
Consolidado como uno de los principales motores de la transformación del sistema financiero, tanto en Brasil como en mercados internacionales, el Open Finance atraviesa una fase de maduración. A nivel global, la apertura regulada de datos financieros ha impulsado nuevos modelos de negocio, mayor competencia entre instituciones y experiencias más centradas en el usuario.
En Brasil, este movimiento ha ganado escala. Según datos del Dashboard del Ciudadano sobre Open Finance, en poco más de cinco años de operación, el ecosistema alcanzó 153,94 millones de consentimientos activos registrados en diciembre de 2025. La cifra representa un crecimiento cercano al 148% frente al mismo periodo del año anterior. Además, se registran 98,93 millones de consentimientos únicos. Estos datos posicionan al país como referente internacional en la implementación de un sistema financiero más abierto, integrado y seguro.
“La actuación del Banco Central en la evolución del Open Finance ha contribuido a que este ecosistema crezca mucho más rápido en Brasil que en otros países. También existe una fuerte conexión entre Open Finance y Pix, a través de la iniciación de pagos. Dado este contexto, probablemente veremos una curva de crecimiento aún más agresiva en adelante”, explica Mauricio Fernandes, vicepresidente de Estrategia, Excelencia y Operaciones de Mastercard.
En el centro de esta evolución hay un principio clave: los datos financieros pertenecen a los consumidores y a las empresas, que deben tener control, transparencia y beneficio directo sobre su uso. El avance del Open Finance solo es posible cuando el intercambio ocurre de forma segura, con consentimiento y en total cumplimiento regulatorio. En este punto, Mastercard actúa como habilitador del ecosistema, garantizando seguridad de extremo a extremo, gestión granular de consentimientos y cumplimiento de las normas del Banco Central.
En este contexto, Mastercard amplía su estrategia de Open Finance en Brasil mediante una alianza con Lina Open X, cuyas soluciones para el mercado de pagos pasan a ser distribuidas por la compañía. El movimiento conecta la visión global de Mastercard en datos, seguridad y pagos con la tecnología desarrollada localmente por Lina para responder a las particularidades regulatorias del país, marcando un avance relevante en su estrategia en el mercado financiero digital.
“Hoy, Lina es responsable de los productos de Open Finance distribuidos por Mastercard. Es una empresa que conocemos, con infraestructura 100% propia y licenciada por el Banco Central de Brasil, además de una gran capacidad de desarrollo. Hay muchas sinergias entre ambas compañías, por lo que estamos avanzando en el desarrollo conjunto de productos”, agrega Fernandes.
La solución de Lina se estructura en tres capas integradas. La primera es la infraestructura regulada, que garantiza cumplimiento y seguridad en el intercambio de datos. La segunda es la capa analítica, encargada de transformar grandes volúmenes de información en inteligencia accionable. La tercera es la iniciación de pagos, que permite experiencias fluidas y seguras dentro del entorno de Open Finance.
Esta arquitectura se sustenta en pilares de gobernanza como consentimientos explícitos y revocables, cifrado de datos y trazabilidad mediante auditorías, elementos que convierten la apertura de datos en confianza, condición clave para que consumidores y empresas compartan información y la transformen en valor.
Con esta alianza, Mastercard suma su escala global y décadas de experiencia en inteligencia de datos, ciberseguridad y operaciones de Open Finance en mercados maduros como Estados Unidos, Europa y Australia. Esto fortalece la capa analítica con modelos avanzados de prevención de fraude y generación de insights, mientras su capacidad de distribución acelera la adopción de estas soluciones por bancos, Fintechs, comercios y empresas de servicios en Brasil.
En la práctica, la alianza impulsa la modernización de la infraestructura de pagos y del uso de datos en el Open Finance brasileño, combinando interoperabilidad, inteligencia y seguridad desde el origen de las transacciones. Esto permite a bancos, Fintechs y empresas integrar iniciación de pagos, análisis de riesgo y generación de insights de forma más rápida y alineada con la regulación local.
“El Open Finance dejó de ser un concepto para convertirse en ejecución. Tras la apertura de datos, el foco ahora es utilizarlos de forma segura y generar impacto real en los negocios. Lina nació para resolver este reto en Brasil, y la alianza con Mastercard acelera ese proceso al combinar ejecución local con escala global”, destaca Alan Mareines, CEO de Lina Open X.
Más allá de la tecnología, el Open Finance mejora la experiencia financiera: permite crédito más justo, onboarding más ágil, pagos sin fricción y mayor control sobre ingresos y gastos. En Brasil, Mastercard traduce estas capacidades en casos de uso concretos, integrando datos, riesgo y pagos a lo largo de toda la experiencia del usuario.
“La combinación con Lina es clave porque une la agilidad en el desarrollo de productos con la experiencia global de Mastercard en datos, seguridad y pagos”, señala Fernandes.
Un ejemplo concreto es la iniciación de pagos vía Pix, que integrada al Open Finance permite experiencias más rápidas y seguras, reduce fricciones y fortalece la confianza del consumidor. También abre la puerta a nuevas funcionalidades como el Pix Automático, que promete transformar los pagos recurrentes en sectores como servicios públicos, educación y suscripciones.
Para bancos y Fintechs, la propuesta ofrece mayor agilidad: en lugar de desarrollar soluciones desde cero, pueden apoyarse en una plataforma ya homologada, lista para escalar y adaptable a distintos casos de uso. En el comercio, esto se traduce en pagos más simples y personalizados, con mayor conversión y fidelización.
Desde el punto de vista estratégico, la alianza refuerza tres pilares de Mastercard en Brasil: innovación, con soluciones tecnológicas listas para operar a gran escala; protagonismo, al participar activamente en la construcción de nuevas infraestructuras de pagos y datos; e inclusión, al ampliar el acceso a los beneficios del sistema financiero digital.
Este avance también anticipa el futuro del Open Finance en el país. A medida que crecen los consentimientos y surgen nuevos casos de uso, aumentará la demanda por plataformas robustas, seguras y flexibles.
El desafío ya no es solo abrir datos, sino convertirlos en experiencias seguras, eficientes e inclusivas. En este escenario, la combinación de escala global, gobernanza sólida y ejecución local posiciona a Mastercard como uno de los protagonistas de la próxima etapa del Open Finance en Brasil.
“Ya existen múltiples casos de uso, como la gestión financiera personal, donde se pueden centralizar datos de distintos bancos en una sola plataforma. Para las empresas, esto será clave para administrar múltiples cuentas y obtener información consolidada. También mejorará el análisis crediticio y permitirá ofertas personalizadas. El potencial del Open Finance en los próximos años es enorme”, concluye Fernandes.

Consolidado como uno de los principales motores de la transformación del sistema financiero, tanto en Brasil como en mercados internacionales, el Open Finance atraviesa una fase de maduración. A nivel global, la apertura regulada de datos financieros ha impulsado nuevos modelos de negocio, mayor competencia entre instituciones y experiencias más centradas en el usuario.
En Brasil, este movimiento ha ganado escala. Según datos del Dashboard del Ciudadano sobre Open Finance, en poco más de cinco años de operación, el ecosistema alcanzó 153,94 millones de consentimientos activos registrados en diciembre de 2025. La cifra representa un crecimiento cercano al 148% frente al mismo periodo del año anterior. Además, se registran 98,93 millones de consentimientos únicos. Estos datos posicionan al país como referente internacional en la implementación de un sistema financiero más abierto, integrado y seguro.
“La actuación del Banco Central en la evolución del Open Finance ha contribuido a que este ecosistema crezca mucho más rápido en Brasil que en otros países. También existe una fuerte conexión entre Open Finance y Pix, a través de la iniciación de pagos. Dado este contexto, probablemente veremos una curva de crecimiento aún más agresiva en adelante”, explica Mauricio Fernandes, vicepresidente de Estrategia, Excelencia y Operaciones de Mastercard.
En el centro de esta evolución hay un principio clave: los datos financieros pertenecen a los consumidores y a las empresas, que deben tener control, transparencia y beneficio directo sobre su uso. El avance del Open Finance solo es posible cuando el intercambio ocurre de forma segura, con consentimiento y en total cumplimiento regulatorio. En este punto, Mastercard actúa como habilitador del ecosistema, garantizando seguridad de extremo a extremo, gestión granular de consentimientos y cumplimiento de las normas del Banco Central.
En este contexto, Mastercard amplía su estrategia de Open Finance en Brasil mediante una alianza con Lina Open X, cuyas soluciones para el mercado de pagos pasan a ser distribuidas por la compañía. El movimiento conecta la visión global de Mastercard en datos, seguridad y pagos con la tecnología desarrollada localmente por Lina para responder a las particularidades regulatorias del país, marcando un avance relevante en su estrategia en el mercado financiero digital.
“Hoy, Lina es responsable de los productos de Open Finance distribuidos por Mastercard. Es una empresa que conocemos, con infraestructura 100% propia y licenciada por el Banco Central de Brasil, además de una gran capacidad de desarrollo. Hay muchas sinergias entre ambas compañías, por lo que estamos avanzando en el desarrollo conjunto de productos”, agrega Fernandes.
La solución de Lina se estructura en tres capas integradas. La primera es la infraestructura regulada, que garantiza cumplimiento y seguridad en el intercambio de datos. La segunda es la capa analítica, encargada de transformar grandes volúmenes de información en inteligencia accionable. La tercera es la iniciación de pagos, que permite experiencias fluidas y seguras dentro del entorno de Open Finance.
Esta arquitectura se sustenta en pilares de gobernanza como consentimientos explícitos y revocables, cifrado de datos y trazabilidad mediante auditorías, elementos que convierten la apertura de datos en confianza, condición clave para que consumidores y empresas compartan información y la transformen en valor.
Con esta alianza, Mastercard suma su escala global y décadas de experiencia en inteligencia de datos, ciberseguridad y operaciones de Open Finance en mercados maduros como Estados Unidos, Europa y Australia. Esto fortalece la capa analítica con modelos avanzados de prevención de fraude y generación de insights, mientras su capacidad de distribución acelera la adopción de estas soluciones por bancos, Fintechs, comercios y empresas de servicios en Brasil.
En la práctica, la alianza impulsa la modernización de la infraestructura de pagos y del uso de datos en el Open Finance brasileño, combinando interoperabilidad, inteligencia y seguridad desde el origen de las transacciones. Esto permite a bancos, Fintechs y empresas integrar iniciación de pagos, análisis de riesgo y generación de insights de forma más rápida y alineada con la regulación local.
“El Open Finance dejó de ser un concepto para convertirse en ejecución. Tras la apertura de datos, el foco ahora es utilizarlos de forma segura y generar impacto real en los negocios. Lina nació para resolver este reto en Brasil, y la alianza con Mastercard acelera ese proceso al combinar ejecución local con escala global”, destaca Alan Mareines, CEO de Lina Open X.
Más allá de la tecnología, el Open Finance mejora la experiencia financiera: permite crédito más justo, onboarding más ágil, pagos sin fricción y mayor control sobre ingresos y gastos. En Brasil, Mastercard traduce estas capacidades en casos de uso concretos, integrando datos, riesgo y pagos a lo largo de toda la experiencia del usuario.
“La combinación con Lina es clave porque une la agilidad en el desarrollo de productos con la experiencia global de Mastercard en datos, seguridad y pagos”, señala Fernandes.
Un ejemplo concreto es la iniciación de pagos vía Pix, que integrada al Open Finance permite experiencias más rápidas y seguras, reduce fricciones y fortalece la confianza del consumidor. También abre la puerta a nuevas funcionalidades como el Pix Automático, que promete transformar los pagos recurrentes en sectores como servicios públicos, educación y suscripciones.
Para bancos y Fintechs, la propuesta ofrece mayor agilidad: en lugar de desarrollar soluciones desde cero, pueden apoyarse en una plataforma ya homologada, lista para escalar y adaptable a distintos casos de uso. En el comercio, esto se traduce en pagos más simples y personalizados, con mayor conversión y fidelización.
Desde el punto de vista estratégico, la alianza refuerza tres pilares de Mastercard en Brasil: innovación, con soluciones tecnológicas listas para operar a gran escala; protagonismo, al participar activamente en la construcción de nuevas infraestructuras de pagos y datos; e inclusión, al ampliar el acceso a los beneficios del sistema financiero digital.
Este avance también anticipa el futuro del Open Finance en el país. A medida que crecen los consentimientos y surgen nuevos casos de uso, aumentará la demanda por plataformas robustas, seguras y flexibles.
El desafío ya no es solo abrir datos, sino convertirlos en experiencias seguras, eficientes e inclusivas. En este escenario, la combinación de escala global, gobernanza sólida y ejecución local posiciona a Mastercard como uno de los protagonistas de la próxima etapa del Open Finance en Brasil.
“Ya existen múltiples casos de uso, como la gestión financiera personal, donde se pueden centralizar datos de distintos bancos en una sola plataforma. Para las empresas, esto será clave para administrar múltiples cuentas y obtener información consolidada. También mejorará el análisis crediticio y permitirá ofertas personalizadas. El potencial del Open Finance en los próximos años es enorme”, concluye Fernandes.
Consolidado como uno de los principales motores de la transformación del sistema financiero, tanto en Brasil como en mercados internacionales, el Open Finance atraviesa una fase de maduración. A nivel global, la apertura regulada de datos financieros ha impulsado nuevos modelos de negocio, mayor competencia entre instituciones y experiencias más centradas en el usuario.
En Brasil, este movimiento ha ganado escala. Según datos del Dashboard del Ciudadano sobre Open Finance, en poco más de cinco años de operación, el ecosistema alcanzó 153,94 millones de consentimientos activos registrados en diciembre de 2025. La cifra representa un crecimiento cercano al 148% frente al mismo periodo del año anterior. Además, se registran 98,93 millones de consentimientos únicos. Estos datos posicionan al país como referente internacional en la implementación de un sistema financiero más abierto, integrado y seguro.
“La actuación del Banco Central en la evolución del Open Finance ha contribuido a que este ecosistema crezca mucho más rápido en Brasil que en otros países. También existe una fuerte conexión entre Open Finance y Pix, a través de la iniciación de pagos. Dado este contexto, probablemente veremos una curva de crecimiento aún más agresiva en adelante”, explica Mauricio Fernandes, vicepresidente de Estrategia, Excelencia y Operaciones de Mastercard.
En el centro de esta evolución hay un principio clave: los datos financieros pertenecen a los consumidores y a las empresas, que deben tener control, transparencia y beneficio directo sobre su uso. El avance del Open Finance solo es posible cuando el intercambio ocurre de forma segura, con consentimiento y en total cumplimiento regulatorio. En este punto, Mastercard actúa como habilitador del ecosistema, garantizando seguridad de extremo a extremo, gestión granular de consentimientos y cumplimiento de las normas del Banco Central.
En este contexto, Mastercard amplía su estrategia de Open Finance en Brasil mediante una alianza con Lina Open X, cuyas soluciones para el mercado de pagos pasan a ser distribuidas por la compañía. El movimiento conecta la visión global de Mastercard en datos, seguridad y pagos con la tecnología desarrollada localmente por Lina para responder a las particularidades regulatorias del país, marcando un avance relevante en su estrategia en el mercado financiero digital.
“Hoy, Lina es responsable de los productos de Open Finance distribuidos por Mastercard. Es una empresa que conocemos, con infraestructura 100% propia y licenciada por el Banco Central de Brasil, además de una gran capacidad de desarrollo. Hay muchas sinergias entre ambas compañías, por lo que estamos avanzando en el desarrollo conjunto de productos”, agrega Fernandes.
La solución de Lina se estructura en tres capas integradas. La primera es la infraestructura regulada, que garantiza cumplimiento y seguridad en el intercambio de datos. La segunda es la capa analítica, encargada de transformar grandes volúmenes de información en inteligencia accionable. La tercera es la iniciación de pagos, que permite experiencias fluidas y seguras dentro del entorno de Open Finance.
Esta arquitectura se sustenta en pilares de gobernanza como consentimientos explícitos y revocables, cifrado de datos y trazabilidad mediante auditorías, elementos que convierten la apertura de datos en confianza, condición clave para que consumidores y empresas compartan información y la transformen en valor.
Con esta alianza, Mastercard suma su escala global y décadas de experiencia en inteligencia de datos, ciberseguridad y operaciones de Open Finance en mercados maduros como Estados Unidos, Europa y Australia. Esto fortalece la capa analítica con modelos avanzados de prevención de fraude y generación de insights, mientras su capacidad de distribución acelera la adopción de estas soluciones por bancos, Fintechs, comercios y empresas de servicios en Brasil.
En la práctica, la alianza impulsa la modernización de la infraestructura de pagos y del uso de datos en el Open Finance brasileño, combinando interoperabilidad, inteligencia y seguridad desde el origen de las transacciones. Esto permite a bancos, Fintechs y empresas integrar iniciación de pagos, análisis de riesgo y generación de insights de forma más rápida y alineada con la regulación local.
“El Open Finance dejó de ser un concepto para convertirse en ejecución. Tras la apertura de datos, el foco ahora es utilizarlos de forma segura y generar impacto real en los negocios. Lina nació para resolver este reto en Brasil, y la alianza con Mastercard acelera ese proceso al combinar ejecución local con escala global”, destaca Alan Mareines, CEO de Lina Open X.
Más allá de la tecnología, el Open Finance mejora la experiencia financiera: permite crédito más justo, onboarding más ágil, pagos sin fricción y mayor control sobre ingresos y gastos. En Brasil, Mastercard traduce estas capacidades en casos de uso concretos, integrando datos, riesgo y pagos a lo largo de toda la experiencia del usuario.
“La combinación con Lina es clave porque une la agilidad en el desarrollo de productos con la experiencia global de Mastercard en datos, seguridad y pagos”, señala Fernandes.
Un ejemplo concreto es la iniciación de pagos vía Pix, que integrada al Open Finance permite experiencias más rápidas y seguras, reduce fricciones y fortalece la confianza del consumidor. También abre la puerta a nuevas funcionalidades como el Pix Automático, que promete transformar los pagos recurrentes en sectores como servicios públicos, educación y suscripciones.
Para bancos y Fintechs, la propuesta ofrece mayor agilidad: en lugar de desarrollar soluciones desde cero, pueden apoyarse en una plataforma ya homologada, lista para escalar y adaptable a distintos casos de uso. En el comercio, esto se traduce en pagos más simples y personalizados, con mayor conversión y fidelización.
Desde el punto de vista estratégico, la alianza refuerza tres pilares de Mastercard en Brasil: innovación, con soluciones tecnológicas listas para operar a gran escala; protagonismo, al participar activamente en la construcción de nuevas infraestructuras de pagos y datos; e inclusión, al ampliar el acceso a los beneficios del sistema financiero digital.
Este avance también anticipa el futuro del Open Finance en el país. A medida que crecen los consentimientos y surgen nuevos casos de uso, aumentará la demanda por plataformas robustas, seguras y flexibles.
El desafío ya no es solo abrir datos, sino convertirlos en experiencias seguras, eficientes e inclusivas. En este escenario, la combinación de escala global, gobernanza sólida y ejecución local posiciona a Mastercard como uno de los protagonistas de la próxima etapa del Open Finance en Brasil.
“Ya existen múltiples casos de uso, como la gestión financiera personal, donde se pueden centralizar datos de distintos bancos en una sola plataforma. Para las empresas, esto será clave para administrar múltiples cuentas y obtener información consolidada. También mejorará el análisis crediticio y permitirá ofertas personalizadas. El potencial del Open Finance en los próximos años es enorme”, concluye Fernandes.