchas empresas, un cuello de botella operativo.
A pesar de los avances en digitalización, las transferencias internacionales hacia China siguen implicando múltiples desafíos, entre ellos la intervención de diversos intermediarios bancarios que incrementan costos y tiempos, altas comisiones por transferencias SWIFT, falta de visibilidad en el proceso de pago, riesgos asociados al cumplimiento regulatorio y la dificultad para operar en moneda local.
Estos factores impactan directamente en la liquidez, la planeación financiera y la relación con proveedores internacionales.
Más allá de los costos visibles, las empresas enfrentan ineficiencias operativas significativas. Los pagos internacionales pueden tardar entre 3 y 7 días hábiles, generando retrasos en la liberación de mercancía debido a la confirmación tardía del pago. A esto se suman procesos manuales que requieren validaciones constantes y la falta de certeza sobre el estado de las transacciones.
En sectores como importación, manufactura y retail, estas fricciones pueden traducirse en pérdidas económicas y oportunidades de negocio desaprovechadas.
Frente a este contexto, empresas como PMI están transformando la manera en que se gestionan los pagos internacionales, especialmente en corredores estratégicos como Colombia–China.
A través de infraestructura especializada, hoy es posible realizar pagos más rápidos —incluso el mismo día en ciertos casos—, reducir significativamente los costos operativos, mejorar la trazabilidad de las transacciones, garantizar el cumplimiento de normativas locales e internacionales y acceder a redes de pago alternativas a la banca tradicional.
Este tipo de soluciones no solo optimiza procesos, sino que también permite a empresas medianas competir en un entorno global con mayor eficiencia.
PMI ofrece una infraestructura financiera que conecta empresas con redes de pago locales e internacionales, permitiendo ejecutar transacciones globales con mayor control, visibilidad y cumplimiento. Actualmente, la compañía cuenta con presencia en México, Colombia, Chile, Brasil, Argentina, España y Estados Unidos, consolidándose como un aliado estratégico para empresas con operaciones internacionales.
El crecimiento del comercio entre Colombia y China no muestra señales de desaceleración. En este contexto, la pregunta para las empresas ya no es si deben optimizar sus pagos internacionales, sino cuándo lo harán.
La adopción de soluciones tecnológicas especializadas en pagos transfronterizos permite escalar operaciones sin fricción, reducir la dependencia de procesos tradicionales, fortalecer las relaciones con proveedores internacionales y lograr un mayor control financiero.
PMI es una empresa Fintech especializada en infraestructura de pagos internacionales que permite a las empresas operar de forma eficiente en mercados globales. A través de soluciones tecnológicas, facilita la dispersión y aceptación de pagos, optimizando costos, tiempos y cumplimiento regulatorio.

En un entorno donde el comercio internacional entre Asia y América Latina continúa en expansión, uno de los principales retos para las empresas colombianas no radica en encontrar proveedores en China, sino en realizar pagos de forma eficiente, segura y cumpliendo con la regulación local e internacional.
De acuerdo con cifras oficiales, el comercio bilateral entre Colombia y China alcanzó aproximadamente 18.313 millones de dólares en 2024, lo que representa un crecimiento del 14% frente al año anterior. Este dinamismo confirma una tendencia clara: China se consolida como uno de los principales socios comerciales de Colombia y el principal origen de sus importaciones (Embajada de Colombia en China, 2024). Sin embargo, los procesos de pago continúan siendo, para muchas empresas, un cuello de botella operativo.
A pesar de los avances en digitalización, las transferencias internacionales hacia China siguen implicando múltiples desafíos, entre ellos la intervención de diversos intermediarios bancarios que incrementan costos y tiempos, altas comisiones por transferencias SWIFT, falta de visibilidad en el proceso de pago, riesgos asociados al cumplimiento regulatorio y la dificultad para operar en moneda local.
Estos factores impactan directamente en la liquidez, la planeación financiera y la relación con proveedores internacionales.
Más allá de los costos visibles, las empresas enfrentan ineficiencias operativas significativas. Los pagos internacionales pueden tardar entre 3 y 7 días hábiles, generando retrasos en la liberación de mercancía debido a la confirmación tardía del pago. A esto se suman procesos manuales que requieren validaciones constantes y la falta de certeza sobre el estado de las transacciones.
En sectores como importación, manufactura y retail, estas fricciones pueden traducirse en pérdidas económicas y oportunidades de negocio desaprovechadas.
Frente a este contexto, empresas como PMI están transformando la manera en que se gestionan los pagos internacionales, especialmente en corredores estratégicos como Colombia–China.
A través de infraestructura especializada, hoy es posible realizar pagos más rápidos —incluso el mismo día en ciertos casos—, reducir significativamente los costos operativos, mejorar la trazabilidad de las transacciones, garantizar el cumplimiento de normativas locales e internacionales y acceder a redes de pago alternativas a la banca tradicional.
Este tipo de soluciones no solo optimiza procesos, sino que también permite a empresas medianas competir en un entorno global con mayor eficiencia.
PMI ofrece una infraestructura financiera que conecta empresas con redes de pago locales e internacionales, permitiendo ejecutar transacciones globales con mayor control, visibilidad y cumplimiento. Actualmente, la compañía cuenta con presencia en México, Colombia, Chile, Brasil, Argentina, España y Estados Unidos, consolidándose como un aliado estratégico para empresas con operaciones internacionales.
El crecimiento del comercio entre Colombia y China no muestra señales de desaceleración. En este contexto, la pregunta para las empresas ya no es si deben optimizar sus pagos internacionales, sino cuándo lo harán.
La adopción de soluciones tecnológicas especializadas en pagos transfronterizos permite escalar operaciones sin fricción, reducir la dependencia de procesos tradicionales, fortalecer las relaciones con proveedores internacionales y lograr un mayor control financiero.
PMI es una empresa Fintech especializada en infraestructura de pagos internacionales que permite a las empresas operar de forma eficiente en mercados globales. A través de soluciones tecnológicas, facilita la dispersión y aceptación de pagos, optimizando costos, tiempos y cumplimiento regulatorio.
En un entorno donde el comercio internacional entre Asia y América Latina continúa en expansión, uno de los principales retos para las empresas colombianas no radica en encontrar proveedores en China, sino en realizar pagos de forma eficiente, segura y cumpliendo con la regulación local e internacional.
De acuerdo con cifras oficiales, el comercio bilateral entre Colombia y China alcanzó aproximadamente 18.313 millones de dólares en 2024, lo que representa un crecimiento del 14% frente al año anterior. Este dinamismo confirma una tendencia clara: China se consolida como uno de los principales socios comerciales de Colombia y el principal origen de sus importaciones (Embajada de Colombia en China, 2024). Sin embargo, los procesos de pago continúan siendo, para muchas empresas, un cuello de botella operativo.
A pesar de los avances en digitalización, las transferencias internacionales hacia China siguen implicando múltiples desafíos, entre ellos la intervención de diversos intermediarios bancarios que incrementan costos y tiempos, altas comisiones por transferencias SWIFT, falta de visibilidad en el proceso de pago, riesgos asociados al cumplimiento regulatorio y la dificultad para operar en moneda local.
Estos factores impactan directamente en la liquidez, la planeación financiera y la relación con proveedores internacionales.
Más allá de los costos visibles, las empresas enfrentan ineficiencias operativas significativas. Los pagos internacionales pueden tardar entre 3 y 7 días hábiles, generando retrasos en la liberación de mercancía debido a la confirmación tardía del pago. A esto se suman procesos manuales que requieren validaciones constantes y la falta de certeza sobre el estado de las transacciones.
En sectores como importación, manufactura y retail, estas fricciones pueden traducirse en pérdidas económicas y oportunidades de negocio desaprovechadas.
Frente a este contexto, empresas como PMI están transformando la manera en que se gestionan los pagos internacionales, especialmente en corredores estratégicos como Colombia–China.
A través de infraestructura especializada, hoy es posible realizar pagos más rápidos —incluso el mismo día en ciertos casos—, reducir significativamente los costos operativos, mejorar la trazabilidad de las transacciones, garantizar el cumplimiento de normativas locales e internacionales y acceder a redes de pago alternativas a la banca tradicional.
Este tipo de soluciones no solo optimiza procesos, sino que también permite a empresas medianas competir en un entorno global con mayor eficiencia.
PMI ofrece una infraestructura financiera que conecta empresas con redes de pago locales e internacionales, permitiendo ejecutar transacciones globales con mayor control, visibilidad y cumplimiento. Actualmente, la compañía cuenta con presencia en México, Colombia, Chile, Brasil, Argentina, España y Estados Unidos, consolidándose como un aliado estratégico para empresas con operaciones internacionales.
El crecimiento del comercio entre Colombia y China no muestra señales de desaceleración. En este contexto, la pregunta para las empresas ya no es si deben optimizar sus pagos internacionales, sino cuándo lo harán.
La adopción de soluciones tecnológicas especializadas en pagos transfronterizos permite escalar operaciones sin fricción, reducir la dependencia de procesos tradicionales, fortalecer las relaciones con proveedores internacionales y lograr un mayor control financiero.
PMI es una empresa Fintech especializada en infraestructura de pagos internacionales que permite a las empresas operar de forma eficiente en mercados globales. A través de soluciones tecnológicas, facilita la dispersión y aceptación de pagos, optimizando costos, tiempos y cumplimiento regulatorio.