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Las pasarelas de pago se han convertido en la infraestructura crítica que sostiene el ‘boom’ de la economía digital en regiones como América Latina, en donde las soluciones fintech están impulsando la innovación, los avances en inclusión financiera y el desarrollo de toda la industria.
Los pagos digitales se han convertido en una pieza central del nuevo ecosistema financiero, al impulsar la operación tanto de neobancos como de entidades financieras tradicionales y facilitar la expansión de la llamada gig economy.
Esta infraestructura permite que millones de transacciones se procesen en tiempo real, facilita operaciones transfronterizas y habilita experiencias de pago más simples y seguras para trabajadores independientes, comercios digitales y usuarios en América Latina, donde la digitalización financiera avanza a ritmos acelerados, en visión de Movantis.
La aparición de las pasarelas de pago en la década de 1990, en paralelo al auge del comercio electrónico, marcó un punto de inflexión para la industria financiera global, conectando a bancos y comercios en una misma infraestructura digital y cambiando el modelo de pagos desde lo físico hacia lo digital.
Sin estas capas tecnológicas, el crecimiento acelerado de los pagos digitales en la región no sería posible en su escala actual.
El mercado global de pagos digitales se expandirá desde los US$122.320 millones de 2024 y alcanzará los US$712.140 millones en 2033, con una tasa de crecimiento anual promedio del 21,8% entre 2025 y 2033, según proyecciones de la consultora Astute Analytica.
“La demanda de pagos digitales se ha consolidado como un fenómeno global, transformando la forma en que las personas y las empresas realizan transacciones financieras”, explica en un reporte Astute Analytica. “Este cambio es especialmente evidente en países como India, China, Estados Unidos, Reino Unido y Suecia, que están liderando la revolución de los pagos digitales”.
Según la definición técnica, una pasarela de pago es una tecnología que “actúa como intermediaria en las transacciones en línea, conectando a clientes y empresas con sus bancos y procesadores de pago”, explica un informe del banco estadounidense JP Morgan. “Captura y transmite de forma segura los datos de pago como parte del ecosistema de procesamiento de pagos, protegiendo la información confidencial en cada etapa”.
En ese proceso, la industria enfrenta crecientes exigencias de cumplimiento, que implican la implementación integrada de controles de KYC/KYB, prevención de lavado de dinero (AML) y sistemas de detección de fraude en cada transacción.
A esto se suma la necesidad de robustecer los marcos de confianza mediante auditorías y reportes de aseguramiento independientes.
En Latinoamérica, “los pagos digitales forman parte de las transacciones esenciales de la vida diaria”, según un nuevo informe de MasterCard sobre el estado de la digitalización y la inclusión financiera en América Latina y el Caribe.
En la región, un 60% utiliza débito para pagos cotidianos, el 42% utiliza carteras digitales y el 39% utiliza transferencias, de acuerdo con MasterCard.
Respecto a los factores de decisión, el informe señala que un 83% cree que los pagos digitales son más seguros, para el 82% estos les ayudan a rastrear el gasto, el 64% ahorra tiempo y para el 55% estos son más rápidos.
Casi 9 de cada 10 consumidores en América Latina ya usan canales digitales para pagar o hacer transacciones, una señal del avance de la transformación financiera en la región.
El reporte también muestra que todavía hay espacio para crecer dado que, entre quienes aún no usan pagos digitales, el 68% dice que es “algo” o “muy probable” que empiece a utilizarlos en el futuro.
"La participación digital en América Latina y el Caribe ha alcanzado un nuevo nivel, y la inclusión ya no se trata solo en incorporar a las personas al sistema financiero, sino en asegurar que el sistema funcione para ellas en su vida diaria", dijo Andrea Scerch, presidente de MasterCard para América Latina y el Caribe.
"Desde pagar las compras en una tienda o un café, hasta trasladarse o administrar los gastos del hogar, el foco debe estar en hacer que los pagos digitales funcionen de forma confiable en los momentos que más importan", señaló la ejecutiva.
La industria fintech está cambiando el panorama de los servicios financieros al ampliar el acceso, agilizar las transacciones y reducir los costos de intermediación en el sistema financiero.
De Estados Unidos a Argentina, la región de las Américas se ha consolidado como uno de los principales hubs globales de la industria fintech, con un ecosistema activo de empresas y una dinámica de inversión sólida.
Sin embargo, los marcos regulatorios avanzan a ritmos distintos según el país, en medio de la transformación del sistema financiero.
Estas diferencias han influido en el ritmo y el nivel de desarrollo del ecosistema fintech en la región y por consiguiente de las pasarelas de pago.
“Las fintechs de América Latina están ampliando las opciones de los consumidores y pueden contribuir a una mayor penetración del crédito en una región que aún se caracteriza por la concentración bancaria y la baja bancarización”, según un reporte de Fitch Ratings.
Explica que los pagos instantáneos y las iniciativas de finanzas abiertas se están convirtiendo en “pilares fundamentales” de la expansión de las fintech en la región.
El sector está “acelerando la digitalización de los pagos y permitiendo el intercambio de datos a mayor escala, sobre todo en Brasil, que cuenta con el ecosistema más avanzado de América Latina”, según Fitch.
En Colombia, el caso de la plataforma Nequi ilustra cómo la banca tradicional está dando pasos cada vez más firmes hacia la adopción de soluciones financieras digitales.
Nequi, que surgió bajo la estructura de Bancolombia (la mayor entidad financiera de ese país), se encuentra en un proceso de separación que se concretará este año luego de que a finales de 2025 obtuviera luz verde para posicionarse como compañía de financiamiento comercial.
El director ejecutivo del Grupo Cibest (Bancolombia), Juan Carlos Mora, dijo a Semana que Nequi ya cuenta con 27 millones de usuarios, frente a los 16 millones de la entidad financiera Bancolombia.
La solución de Nequi se consolidó como una de las plataformas pioneras en pagos digitales en el país y su experiencia ha permitido desarrollar el ecosistema fintech local en favor de la adopción financiera.
Recientemente, Nequi habilitó la recepción de remesas para ciudadanos venezolanos en Colombia, que ahora pueden recibir dinero desde más de 180 países directamente en la aplicación.
Según la compañía, esta novedad responde al creciente uso de la ‘app’ por parte de esta población. “Actualmente, más de 724.000 venezolanos están vinculados a Nequi y los servicios que más usan son para realizar transferencias, como envíos de dinero y pagos a través de PSE”, indicó en un comunicado.
Entre sus recientes herramientas, Nequi también habilitó la compra y venta de dólares digitales (USDC) desde su plataforma ante el creciente aumento de la demanda de este tipo de soluciones por parte de los usuarios digitales para blindar sus recursos.
“Después de que Nequi se separe del banco, la vamos a capitalizar con cerca de COP$500.000 millones. La idea es que con eso siga desarrollando sus capacidades y productos y pueda ofrecer servicios adicionales”, dijo Juan Carlos Mora a Semana. “Nequi hoy tiene una cartera de COP$1,6 billones prestados a más de 700.000 colombianos y el 31 % de ellos no había tenido crédito formal nunca. Son préstamos promedio de COP$2,5 millones”.
Detrás del desarrollo de estas soluciones tecnofinancieras intervienen pasarelas que autentican, validan fondos y aseguran la correcta liquidación.
Estas plataformas funcionan como intermediarios tecnológicos que reducen fricciones, un factor clave para la adopción masiva de pagos digitales.
En este contexto, Movantis continúa fortaleciendo su infraestructura de pagos en Colombia mediante la integración de Nequi dentro de su pasarela de pagos, permitiendo a los comercios aceptar uno de los métodos de pago digitales más utilizados del país. Con más de 26 millones de usuarios registrados y cerca de 50 millones de transacciones diarias, Nequi se ha consolidado como un actor dominante dentro del ecosistema financiero colombiano, especialmente en pagos QR y experiencias móviles. La integración habilita tanto pagos en checkout digitales como modelos de cobro recurrente para suscripciones y servicios SaaS, facilitando que empresas locales e internacionales accedan al crecimiento acelerado del mercado colombiano a través de una sola integración tecnológica.
Desde Movantis, antes Inswitch, señalan que las pasarelas evolucionaron de procesadores a “orquestadores” de la experiencia de pago, integrando autenticación, conexiones financieras, prevención de fraude y análisis de datos en tiempo real.
Este cambio en la experiencia de pago responde a una transformación estructural del ecosistema financiero global.
“A medida que crecen las transacciones sin efectivo, el panorama global de pagos se está transformando. El volumen de transacciones sin efectivo se ha multiplicado por más de diez en menos de 20 años, lo que marca un claro cambio del efectivo hacia los métodos de pago digitales”, dice un documento de la firma Capgemini.
El Banco Mundial destaca que los pagos digitales impulsan la inclusión financiera en economías emergentes, reduciendo costos de transacción, aumentando transparencia y facilitando la formalización económica.
De hecho, la “adopción generalizada de pagos digitales por parte de particulares y grandes empresas podría incentivar la formalización de las pequeñas empresas”, según un blog de ese organismo.
A medida que crece el número de usuarios digitales, también aumenta la necesidad de infraestructuras de pago robustas y escalables.
En ese contexto, las pasarelas de pago actúan como un puente en un ecosistema aún fragmentado y con regulaciones que varían según el país.
Esto resulta especialmente relevante en mercados como el de Latinoamérica, en donde la integración entre actores financieros es clave para ampliar el acceso.
La seguridad se ha convertido en otro pilar fundamental del desarrollo de estas plataformas, dado que el aumento de los pagos digitales también eleva la exposición a fraudes y ciberataques, lo que ha impulsado la incorporación de herramientas como inteligencia artificial para detectar patrones sospechosos en tiempo real, así como sistemas de autenticación reforzada, como el doble factor.
Desde Movantis señalan que la gestión del riesgo es esencial para sostener la confianza del usuario, un elemento decisivo en la adopción de estos servicios.
A esto se suma el reto de la escalabilidad, en la medida en la que las pasarelas deben ser capaces de procesar millones de transacciones sin afectar la experiencia del usuario, lo que ha llevado a la adopción de arquitecturas en la nube y sistemas de alta disponibilidad.
En la práctica, estas plataformas se han vuelto estratégicas para empresas de todos los tamaños, no sólo por facilitar pagos, sino también por integrar servicios como conciliación automática y análisis financiero, que optimizan la operación y la toma de decisiones.
El entorno regulatorio también está empujando su evolución e iniciativas de open banking están abriendo nuevas posibilidades de innovación y mayor integración entre servicios financieros.
En este escenario, las pasarelas de pago tienden a evolucionar hacia modelos más flexibles e interconectados, incorporando tecnologías como blockchain y pagos en tiempo real, que podrían redefinir el sector.
Eventos como PayTech Conf reflejan la creciente relevancia de este ecosistema, mientras la participación de actores como Movantis evidencia su papel en la transformación digital del sistema financiero.
La Paytech Conf 2026, que se realizará el viernes 29 de mayo en Bogotá, será el punto de encuentro de líderes de bancos, fintechs, paytechs, redes de pago, procesadores y actores tecnológicos para intercambiar ideas sobre el futuro de los pagos en América Latina.
En definitiva, las pasarelas de pago se han convertido en el motor invisible del crecimiento de los pagos digitales, al permitir transacciones más rápidas, seguras y accesibles, y serán clave en la expansión de la inclusión financiera y el desarrollo económico en el futuro.
En este escenario de transformación acelerada, Movantis se posiciona como el aliado estratégico que las empresas nacionales e internacionales necesitan para navegar y prosperar en el nuevo ecosistema de pagos digitales en LatAm. Con una infraestructura robusta, presencia regional y una visión orientada a la innovación, Movantis ofrece la infraestructura tecnológica y financiera necesaria para que bancos, fintechs y comercios procesen pagos de forma segura, escalable y sin fricciones, donde sea que operen. Conocé más en www.movantis.com y descubre cómo potenciar tu infraestructura de pagos.
Fuentes:

Las pasarelas de pago se han convertido en la infraestructura crítica que sostiene el ‘boom’ de la economía digital en regiones como América Latina, en donde las soluciones fintech están impulsando la innovación, los avances en inclusión financiera y el desarrollo de toda la industria.
Los pagos digitales se han convertido en una pieza central del nuevo ecosistema financiero, al impulsar la operación tanto de neobancos como de entidades financieras tradicionales y facilitar la expansión de la llamada gig economy.
Esta infraestructura permite que millones de transacciones se procesen en tiempo real, facilita operaciones transfronterizas y habilita experiencias de pago más simples y seguras para trabajadores independientes, comercios digitales y usuarios en América Latina, donde la digitalización financiera avanza a ritmos acelerados, en visión de Movantis.
La aparición de las pasarelas de pago en la década de 1990, en paralelo al auge del comercio electrónico, marcó un punto de inflexión para la industria financiera global, conectando a bancos y comercios en una misma infraestructura digital y cambiando el modelo de pagos desde lo físico hacia lo digital.
Sin estas capas tecnológicas, el crecimiento acelerado de los pagos digitales en la región no sería posible en su escala actual.
El mercado global de pagos digitales se expandirá desde los US$122.320 millones de 2024 y alcanzará los US$712.140 millones en 2033, con una tasa de crecimiento anual promedio del 21,8% entre 2025 y 2033, según proyecciones de la consultora Astute Analytica.
“La demanda de pagos digitales se ha consolidado como un fenómeno global, transformando la forma en que las personas y las empresas realizan transacciones financieras”, explica en un reporte Astute Analytica. “Este cambio es especialmente evidente en países como India, China, Estados Unidos, Reino Unido y Suecia, que están liderando la revolución de los pagos digitales”.
Según la definición técnica, una pasarela de pago es una tecnología que “actúa como intermediaria en las transacciones en línea, conectando a clientes y empresas con sus bancos y procesadores de pago”, explica un informe del banco estadounidense JP Morgan. “Captura y transmite de forma segura los datos de pago como parte del ecosistema de procesamiento de pagos, protegiendo la información confidencial en cada etapa”.
En ese proceso, la industria enfrenta crecientes exigencias de cumplimiento, que implican la implementación integrada de controles de KYC/KYB, prevención de lavado de dinero (AML) y sistemas de detección de fraude en cada transacción.
A esto se suma la necesidad de robustecer los marcos de confianza mediante auditorías y reportes de aseguramiento independientes.
En Latinoamérica, “los pagos digitales forman parte de las transacciones esenciales de la vida diaria”, según un nuevo informe de MasterCard sobre el estado de la digitalización y la inclusión financiera en América Latina y el Caribe.
En la región, un 60% utiliza débito para pagos cotidianos, el 42% utiliza carteras digitales y el 39% utiliza transferencias, de acuerdo con MasterCard.
Respecto a los factores de decisión, el informe señala que un 83% cree que los pagos digitales son más seguros, para el 82% estos les ayudan a rastrear el gasto, el 64% ahorra tiempo y para el 55% estos son más rápidos.
Casi 9 de cada 10 consumidores en América Latina ya usan canales digitales para pagar o hacer transacciones, una señal del avance de la transformación financiera en la región.
El reporte también muestra que todavía hay espacio para crecer dado que, entre quienes aún no usan pagos digitales, el 68% dice que es “algo” o “muy probable” que empiece a utilizarlos en el futuro.
"La participación digital en América Latina y el Caribe ha alcanzado un nuevo nivel, y la inclusión ya no se trata solo en incorporar a las personas al sistema financiero, sino en asegurar que el sistema funcione para ellas en su vida diaria", dijo Andrea Scerch, presidente de MasterCard para América Latina y el Caribe.
"Desde pagar las compras en una tienda o un café, hasta trasladarse o administrar los gastos del hogar, el foco debe estar en hacer que los pagos digitales funcionen de forma confiable en los momentos que más importan", señaló la ejecutiva.
La industria fintech está cambiando el panorama de los servicios financieros al ampliar el acceso, agilizar las transacciones y reducir los costos de intermediación en el sistema financiero.
De Estados Unidos a Argentina, la región de las Américas se ha consolidado como uno de los principales hubs globales de la industria fintech, con un ecosistema activo de empresas y una dinámica de inversión sólida.
Sin embargo, los marcos regulatorios avanzan a ritmos distintos según el país, en medio de la transformación del sistema financiero.
Estas diferencias han influido en el ritmo y el nivel de desarrollo del ecosistema fintech en la región y por consiguiente de las pasarelas de pago.
“Las fintechs de América Latina están ampliando las opciones de los consumidores y pueden contribuir a una mayor penetración del crédito en una región que aún se caracteriza por la concentración bancaria y la baja bancarización”, según un reporte de Fitch Ratings.
Explica que los pagos instantáneos y las iniciativas de finanzas abiertas se están convirtiendo en “pilares fundamentales” de la expansión de las fintech en la región.
El sector está “acelerando la digitalización de los pagos y permitiendo el intercambio de datos a mayor escala, sobre todo en Brasil, que cuenta con el ecosistema más avanzado de América Latina”, según Fitch.
En Colombia, el caso de la plataforma Nequi ilustra cómo la banca tradicional está dando pasos cada vez más firmes hacia la adopción de soluciones financieras digitales.
Nequi, que surgió bajo la estructura de Bancolombia (la mayor entidad financiera de ese país), se encuentra en un proceso de separación que se concretará este año luego de que a finales de 2025 obtuviera luz verde para posicionarse como compañía de financiamiento comercial.
El director ejecutivo del Grupo Cibest (Bancolombia), Juan Carlos Mora, dijo a Semana que Nequi ya cuenta con 27 millones de usuarios, frente a los 16 millones de la entidad financiera Bancolombia.
La solución de Nequi se consolidó como una de las plataformas pioneras en pagos digitales en el país y su experiencia ha permitido desarrollar el ecosistema fintech local en favor de la adopción financiera.
Recientemente, Nequi habilitó la recepción de remesas para ciudadanos venezolanos en Colombia, que ahora pueden recibir dinero desde más de 180 países directamente en la aplicación.
Según la compañía, esta novedad responde al creciente uso de la ‘app’ por parte de esta población. “Actualmente, más de 724.000 venezolanos están vinculados a Nequi y los servicios que más usan son para realizar transferencias, como envíos de dinero y pagos a través de PSE”, indicó en un comunicado.
Entre sus recientes herramientas, Nequi también habilitó la compra y venta de dólares digitales (USDC) desde su plataforma ante el creciente aumento de la demanda de este tipo de soluciones por parte de los usuarios digitales para blindar sus recursos.
“Después de que Nequi se separe del banco, la vamos a capitalizar con cerca de COP$500.000 millones. La idea es que con eso siga desarrollando sus capacidades y productos y pueda ofrecer servicios adicionales”, dijo Juan Carlos Mora a Semana. “Nequi hoy tiene una cartera de COP$1,6 billones prestados a más de 700.000 colombianos y el 31 % de ellos no había tenido crédito formal nunca. Son préstamos promedio de COP$2,5 millones”.
Detrás del desarrollo de estas soluciones tecnofinancieras intervienen pasarelas que autentican, validan fondos y aseguran la correcta liquidación.
Estas plataformas funcionan como intermediarios tecnológicos que reducen fricciones, un factor clave para la adopción masiva de pagos digitales.
En este contexto, Movantis continúa fortaleciendo su infraestructura de pagos en Colombia mediante la integración de Nequi dentro de su pasarela de pagos, permitiendo a los comercios aceptar uno de los métodos de pago digitales más utilizados del país. Con más de 26 millones de usuarios registrados y cerca de 50 millones de transacciones diarias, Nequi se ha consolidado como un actor dominante dentro del ecosistema financiero colombiano, especialmente en pagos QR y experiencias móviles. La integración habilita tanto pagos en checkout digitales como modelos de cobro recurrente para suscripciones y servicios SaaS, facilitando que empresas locales e internacionales accedan al crecimiento acelerado del mercado colombiano a través de una sola integración tecnológica.
Desde Movantis, antes Inswitch, señalan que las pasarelas evolucionaron de procesadores a “orquestadores” de la experiencia de pago, integrando autenticación, conexiones financieras, prevención de fraude y análisis de datos en tiempo real.
Este cambio en la experiencia de pago responde a una transformación estructural del ecosistema financiero global.
“A medida que crecen las transacciones sin efectivo, el panorama global de pagos se está transformando. El volumen de transacciones sin efectivo se ha multiplicado por más de diez en menos de 20 años, lo que marca un claro cambio del efectivo hacia los métodos de pago digitales”, dice un documento de la firma Capgemini.
El Banco Mundial destaca que los pagos digitales impulsan la inclusión financiera en economías emergentes, reduciendo costos de transacción, aumentando transparencia y facilitando la formalización económica.
De hecho, la “adopción generalizada de pagos digitales por parte de particulares y grandes empresas podría incentivar la formalización de las pequeñas empresas”, según un blog de ese organismo.
A medida que crece el número de usuarios digitales, también aumenta la necesidad de infraestructuras de pago robustas y escalables.
En ese contexto, las pasarelas de pago actúan como un puente en un ecosistema aún fragmentado y con regulaciones que varían según el país.
Esto resulta especialmente relevante en mercados como el de Latinoamérica, en donde la integración entre actores financieros es clave para ampliar el acceso.
La seguridad se ha convertido en otro pilar fundamental del desarrollo de estas plataformas, dado que el aumento de los pagos digitales también eleva la exposición a fraudes y ciberataques, lo que ha impulsado la incorporación de herramientas como inteligencia artificial para detectar patrones sospechosos en tiempo real, así como sistemas de autenticación reforzada, como el doble factor.
Desde Movantis señalan que la gestión del riesgo es esencial para sostener la confianza del usuario, un elemento decisivo en la adopción de estos servicios.
A esto se suma el reto de la escalabilidad, en la medida en la que las pasarelas deben ser capaces de procesar millones de transacciones sin afectar la experiencia del usuario, lo que ha llevado a la adopción de arquitecturas en la nube y sistemas de alta disponibilidad.
En la práctica, estas plataformas se han vuelto estratégicas para empresas de todos los tamaños, no sólo por facilitar pagos, sino también por integrar servicios como conciliación automática y análisis financiero, que optimizan la operación y la toma de decisiones.
El entorno regulatorio también está empujando su evolución e iniciativas de open banking están abriendo nuevas posibilidades de innovación y mayor integración entre servicios financieros.
En este escenario, las pasarelas de pago tienden a evolucionar hacia modelos más flexibles e interconectados, incorporando tecnologías como blockchain y pagos en tiempo real, que podrían redefinir el sector.
Eventos como PayTech Conf reflejan la creciente relevancia de este ecosistema, mientras la participación de actores como Movantis evidencia su papel en la transformación digital del sistema financiero.
La Paytech Conf 2026, que se realizará el viernes 29 de mayo en Bogotá, será el punto de encuentro de líderes de bancos, fintechs, paytechs, redes de pago, procesadores y actores tecnológicos para intercambiar ideas sobre el futuro de los pagos en América Latina.
En definitiva, las pasarelas de pago se han convertido en el motor invisible del crecimiento de los pagos digitales, al permitir transacciones más rápidas, seguras y accesibles, y serán clave en la expansión de la inclusión financiera y el desarrollo económico en el futuro.
En este escenario de transformación acelerada, Movantis se posiciona como el aliado estratégico que las empresas nacionales e internacionales necesitan para navegar y prosperar en el nuevo ecosistema de pagos digitales en LatAm. Con una infraestructura robusta, presencia regional y una visión orientada a la innovación, Movantis ofrece la infraestructura tecnológica y financiera necesaria para que bancos, fintechs y comercios procesen pagos de forma segura, escalable y sin fricciones, donde sea que operen. Conocé más en www.movantis.com y descubre cómo potenciar tu infraestructura de pagos.
Fuentes:
Las pasarelas de pago se han convertido en la infraestructura crítica que sostiene el ‘boom’ de la economía digital en regiones como América Latina, en donde las soluciones fintech están impulsando la innovación, los avances en inclusión financiera y el desarrollo de toda la industria.
Los pagos digitales se han convertido en una pieza central del nuevo ecosistema financiero, al impulsar la operación tanto de neobancos como de entidades financieras tradicionales y facilitar la expansión de la llamada gig economy.
Esta infraestructura permite que millones de transacciones se procesen en tiempo real, facilita operaciones transfronterizas y habilita experiencias de pago más simples y seguras para trabajadores independientes, comercios digitales y usuarios en América Latina, donde la digitalización financiera avanza a ritmos acelerados, en visión de Movantis.
La aparición de las pasarelas de pago en la década de 1990, en paralelo al auge del comercio electrónico, marcó un punto de inflexión para la industria financiera global, conectando a bancos y comercios en una misma infraestructura digital y cambiando el modelo de pagos desde lo físico hacia lo digital.
Sin estas capas tecnológicas, el crecimiento acelerado de los pagos digitales en la región no sería posible en su escala actual.
El mercado global de pagos digitales se expandirá desde los US$122.320 millones de 2024 y alcanzará los US$712.140 millones en 2033, con una tasa de crecimiento anual promedio del 21,8% entre 2025 y 2033, según proyecciones de la consultora Astute Analytica.
“La demanda de pagos digitales se ha consolidado como un fenómeno global, transformando la forma en que las personas y las empresas realizan transacciones financieras”, explica en un reporte Astute Analytica. “Este cambio es especialmente evidente en países como India, China, Estados Unidos, Reino Unido y Suecia, que están liderando la revolución de los pagos digitales”.
Según la definición técnica, una pasarela de pago es una tecnología que “actúa como intermediaria en las transacciones en línea, conectando a clientes y empresas con sus bancos y procesadores de pago”, explica un informe del banco estadounidense JP Morgan. “Captura y transmite de forma segura los datos de pago como parte del ecosistema de procesamiento de pagos, protegiendo la información confidencial en cada etapa”.
En ese proceso, la industria enfrenta crecientes exigencias de cumplimiento, que implican la implementación integrada de controles de KYC/KYB, prevención de lavado de dinero (AML) y sistemas de detección de fraude en cada transacción.
A esto se suma la necesidad de robustecer los marcos de confianza mediante auditorías y reportes de aseguramiento independientes.
En Latinoamérica, “los pagos digitales forman parte de las transacciones esenciales de la vida diaria”, según un nuevo informe de MasterCard sobre el estado de la digitalización y la inclusión financiera en América Latina y el Caribe.
En la región, un 60% utiliza débito para pagos cotidianos, el 42% utiliza carteras digitales y el 39% utiliza transferencias, de acuerdo con MasterCard.
Respecto a los factores de decisión, el informe señala que un 83% cree que los pagos digitales son más seguros, para el 82% estos les ayudan a rastrear el gasto, el 64% ahorra tiempo y para el 55% estos son más rápidos.
Casi 9 de cada 10 consumidores en América Latina ya usan canales digitales para pagar o hacer transacciones, una señal del avance de la transformación financiera en la región.
El reporte también muestra que todavía hay espacio para crecer dado que, entre quienes aún no usan pagos digitales, el 68% dice que es “algo” o “muy probable” que empiece a utilizarlos en el futuro.
"La participación digital en América Latina y el Caribe ha alcanzado un nuevo nivel, y la inclusión ya no se trata solo en incorporar a las personas al sistema financiero, sino en asegurar que el sistema funcione para ellas en su vida diaria", dijo Andrea Scerch, presidente de MasterCard para América Latina y el Caribe.
"Desde pagar las compras en una tienda o un café, hasta trasladarse o administrar los gastos del hogar, el foco debe estar en hacer que los pagos digitales funcionen de forma confiable en los momentos que más importan", señaló la ejecutiva.
La industria fintech está cambiando el panorama de los servicios financieros al ampliar el acceso, agilizar las transacciones y reducir los costos de intermediación en el sistema financiero.
De Estados Unidos a Argentina, la región de las Américas se ha consolidado como uno de los principales hubs globales de la industria fintech, con un ecosistema activo de empresas y una dinámica de inversión sólida.
Sin embargo, los marcos regulatorios avanzan a ritmos distintos según el país, en medio de la transformación del sistema financiero.
Estas diferencias han influido en el ritmo y el nivel de desarrollo del ecosistema fintech en la región y por consiguiente de las pasarelas de pago.
“Las fintechs de América Latina están ampliando las opciones de los consumidores y pueden contribuir a una mayor penetración del crédito en una región que aún se caracteriza por la concentración bancaria y la baja bancarización”, según un reporte de Fitch Ratings.
Explica que los pagos instantáneos y las iniciativas de finanzas abiertas se están convirtiendo en “pilares fundamentales” de la expansión de las fintech en la región.
El sector está “acelerando la digitalización de los pagos y permitiendo el intercambio de datos a mayor escala, sobre todo en Brasil, que cuenta con el ecosistema más avanzado de América Latina”, según Fitch.
En Colombia, el caso de la plataforma Nequi ilustra cómo la banca tradicional está dando pasos cada vez más firmes hacia la adopción de soluciones financieras digitales.
Nequi, que surgió bajo la estructura de Bancolombia (la mayor entidad financiera de ese país), se encuentra en un proceso de separación que se concretará este año luego de que a finales de 2025 obtuviera luz verde para posicionarse como compañía de financiamiento comercial.
El director ejecutivo del Grupo Cibest (Bancolombia), Juan Carlos Mora, dijo a Semana que Nequi ya cuenta con 27 millones de usuarios, frente a los 16 millones de la entidad financiera Bancolombia.
La solución de Nequi se consolidó como una de las plataformas pioneras en pagos digitales en el país y su experiencia ha permitido desarrollar el ecosistema fintech local en favor de la adopción financiera.
Recientemente, Nequi habilitó la recepción de remesas para ciudadanos venezolanos en Colombia, que ahora pueden recibir dinero desde más de 180 países directamente en la aplicación.
Según la compañía, esta novedad responde al creciente uso de la ‘app’ por parte de esta población. “Actualmente, más de 724.000 venezolanos están vinculados a Nequi y los servicios que más usan son para realizar transferencias, como envíos de dinero y pagos a través de PSE”, indicó en un comunicado.
Entre sus recientes herramientas, Nequi también habilitó la compra y venta de dólares digitales (USDC) desde su plataforma ante el creciente aumento de la demanda de este tipo de soluciones por parte de los usuarios digitales para blindar sus recursos.
“Después de que Nequi se separe del banco, la vamos a capitalizar con cerca de COP$500.000 millones. La idea es que con eso siga desarrollando sus capacidades y productos y pueda ofrecer servicios adicionales”, dijo Juan Carlos Mora a Semana. “Nequi hoy tiene una cartera de COP$1,6 billones prestados a más de 700.000 colombianos y el 31 % de ellos no había tenido crédito formal nunca. Son préstamos promedio de COP$2,5 millones”.
Detrás del desarrollo de estas soluciones tecnofinancieras intervienen pasarelas que autentican, validan fondos y aseguran la correcta liquidación.
Estas plataformas funcionan como intermediarios tecnológicos que reducen fricciones, un factor clave para la adopción masiva de pagos digitales.
En este contexto, Movantis continúa fortaleciendo su infraestructura de pagos en Colombia mediante la integración de Nequi dentro de su pasarela de pagos, permitiendo a los comercios aceptar uno de los métodos de pago digitales más utilizados del país. Con más de 26 millones de usuarios registrados y cerca de 50 millones de transacciones diarias, Nequi se ha consolidado como un actor dominante dentro del ecosistema financiero colombiano, especialmente en pagos QR y experiencias móviles. La integración habilita tanto pagos en checkout digitales como modelos de cobro recurrente para suscripciones y servicios SaaS, facilitando que empresas locales e internacionales accedan al crecimiento acelerado del mercado colombiano a través de una sola integración tecnológica.
Desde Movantis, antes Inswitch, señalan que las pasarelas evolucionaron de procesadores a “orquestadores” de la experiencia de pago, integrando autenticación, conexiones financieras, prevención de fraude y análisis de datos en tiempo real.
Este cambio en la experiencia de pago responde a una transformación estructural del ecosistema financiero global.
“A medida que crecen las transacciones sin efectivo, el panorama global de pagos se está transformando. El volumen de transacciones sin efectivo se ha multiplicado por más de diez en menos de 20 años, lo que marca un claro cambio del efectivo hacia los métodos de pago digitales”, dice un documento de la firma Capgemini.
El Banco Mundial destaca que los pagos digitales impulsan la inclusión financiera en economías emergentes, reduciendo costos de transacción, aumentando transparencia y facilitando la formalización económica.
De hecho, la “adopción generalizada de pagos digitales por parte de particulares y grandes empresas podría incentivar la formalización de las pequeñas empresas”, según un blog de ese organismo.
A medida que crece el número de usuarios digitales, también aumenta la necesidad de infraestructuras de pago robustas y escalables.
En ese contexto, las pasarelas de pago actúan como un puente en un ecosistema aún fragmentado y con regulaciones que varían según el país.
Esto resulta especialmente relevante en mercados como el de Latinoamérica, en donde la integración entre actores financieros es clave para ampliar el acceso.
La seguridad se ha convertido en otro pilar fundamental del desarrollo de estas plataformas, dado que el aumento de los pagos digitales también eleva la exposición a fraudes y ciberataques, lo que ha impulsado la incorporación de herramientas como inteligencia artificial para detectar patrones sospechosos en tiempo real, así como sistemas de autenticación reforzada, como el doble factor.
Desde Movantis señalan que la gestión del riesgo es esencial para sostener la confianza del usuario, un elemento decisivo en la adopción de estos servicios.
A esto se suma el reto de la escalabilidad, en la medida en la que las pasarelas deben ser capaces de procesar millones de transacciones sin afectar la experiencia del usuario, lo que ha llevado a la adopción de arquitecturas en la nube y sistemas de alta disponibilidad.
En la práctica, estas plataformas se han vuelto estratégicas para empresas de todos los tamaños, no sólo por facilitar pagos, sino también por integrar servicios como conciliación automática y análisis financiero, que optimizan la operación y la toma de decisiones.
El entorno regulatorio también está empujando su evolución e iniciativas de open banking están abriendo nuevas posibilidades de innovación y mayor integración entre servicios financieros.
En este escenario, las pasarelas de pago tienden a evolucionar hacia modelos más flexibles e interconectados, incorporando tecnologías como blockchain y pagos en tiempo real, que podrían redefinir el sector.
Eventos como PayTech Conf reflejan la creciente relevancia de este ecosistema, mientras la participación de actores como Movantis evidencia su papel en la transformación digital del sistema financiero.
La Paytech Conf 2026, que se realizará el viernes 29 de mayo en Bogotá, será el punto de encuentro de líderes de bancos, fintechs, paytechs, redes de pago, procesadores y actores tecnológicos para intercambiar ideas sobre el futuro de los pagos en América Latina.
En definitiva, las pasarelas de pago se han convertido en el motor invisible del crecimiento de los pagos digitales, al permitir transacciones más rápidas, seguras y accesibles, y serán clave en la expansión de la inclusión financiera y el desarrollo económico en el futuro.
En este escenario de transformación acelerada, Movantis se posiciona como el aliado estratégico que las empresas nacionales e internacionales necesitan para navegar y prosperar en el nuevo ecosistema de pagos digitales en LatAm. Con una infraestructura robusta, presencia regional y una visión orientada a la innovación, Movantis ofrece la infraestructura tecnológica y financiera necesaria para que bancos, fintechs y comercios procesen pagos de forma segura, escalable y sin fricciones, donde sea que operen. Conocé más en www.movantis.com y descubre cómo potenciar tu infraestructura de pagos.
Fuentes: