
Nagro, Fintech que ofrece crédito para productores rurales en Brasil, acaba de levantar R$ 50 millones (US$ 9,5 millones) para llevar más tecnología e inteligencia artificial al agronegocio. La ronda Serie B fue liderada por Rabo Partnerships, brazo de inversiones del banco holandés Rabobank, con la participación de Itaú Ventures.
Fundada en 2017 por Gustavo Alves, Leonardo Rodovalho y Vinícius Dutra, la startup nació con el objetivo de facilitar la concesión de crédito para pequeños productores, en especial aquellos con ingresos de R$ 500 mil (US$ 0,095 millones) a R$ 20 millones (US$ 3,8 millones) por año.
Esta no fue la primera vez que la Fintech atrajo a Itaú, que en 2023 ya había invertido en Nagro a través de Kinea Ventures, el antiguo corporate venture capital (CVC) del banco. En ese momento, la startup levantó una Serie A de cerca de R$ 40 millones (US$ 7,6 millones), con participación de Kinea, además del fondo Revolution, enfocado en Fintechs.
Ahora, además del brazo de préstamos, Nagro ha apostado por AgRisk, una plataforma de inteligencia de crédito y riesgo, cuyo objetivo es mejorar la previsibilidad y la eficiencia del capital a lo largo de la cadena del agronegocio.
“El crédito en el agro entró en una nueva fase. El capital por sí solo ya no resuelve. La diferencia ahora está en combinar datos, inteligencia y acompañamiento continuo a lo largo del recorrido. Esta inversión acelera nuestra visión de construir una infraestructura de decisión basada en datos e IA para todo el ecosistema”, afirma Gustavo Alves, cofundador de Nagro y CEO de AgRisk.
En un sector expuesto a riesgos climáticos, operativos y de mercado, la idea es que Nagro y AgRisk puedan ofrecer crédito de manera asertiva, analizando factores como el potencial productivo del productor, su historial, patrimonio, entre otros elementos.
Juntas, ambas empresas atienden a más de 1,4 mil productores, ya han evaluado más de 1 millón de CPFs y CNPJs y han procesado más de 3 millones de análisis, apoyando decisiones más previsibles en el sector.
Nagro, Fintech que ofrece crédito para productores rurales en Brasil, acaba de levantar R$ 50 millones (US$ 9,5 millones) para llevar más tecnología e inteligencia artificial al agronegocio. La ronda Serie B fue liderada por Rabo Partnerships, brazo de inversiones del banco holandés Rabobank, con la participación de Itaú Ventures.
Fundada en 2017 por Gustavo Alves, Leonardo Rodovalho y Vinícius Dutra, la startup nació con el objetivo de facilitar la concesión de crédito para pequeños productores, en especial aquellos con ingresos de R$ 500 mil (US$ 0,095 millones) a R$ 20 millones (US$ 3,8 millones) por año.
Esta no fue la primera vez que la Fintech atrajo a Itaú, que en 2023 ya había invertido en Nagro a través de Kinea Ventures, el antiguo corporate venture capital (CVC) del banco. En ese momento, la startup levantó una Serie A de cerca de R$ 40 millones (US$ 7,6 millones), con participación de Kinea, además del fondo Revolution, enfocado en Fintechs.
Ahora, además del brazo de préstamos, Nagro ha apostado por AgRisk, una plataforma de inteligencia de crédito y riesgo, cuyo objetivo es mejorar la previsibilidad y la eficiencia del capital a lo largo de la cadena del agronegocio.
“El crédito en el agro entró en una nueva fase. El capital por sí solo ya no resuelve. La diferencia ahora está en combinar datos, inteligencia y acompañamiento continuo a lo largo del recorrido. Esta inversión acelera nuestra visión de construir una infraestructura de decisión basada en datos e IA para todo el ecosistema”, afirma Gustavo Alves, cofundador de Nagro y CEO de AgRisk.
En un sector expuesto a riesgos climáticos, operativos y de mercado, la idea es que Nagro y AgRisk puedan ofrecer crédito de manera asertiva, analizando factores como el potencial productivo del productor, su historial, patrimonio, entre otros elementos.
Juntas, ambas empresas atienden a más de 1,4 mil productores, ya han evaluado más de 1 millón de CPFs y CNPJs y han procesado más de 3 millones de análisis, apoyando decisiones más previsibles en el sector.
Nagro, Fintech que ofrece crédito para productores rurales en Brasil, acaba de levantar R$ 50 millones (US$ 9,5 millones) para llevar más tecnología e inteligencia artificial al agronegocio. La ronda Serie B fue liderada por Rabo Partnerships, brazo de inversiones del banco holandés Rabobank, con la participación de Itaú Ventures.
Fundada en 2017 por Gustavo Alves, Leonardo Rodovalho y Vinícius Dutra, la startup nació con el objetivo de facilitar la concesión de crédito para pequeños productores, en especial aquellos con ingresos de R$ 500 mil (US$ 0,095 millones) a R$ 20 millones (US$ 3,8 millones) por año.
Esta no fue la primera vez que la Fintech atrajo a Itaú, que en 2023 ya había invertido en Nagro a través de Kinea Ventures, el antiguo corporate venture capital (CVC) del banco. En ese momento, la startup levantó una Serie A de cerca de R$ 40 millones (US$ 7,6 millones), con participación de Kinea, además del fondo Revolution, enfocado en Fintechs.
Ahora, además del brazo de préstamos, Nagro ha apostado por AgRisk, una plataforma de inteligencia de crédito y riesgo, cuyo objetivo es mejorar la previsibilidad y la eficiencia del capital a lo largo de la cadena del agronegocio.
“El crédito en el agro entró en una nueva fase. El capital por sí solo ya no resuelve. La diferencia ahora está en combinar datos, inteligencia y acompañamiento continuo a lo largo del recorrido. Esta inversión acelera nuestra visión de construir una infraestructura de decisión basada en datos e IA para todo el ecosistema”, afirma Gustavo Alves, cofundador de Nagro y CEO de AgRisk.
En un sector expuesto a riesgos climáticos, operativos y de mercado, la idea es que Nagro y AgRisk puedan ofrecer crédito de manera asertiva, analizando factores como el potencial productivo del productor, su historial, patrimonio, entre otros elementos.
Juntas, ambas empresas atienden a más de 1,4 mil productores, ya han evaluado más de 1 millón de CPFs y CNPJs y han procesado más de 3 millones de análisis, apoyando decisiones más previsibles en el sector.