
América Latina suele analizarse como un mercado de pagos único. Pero no podría estar más lejos de serlo.
Desde la convivencia de efectivo y tarjetas en México, hasta el ecosistema de billeteras impulsadas por QR en Argentina, pasando por la alta penetración de tarjetas en Chile y el acelerado crecimiento de las billeteras digitales en Colombia, la región es un mosaico de comportamientos de pago moldeados por la regulación local, la infraestructura disponible y los hábitos del consumidor.
Sin embargo, en medio de tanta diversidad, una tendencia común comienza a tomar forma.
La próxima fase de crecimiento no pasa por introducir nuevos medios de pago, sino por habilitar a los comercios para que acepten más de ellos, con mayor facilidad.
En los mercados de LATAM, las preferencias de pago varían significativamente:
Al mismo tiempo, ningún método predomina de forma absoluta en todos los contextos de uso.
Aunque los pagos alternativos crecen, las tarjetas aún representan una parte significativa de las transacciones en LATAM, superando el 60% en algunos mercados.
A la vez, los métodos de pago locales se vuelven indispensables: casi el 70% de los consumidores espera que los comercios los ofrezcan, o simplemente abandonan la compra.
El panorama es claro: los comercios ya no eligen entre métodos de pago; se espera que los soporten todos.
En este entorno, el cuello de botella ya no es la demanda del consumidor, sino la capacidad del comercio.
Muchos negocios en LATAM aún enfrentan:
Aquí es donde SoftPOS (tap-on-phone) está evolucionando más allá de su propuesta de valor inicial.
SoftPOS ya no es solo una herramienta de reducción de costos: es un motor de crecimiento de la aceptación. Permite a los negocios:
En mercados donde la fragmentación de pagos es la norma, esta flexibilidad se convierte en una ventaja competitiva.

Los métodos de pago alternativos —billeteras, transferencias bancarias, QR— han ampliado el acceso y reducido los costos.
Pero también conllevan limitaciones:
Esto genera una brecha estructural en los mercados de LATAM: los métodos de pago de más rápido crecimiento no siempre son los que generan más ingresos.
SoftPOS ayuda a cerrar esa brecha al permitir a los comercios:
Esto es especialmente relevante en sectores como:
En estos segmentos, la capacidad de aceptación impacta directamente en el potencial de ingresos.
En toda LATAM, los pagos digitales crecen, pero también lo hace la demanda de flexibilidad en la forma de pagar.
Los consumidores esperan cada vez más:
Al mismo tiempo, los negocios se expanden más allá de los entornos de venta fijos hacia:
La infraestructura POS tradicional no fue diseñada para estos modelos.
Pensemos en situaciones reales: una clínica cobrando al finalizar una consulta, un técnico recibiendo un pago directamente en el lugar del servicio o una empresa cerrando una factura importante cara a cara. En todos estos escenarios, el comercio requiere movilidad para aceptar tarjetas, y depender de un hardware adicional no es práctico ni resulta rentable.
Estos no son casos excepcionales. Representan una fracción creciente de cómo el comercio realmente ocurre en LATAM, a medida que los sectores de servicios se expanden y las fuerzas laborales se vuelven más móviles. La brecha de aceptación en estos escenarios no es teórica: se traduce directamente en pagos demorados, fricción y pérdida de ingresos.
SoftPOS cambia ese panorama al habilitar:
Otro cambio fundamental en América Latina está ocurriendo a nivel de hardware.
La penetración de los smartphones sigue en aumento y el comportamiento mobile-first es ya la norma en la mayoría de los mercados. Al mismo tiempo, la aceptación de pagos ya no está ligada a hardware especializado.
Con la expansión de las capacidades tap-to-pay de actores como Apple, junto con los ecosistemas de Android, el SoftPOS se está volviendo completamente agnóstico al dispositivo.
Esto significa:
El resultado es un modelo de aceptación más escalable e inclusivo, alineado con la realidad mobile-first de LATAM.

Un factor crítico de éxito en LATAM es la interoperabilidad con los sistemas actuales. A diferencia de otros mercados más centralizados, el panorama de pagos en América Latina está:
Esto hace que las estrategias de "borrón y cuenta nueva" (rip-and-replace) sean difíciles de ejecutar. El SoftPOS tiene éxito porque adopta un enfoque distinto: actúa como un complemento que aporta valor a los ecosistemas existentes.
Para adquirentes:
Para fintechs y billeteras:
Para ISVs:
En lugar de competir con los métodos de pago locales, SoftPOS los potencia, cubriendo las brechas en la cobertura de aceptación.
Una de las oportunidades más desaprovechadas en LATAM es el rol de los ISVs (proveedores de software independientes) en la distribución de pagos.
En toda LATAM, los ISVs ya impulsan:
Al integrar SoftPOS, estas plataformas pueden transformarse en habilitadores de aceptación.
Esto desbloquea:
El potencial de ingresos para los ISVs que integran pagos es una realidad probada mundialmente. Los datos indican que pueden generar hasta diez veces más ingresos al monetizar el flujo de pagos de sus plataformas que mediante el cobro de licencias de software. En mercados como LATAM —donde la adquisición de comercios a través de canales tradicionales es lenta, costosa y geográficamente limitada— ese efecto multiplicador se amplifica aún más.
Integrar SoftPOS también fortalece la relación con la plataforma en sí. Cuando un SaaS logístico o una herramienta para servicios en campo gestiona todo el ciclo de la transacción —no solo el flujo de trabajo— se convierte en una parte más esencial de la operación del comercio. La plataforma deja de ser un gasto para convertirse en infraestructura de ingresos.
El mercado global de SoftPOS refleja este creciente impulso: valorado en aproximadamente 419 millones de dólares en 2025, se proyecta que alcance los 1.700 millones de dólares para 2034. Los ISVs que se posicionen temprano en LATAM estarán construyendo sobre un mercado que todavía se encuentra en fase de adopción temprana, donde las ventajas de distribución aún están disponibles para quienes actúen antes de que se convierta en el estándar del sector.
En una región donde la adquisición tradicional de comercios puede ser lenta y costosa, los ISVs ofrecen una alternativa escalable.
La evolución de los pagos en LATAM ha estado marcada por la innovación:
La próxima fase es diferente.
👉 No se trata de un nuevo método de pago.
👉 Se trata de habilitar la coexistencia y el escalamiento de todos los métodos de pago.
SoftPOS juega un papel fundamental en este cambio al posibilitar:
Lo que hace compleja a LATAM es también lo que la hace valiosa.
Ningún método de pago domina de forma absoluta. Ninguna infraestructura se adapta a todos los mercados.
Para los negocios, esto representa un desafío, pero también una oportunidad. Quienes puedan expandir la aceptación de manera flexible e inteligente captarán mayor valor.
SoftPOS emerge como la capa que hace posible esto, no reemplazando lo que existe, sino conectándolo.
En una región definida por su diversidad, el futuro de los pagos no se construirá sobre un único canal. Se construirá sobre una aceptación flexible y escalable, y sobre la capacidad de convertir esa flexibilidad en crecimiento medible.
Para adquirentes, fintechs e ISVs que se posicionan para el próximo ciclo, la pregunta ya no es si integrar SoftPOS en su estrategia. La pregunta es cuán rápido pueden hacerlo antes de que se cierre la ventana de la ventaja del early mover.
Los comercios, plataformas y ecosistemas mejor posicionados para capturar ese crecimiento serán aquellos capaces de aceptar cada pago, en cada dispositivo, en cada contexto —sin fricción, sin limitaciones de hardware y sin compromisos.
MineSec llega a Paytech Conf 2026 (Stand #67) con entusiasmo para mostrar el futuro de los pagos en América Latina. Visita a nuestro equipo para explorar soluciones SoftPOS que redefinen la aceptación digital en distintos sistemas operativos y dispositivos, integradas en ecosistemas existentes y diseñadas para escalar en mercados fragmentados.
Si buscas escalar tu infraestructura de pagos con seguridad y agilidad, hablemos de cómo convertir la flexibilidad de aceptación en crecimiento de ingresos medible.

América Latina suele analizarse como un mercado de pagos único. Pero no podría estar más lejos de serlo.
Desde la convivencia de efectivo y tarjetas en México, hasta el ecosistema de billeteras impulsadas por QR en Argentina, pasando por la alta penetración de tarjetas en Chile y el acelerado crecimiento de las billeteras digitales en Colombia, la región es un mosaico de comportamientos de pago moldeados por la regulación local, la infraestructura disponible y los hábitos del consumidor.
Sin embargo, en medio de tanta diversidad, una tendencia común comienza a tomar forma.
La próxima fase de crecimiento no pasa por introducir nuevos medios de pago, sino por habilitar a los comercios para que acepten más de ellos, con mayor facilidad.
En los mercados de LATAM, las preferencias de pago varían significativamente:
Al mismo tiempo, ningún método predomina de forma absoluta en todos los contextos de uso.
Aunque los pagos alternativos crecen, las tarjetas aún representan una parte significativa de las transacciones en LATAM, superando el 60% en algunos mercados.
A la vez, los métodos de pago locales se vuelven indispensables: casi el 70% de los consumidores espera que los comercios los ofrezcan, o simplemente abandonan la compra.
El panorama es claro: los comercios ya no eligen entre métodos de pago; se espera que los soporten todos.
En este entorno, el cuello de botella ya no es la demanda del consumidor, sino la capacidad del comercio.
Muchos negocios en LATAM aún enfrentan:
Aquí es donde SoftPOS (tap-on-phone) está evolucionando más allá de su propuesta de valor inicial.
SoftPOS ya no es solo una herramienta de reducción de costos: es un motor de crecimiento de la aceptación. Permite a los negocios:
En mercados donde la fragmentación de pagos es la norma, esta flexibilidad se convierte en una ventaja competitiva.

Los métodos de pago alternativos —billeteras, transferencias bancarias, QR— han ampliado el acceso y reducido los costos.
Pero también conllevan limitaciones:
Esto genera una brecha estructural en los mercados de LATAM: los métodos de pago de más rápido crecimiento no siempre son los que generan más ingresos.
SoftPOS ayuda a cerrar esa brecha al permitir a los comercios:
Esto es especialmente relevante en sectores como:
En estos segmentos, la capacidad de aceptación impacta directamente en el potencial de ingresos.
En toda LATAM, los pagos digitales crecen, pero también lo hace la demanda de flexibilidad en la forma de pagar.
Los consumidores esperan cada vez más:
Al mismo tiempo, los negocios se expanden más allá de los entornos de venta fijos hacia:
La infraestructura POS tradicional no fue diseñada para estos modelos.
Pensemos en situaciones reales: una clínica cobrando al finalizar una consulta, un técnico recibiendo un pago directamente en el lugar del servicio o una empresa cerrando una factura importante cara a cara. En todos estos escenarios, el comercio requiere movilidad para aceptar tarjetas, y depender de un hardware adicional no es práctico ni resulta rentable.
Estos no son casos excepcionales. Representan una fracción creciente de cómo el comercio realmente ocurre en LATAM, a medida que los sectores de servicios se expanden y las fuerzas laborales se vuelven más móviles. La brecha de aceptación en estos escenarios no es teórica: se traduce directamente en pagos demorados, fricción y pérdida de ingresos.
SoftPOS cambia ese panorama al habilitar:
Otro cambio fundamental en América Latina está ocurriendo a nivel de hardware.
La penetración de los smartphones sigue en aumento y el comportamiento mobile-first es ya la norma en la mayoría de los mercados. Al mismo tiempo, la aceptación de pagos ya no está ligada a hardware especializado.
Con la expansión de las capacidades tap-to-pay de actores como Apple, junto con los ecosistemas de Android, el SoftPOS se está volviendo completamente agnóstico al dispositivo.
Esto significa:
El resultado es un modelo de aceptación más escalable e inclusivo, alineado con la realidad mobile-first de LATAM.

Un factor crítico de éxito en LATAM es la interoperabilidad con los sistemas actuales. A diferencia de otros mercados más centralizados, el panorama de pagos en América Latina está:
Esto hace que las estrategias de "borrón y cuenta nueva" (rip-and-replace) sean difíciles de ejecutar. El SoftPOS tiene éxito porque adopta un enfoque distinto: actúa como un complemento que aporta valor a los ecosistemas existentes.
Para adquirentes:
Para fintechs y billeteras:
Para ISVs:
En lugar de competir con los métodos de pago locales, SoftPOS los potencia, cubriendo las brechas en la cobertura de aceptación.
Una de las oportunidades más desaprovechadas en LATAM es el rol de los ISVs (proveedores de software independientes) en la distribución de pagos.
En toda LATAM, los ISVs ya impulsan:
Al integrar SoftPOS, estas plataformas pueden transformarse en habilitadores de aceptación.
Esto desbloquea:
El potencial de ingresos para los ISVs que integran pagos es una realidad probada mundialmente. Los datos indican que pueden generar hasta diez veces más ingresos al monetizar el flujo de pagos de sus plataformas que mediante el cobro de licencias de software. En mercados como LATAM —donde la adquisición de comercios a través de canales tradicionales es lenta, costosa y geográficamente limitada— ese efecto multiplicador se amplifica aún más.
Integrar SoftPOS también fortalece la relación con la plataforma en sí. Cuando un SaaS logístico o una herramienta para servicios en campo gestiona todo el ciclo de la transacción —no solo el flujo de trabajo— se convierte en una parte más esencial de la operación del comercio. La plataforma deja de ser un gasto para convertirse en infraestructura de ingresos.
El mercado global de SoftPOS refleja este creciente impulso: valorado en aproximadamente 419 millones de dólares en 2025, se proyecta que alcance los 1.700 millones de dólares para 2034. Los ISVs que se posicionen temprano en LATAM estarán construyendo sobre un mercado que todavía se encuentra en fase de adopción temprana, donde las ventajas de distribución aún están disponibles para quienes actúen antes de que se convierta en el estándar del sector.
En una región donde la adquisición tradicional de comercios puede ser lenta y costosa, los ISVs ofrecen una alternativa escalable.
La evolución de los pagos en LATAM ha estado marcada por la innovación:
La próxima fase es diferente.
👉 No se trata de un nuevo método de pago.
👉 Se trata de habilitar la coexistencia y el escalamiento de todos los métodos de pago.
SoftPOS juega un papel fundamental en este cambio al posibilitar:
Lo que hace compleja a LATAM es también lo que la hace valiosa.
Ningún método de pago domina de forma absoluta. Ninguna infraestructura se adapta a todos los mercados.
Para los negocios, esto representa un desafío, pero también una oportunidad. Quienes puedan expandir la aceptación de manera flexible e inteligente captarán mayor valor.
SoftPOS emerge como la capa que hace posible esto, no reemplazando lo que existe, sino conectándolo.
En una región definida por su diversidad, el futuro de los pagos no se construirá sobre un único canal. Se construirá sobre una aceptación flexible y escalable, y sobre la capacidad de convertir esa flexibilidad en crecimiento medible.
Para adquirentes, fintechs e ISVs que se posicionan para el próximo ciclo, la pregunta ya no es si integrar SoftPOS en su estrategia. La pregunta es cuán rápido pueden hacerlo antes de que se cierre la ventana de la ventaja del early mover.
Los comercios, plataformas y ecosistemas mejor posicionados para capturar ese crecimiento serán aquellos capaces de aceptar cada pago, en cada dispositivo, en cada contexto —sin fricción, sin limitaciones de hardware y sin compromisos.
MineSec llega a Paytech Conf 2026 (Stand #67) con entusiasmo para mostrar el futuro de los pagos en América Latina. Visita a nuestro equipo para explorar soluciones SoftPOS que redefinen la aceptación digital en distintos sistemas operativos y dispositivos, integradas en ecosistemas existentes y diseñadas para escalar en mercados fragmentados.
Si buscas escalar tu infraestructura de pagos con seguridad y agilidad, hablemos de cómo convertir la flexibilidad de aceptación en crecimiento de ingresos medible.
América Latina suele analizarse como un mercado de pagos único. Pero no podría estar más lejos de serlo.
Desde la convivencia de efectivo y tarjetas en México, hasta el ecosistema de billeteras impulsadas por QR en Argentina, pasando por la alta penetración de tarjetas en Chile y el acelerado crecimiento de las billeteras digitales en Colombia, la región es un mosaico de comportamientos de pago moldeados por la regulación local, la infraestructura disponible y los hábitos del consumidor.
Sin embargo, en medio de tanta diversidad, una tendencia común comienza a tomar forma.
La próxima fase de crecimiento no pasa por introducir nuevos medios de pago, sino por habilitar a los comercios para que acepten más de ellos, con mayor facilidad.
En los mercados de LATAM, las preferencias de pago varían significativamente:
Al mismo tiempo, ningún método predomina de forma absoluta en todos los contextos de uso.
Aunque los pagos alternativos crecen, las tarjetas aún representan una parte significativa de las transacciones en LATAM, superando el 60% en algunos mercados.
A la vez, los métodos de pago locales se vuelven indispensables: casi el 70% de los consumidores espera que los comercios los ofrezcan, o simplemente abandonan la compra.
El panorama es claro: los comercios ya no eligen entre métodos de pago; se espera que los soporten todos.
En este entorno, el cuello de botella ya no es la demanda del consumidor, sino la capacidad del comercio.
Muchos negocios en LATAM aún enfrentan:
Aquí es donde SoftPOS (tap-on-phone) está evolucionando más allá de su propuesta de valor inicial.
SoftPOS ya no es solo una herramienta de reducción de costos: es un motor de crecimiento de la aceptación. Permite a los negocios:
En mercados donde la fragmentación de pagos es la norma, esta flexibilidad se convierte en una ventaja competitiva.

Los métodos de pago alternativos —billeteras, transferencias bancarias, QR— han ampliado el acceso y reducido los costos.
Pero también conllevan limitaciones:
Esto genera una brecha estructural en los mercados de LATAM: los métodos de pago de más rápido crecimiento no siempre son los que generan más ingresos.
SoftPOS ayuda a cerrar esa brecha al permitir a los comercios:
Esto es especialmente relevante en sectores como:
En estos segmentos, la capacidad de aceptación impacta directamente en el potencial de ingresos.
En toda LATAM, los pagos digitales crecen, pero también lo hace la demanda de flexibilidad en la forma de pagar.
Los consumidores esperan cada vez más:
Al mismo tiempo, los negocios se expanden más allá de los entornos de venta fijos hacia:
La infraestructura POS tradicional no fue diseñada para estos modelos.
Pensemos en situaciones reales: una clínica cobrando al finalizar una consulta, un técnico recibiendo un pago directamente en el lugar del servicio o una empresa cerrando una factura importante cara a cara. En todos estos escenarios, el comercio requiere movilidad para aceptar tarjetas, y depender de un hardware adicional no es práctico ni resulta rentable.
Estos no son casos excepcionales. Representan una fracción creciente de cómo el comercio realmente ocurre en LATAM, a medida que los sectores de servicios se expanden y las fuerzas laborales se vuelven más móviles. La brecha de aceptación en estos escenarios no es teórica: se traduce directamente en pagos demorados, fricción y pérdida de ingresos.
SoftPOS cambia ese panorama al habilitar:
Otro cambio fundamental en América Latina está ocurriendo a nivel de hardware.
La penetración de los smartphones sigue en aumento y el comportamiento mobile-first es ya la norma en la mayoría de los mercados. Al mismo tiempo, la aceptación de pagos ya no está ligada a hardware especializado.
Con la expansión de las capacidades tap-to-pay de actores como Apple, junto con los ecosistemas de Android, el SoftPOS se está volviendo completamente agnóstico al dispositivo.
Esto significa:
El resultado es un modelo de aceptación más escalable e inclusivo, alineado con la realidad mobile-first de LATAM.

Un factor crítico de éxito en LATAM es la interoperabilidad con los sistemas actuales. A diferencia de otros mercados más centralizados, el panorama de pagos en América Latina está:
Esto hace que las estrategias de "borrón y cuenta nueva" (rip-and-replace) sean difíciles de ejecutar. El SoftPOS tiene éxito porque adopta un enfoque distinto: actúa como un complemento que aporta valor a los ecosistemas existentes.
Para adquirentes:
Para fintechs y billeteras:
Para ISVs:
En lugar de competir con los métodos de pago locales, SoftPOS los potencia, cubriendo las brechas en la cobertura de aceptación.
Una de las oportunidades más desaprovechadas en LATAM es el rol de los ISVs (proveedores de software independientes) en la distribución de pagos.
En toda LATAM, los ISVs ya impulsan:
Al integrar SoftPOS, estas plataformas pueden transformarse en habilitadores de aceptación.
Esto desbloquea:
El potencial de ingresos para los ISVs que integran pagos es una realidad probada mundialmente. Los datos indican que pueden generar hasta diez veces más ingresos al monetizar el flujo de pagos de sus plataformas que mediante el cobro de licencias de software. En mercados como LATAM —donde la adquisición de comercios a través de canales tradicionales es lenta, costosa y geográficamente limitada— ese efecto multiplicador se amplifica aún más.
Integrar SoftPOS también fortalece la relación con la plataforma en sí. Cuando un SaaS logístico o una herramienta para servicios en campo gestiona todo el ciclo de la transacción —no solo el flujo de trabajo— se convierte en una parte más esencial de la operación del comercio. La plataforma deja de ser un gasto para convertirse en infraestructura de ingresos.
El mercado global de SoftPOS refleja este creciente impulso: valorado en aproximadamente 419 millones de dólares en 2025, se proyecta que alcance los 1.700 millones de dólares para 2034. Los ISVs que se posicionen temprano en LATAM estarán construyendo sobre un mercado que todavía se encuentra en fase de adopción temprana, donde las ventajas de distribución aún están disponibles para quienes actúen antes de que se convierta en el estándar del sector.
En una región donde la adquisición tradicional de comercios puede ser lenta y costosa, los ISVs ofrecen una alternativa escalable.
La evolución de los pagos en LATAM ha estado marcada por la innovación:
La próxima fase es diferente.
👉 No se trata de un nuevo método de pago.
👉 Se trata de habilitar la coexistencia y el escalamiento de todos los métodos de pago.
SoftPOS juega un papel fundamental en este cambio al posibilitar:
Lo que hace compleja a LATAM es también lo que la hace valiosa.
Ningún método de pago domina de forma absoluta. Ninguna infraestructura se adapta a todos los mercados.
Para los negocios, esto representa un desafío, pero también una oportunidad. Quienes puedan expandir la aceptación de manera flexible e inteligente captarán mayor valor.
SoftPOS emerge como la capa que hace posible esto, no reemplazando lo que existe, sino conectándolo.
En una región definida por su diversidad, el futuro de los pagos no se construirá sobre un único canal. Se construirá sobre una aceptación flexible y escalable, y sobre la capacidad de convertir esa flexibilidad en crecimiento medible.
Para adquirentes, fintechs e ISVs que se posicionan para el próximo ciclo, la pregunta ya no es si integrar SoftPOS en su estrategia. La pregunta es cuán rápido pueden hacerlo antes de que se cierre la ventana de la ventaja del early mover.
Los comercios, plataformas y ecosistemas mejor posicionados para capturar ese crecimiento serán aquellos capaces de aceptar cada pago, en cada dispositivo, en cada contexto —sin fricción, sin limitaciones de hardware y sin compromisos.
MineSec llega a Paytech Conf 2026 (Stand #67) con entusiasmo para mostrar el futuro de los pagos en América Latina. Visita a nuestro equipo para explorar soluciones SoftPOS que redefinen la aceptación digital en distintos sistemas operativos y dispositivos, integradas en ecosistemas existentes y diseñadas para escalar en mercados fragmentados.
Si buscas escalar tu infraestructura de pagos con seguridad y agilidad, hablemos de cómo convertir la flexibilidad de aceptación en crecimiento de ingresos medible.