
Félix Pago, la compañía que permite enviar remesas desde Estados Unidos a América Latina a través de WhatsApp, levantó US$200 millones para ampliar su operación en la región y convertirse en una empresa financiera multiproducto que ofrezca crédito y ahorro a los inmigrantes latinos en Estados Unidos.
El financiamiento comprende una ronda Serie C de capital por US$87 millones liderada por Andreessen Horowitz, con participación de QED Investors, Castle Island Ventures, Switch Ventures, Contour Venture Partners y Endeavor Catalyst, además de una línea de crédito por US$113 millones otorgada por el Customer Value Fund de General Catalyst.
Colombia será uno de los mercados donde la compañía espera profundizar. Es el corredor que más rápido ha crecido desde que se abrió, entre abril y mayo de 2025, y el que más rápido alcanzó el millón de dólares mensuales en envíos, muy cerca de El Salvador.
"Sigue creciendo a un ritmo arrollador", dijo Manuel Godoy, cofundador y CEO de Félix, en entrevista con Portafolio.
La empresa busca alianzas con jugadores locales, entre ellos billeteras digitales como Nequi y Daviplata, y planea ampliar las alternativas digitales de recepción de remesas y su integración con el sistema financiero colombiano.
Desde su fundación en 2020, Félix ha procesado cerca de US$8.000 millones en transacciones y ha atendido a más de seis millones de personas. La compañía crece entre dos y tres veces al año (en sus inicios lo hacía a un ritmo de diez veces anuales) y sus ingresos aumentaron más de 2,5 veces en el último año.
El modelo de negocio combina una comisión fija por envío con la monetización del tipo de cambio. La operación funciona sobre un bot de WhatsApp que solicita al usuario el monto, el destinatario y la ciudad, y luego lo dirige a una página de pago. La responsabilidad regulatoria de la compañía recae en las entidades de Estados Unidos; en los países receptores, el reporte lo hace quien paga la remesa, como Bancolombia o Davivienda, según explicó Godoy.
La plataforma de envíos está construida sobre stablecoins, un componente que la compañía mantiene oculto para el usuario final.
"Yo siempre digo que con stablecoin uno puede conseguir economías de escala incluso siendo chiquito", dijo Godoy, quien marcó distancia frente a plataformas que obligan al usuario a comprar criptomonedas o descargar una billetera para recibir el dinero.
"Al usuario no le importa que sea cripto. Le importa que la plata llegue, que llegue rápido", afirmó.
Los recursos se destinarán a tres frentes. El primero es mejorar la experiencia de remesas y profundizar la penetración en los corredores actuales.
El segundo, sumar productos como recargas móviles, pagos de servicios públicos, crédito y cuentas de ahorro, estos últimos a través de terceros.
El tercero es lo que la compañía llama su motor cognitivo o Cognitive Financial Companion, una experiencia conversacional apoyada en inteligencia artificial para identificar qué necesita cada usuario y conectarlo con el servicio correspondiente.
"Queremos construir una experiencia al estilo Goldman Sachs para este inmigrante que ha estado olvidado y desatendido por los servicios financieros en Estados Unidos", dijo Godoy.
En el anuncio del financiamiento agregó: "Las instituciones financieras tradicionales suelen empezar por el producto que quieren que uses. Nosotros queremos empezar por la persona".
La compañía conecta a usuarios en Estados Unidos con once mercados latinoamericanos: México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Colombia, República Dominicana, Costa Rica, Brasil, Ecuador y Perú, y prepara anuncios sobre Costa Rica y Brasil.
En su pipeline figuran también Bolivia, Paraguay y Argentina. Godoy, venezolano con 20 años en Estados Unidos, dijo que abrir el corredor de Venezuela representa para él "casi un deber", pese a los retos regulatorios.
La empresa trabaja con reguladores estadounidenses y con sus socios financieros para habilitarlo y espera tener noticias en los próximos meses. Félix tiene más de 400 empleados, la mayoría en México y entre 50 y 60 en Estados Unidos. Su sede principal está en Miami, donde se concentra buena parte del liderazgo, y tiene oficinas en Bogotá y Buenos Aires. Prepara la apertura de una sede en Brasil, posiblemente en São Paulo. Su red de pagos y distribución se apoya en relaciones con Walmart, UniTeller, Intermex, Visa, Stripe, Mastercard y Checkout.com, lo que le permite concentrar la inversión en tecnología, cumplimiento e infraestructura financiera en lugar de una red propia de oficinas.
La empresa fue fundada por Godoy y el mexicano Bernardo García, quienes se conocieron en un MBA en Filadelfia. La idea surgió en clase, al ver una gráfica sobre el crecimiento de las remesas en las últimas décadas y constatar que 80% de los envíos a América Latina todavía se originaban en efectivo en tiendas físicas.
Los fundadores pasaron semanas frente a oficinas de Western Union y MoneyGram y concluyeron que el usuario confía en la interacción humana del punto físico y que WhatsApp ya era parte de su hábito. Morrison Cohen LLP actuó como asesor legal de Félix en la transacción.
Félix Pago, la compañía que permite enviar remesas desde Estados Unidos a América Latina a través de WhatsApp, levantó US$200 millones para ampliar su operación en la región y convertirse en una empresa financiera multiproducto que ofrezca crédito y ahorro a los inmigrantes latinos en Estados Unidos.
El financiamiento comprende una ronda Serie C de capital por US$87 millones liderada por Andreessen Horowitz, con participación de QED Investors, Castle Island Ventures, Switch Ventures, Contour Venture Partners y Endeavor Catalyst, además de una línea de crédito por US$113 millones otorgada por el Customer Value Fund de General Catalyst.
Colombia será uno de los mercados donde la compañía espera profundizar. Es el corredor que más rápido ha crecido desde que se abrió, entre abril y mayo de 2025, y el que más rápido alcanzó el millón de dólares mensuales en envíos, muy cerca de El Salvador.
"Sigue creciendo a un ritmo arrollador", dijo Manuel Godoy, cofundador y CEO de Félix, en entrevista con Portafolio.
La empresa busca alianzas con jugadores locales, entre ellos billeteras digitales como Nequi y Daviplata, y planea ampliar las alternativas digitales de recepción de remesas y su integración con el sistema financiero colombiano.
Desde su fundación en 2020, Félix ha procesado cerca de US$8.000 millones en transacciones y ha atendido a más de seis millones de personas. La compañía crece entre dos y tres veces al año (en sus inicios lo hacía a un ritmo de diez veces anuales) y sus ingresos aumentaron más de 2,5 veces en el último año.
El modelo de negocio combina una comisión fija por envío con la monetización del tipo de cambio. La operación funciona sobre un bot de WhatsApp que solicita al usuario el monto, el destinatario y la ciudad, y luego lo dirige a una página de pago. La responsabilidad regulatoria de la compañía recae en las entidades de Estados Unidos; en los países receptores, el reporte lo hace quien paga la remesa, como Bancolombia o Davivienda, según explicó Godoy.
La plataforma de envíos está construida sobre stablecoins, un componente que la compañía mantiene oculto para el usuario final.
"Yo siempre digo que con stablecoin uno puede conseguir economías de escala incluso siendo chiquito", dijo Godoy, quien marcó distancia frente a plataformas que obligan al usuario a comprar criptomonedas o descargar una billetera para recibir el dinero.
"Al usuario no le importa que sea cripto. Le importa que la plata llegue, que llegue rápido", afirmó.
Los recursos se destinarán a tres frentes. El primero es mejorar la experiencia de remesas y profundizar la penetración en los corredores actuales.
El segundo, sumar productos como recargas móviles, pagos de servicios públicos, crédito y cuentas de ahorro, estos últimos a través de terceros.
El tercero es lo que la compañía llama su motor cognitivo o Cognitive Financial Companion, una experiencia conversacional apoyada en inteligencia artificial para identificar qué necesita cada usuario y conectarlo con el servicio correspondiente.
"Queremos construir una experiencia al estilo Goldman Sachs para este inmigrante que ha estado olvidado y desatendido por los servicios financieros en Estados Unidos", dijo Godoy.
En el anuncio del financiamiento agregó: "Las instituciones financieras tradicionales suelen empezar por el producto que quieren que uses. Nosotros queremos empezar por la persona".
La compañía conecta a usuarios en Estados Unidos con once mercados latinoamericanos: México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Colombia, República Dominicana, Costa Rica, Brasil, Ecuador y Perú, y prepara anuncios sobre Costa Rica y Brasil.
En su pipeline figuran también Bolivia, Paraguay y Argentina. Godoy, venezolano con 20 años en Estados Unidos, dijo que abrir el corredor de Venezuela representa para él "casi un deber", pese a los retos regulatorios.
La empresa trabaja con reguladores estadounidenses y con sus socios financieros para habilitarlo y espera tener noticias en los próximos meses. Félix tiene más de 400 empleados, la mayoría en México y entre 50 y 60 en Estados Unidos. Su sede principal está en Miami, donde se concentra buena parte del liderazgo, y tiene oficinas en Bogotá y Buenos Aires. Prepara la apertura de una sede en Brasil, posiblemente en São Paulo. Su red de pagos y distribución se apoya en relaciones con Walmart, UniTeller, Intermex, Visa, Stripe, Mastercard y Checkout.com, lo que le permite concentrar la inversión en tecnología, cumplimiento e infraestructura financiera en lugar de una red propia de oficinas.
La empresa fue fundada por Godoy y el mexicano Bernardo García, quienes se conocieron en un MBA en Filadelfia. La idea surgió en clase, al ver una gráfica sobre el crecimiento de las remesas en las últimas décadas y constatar que 80% de los envíos a América Latina todavía se originaban en efectivo en tiendas físicas.
Los fundadores pasaron semanas frente a oficinas de Western Union y MoneyGram y concluyeron que el usuario confía en la interacción humana del punto físico y que WhatsApp ya era parte de su hábito. Morrison Cohen LLP actuó como asesor legal de Félix en la transacción.
Félix Pago, la compañía que permite enviar remesas desde Estados Unidos a América Latina a través de WhatsApp, levantó US$200 millones para ampliar su operación en la región y convertirse en una empresa financiera multiproducto que ofrezca crédito y ahorro a los inmigrantes latinos en Estados Unidos.
El financiamiento comprende una ronda Serie C de capital por US$87 millones liderada por Andreessen Horowitz, con participación de QED Investors, Castle Island Ventures, Switch Ventures, Contour Venture Partners y Endeavor Catalyst, además de una línea de crédito por US$113 millones otorgada por el Customer Value Fund de General Catalyst.
Colombia será uno de los mercados donde la compañía espera profundizar. Es el corredor que más rápido ha crecido desde que se abrió, entre abril y mayo de 2025, y el que más rápido alcanzó el millón de dólares mensuales en envíos, muy cerca de El Salvador.
"Sigue creciendo a un ritmo arrollador", dijo Manuel Godoy, cofundador y CEO de Félix, en entrevista con Portafolio.
La empresa busca alianzas con jugadores locales, entre ellos billeteras digitales como Nequi y Daviplata, y planea ampliar las alternativas digitales de recepción de remesas y su integración con el sistema financiero colombiano.
Desde su fundación en 2020, Félix ha procesado cerca de US$8.000 millones en transacciones y ha atendido a más de seis millones de personas. La compañía crece entre dos y tres veces al año (en sus inicios lo hacía a un ritmo de diez veces anuales) y sus ingresos aumentaron más de 2,5 veces en el último año.
El modelo de negocio combina una comisión fija por envío con la monetización del tipo de cambio. La operación funciona sobre un bot de WhatsApp que solicita al usuario el monto, el destinatario y la ciudad, y luego lo dirige a una página de pago. La responsabilidad regulatoria de la compañía recae en las entidades de Estados Unidos; en los países receptores, el reporte lo hace quien paga la remesa, como Bancolombia o Davivienda, según explicó Godoy.
La plataforma de envíos está construida sobre stablecoins, un componente que la compañía mantiene oculto para el usuario final.
"Yo siempre digo que con stablecoin uno puede conseguir economías de escala incluso siendo chiquito", dijo Godoy, quien marcó distancia frente a plataformas que obligan al usuario a comprar criptomonedas o descargar una billetera para recibir el dinero.
"Al usuario no le importa que sea cripto. Le importa que la plata llegue, que llegue rápido", afirmó.
Los recursos se destinarán a tres frentes. El primero es mejorar la experiencia de remesas y profundizar la penetración en los corredores actuales.
El segundo, sumar productos como recargas móviles, pagos de servicios públicos, crédito y cuentas de ahorro, estos últimos a través de terceros.
El tercero es lo que la compañía llama su motor cognitivo o Cognitive Financial Companion, una experiencia conversacional apoyada en inteligencia artificial para identificar qué necesita cada usuario y conectarlo con el servicio correspondiente.
"Queremos construir una experiencia al estilo Goldman Sachs para este inmigrante que ha estado olvidado y desatendido por los servicios financieros en Estados Unidos", dijo Godoy.
En el anuncio del financiamiento agregó: "Las instituciones financieras tradicionales suelen empezar por el producto que quieren que uses. Nosotros queremos empezar por la persona".
La compañía conecta a usuarios en Estados Unidos con once mercados latinoamericanos: México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Colombia, República Dominicana, Costa Rica, Brasil, Ecuador y Perú, y prepara anuncios sobre Costa Rica y Brasil.
En su pipeline figuran también Bolivia, Paraguay y Argentina. Godoy, venezolano con 20 años en Estados Unidos, dijo que abrir el corredor de Venezuela representa para él "casi un deber", pese a los retos regulatorios.
La empresa trabaja con reguladores estadounidenses y con sus socios financieros para habilitarlo y espera tener noticias en los próximos meses. Félix tiene más de 400 empleados, la mayoría en México y entre 50 y 60 en Estados Unidos. Su sede principal está en Miami, donde se concentra buena parte del liderazgo, y tiene oficinas en Bogotá y Buenos Aires. Prepara la apertura de una sede en Brasil, posiblemente en São Paulo. Su red de pagos y distribución se apoya en relaciones con Walmart, UniTeller, Intermex, Visa, Stripe, Mastercard y Checkout.com, lo que le permite concentrar la inversión en tecnología, cumplimiento e infraestructura financiera en lugar de una red propia de oficinas.
La empresa fue fundada por Godoy y el mexicano Bernardo García, quienes se conocieron en un MBA en Filadelfia. La idea surgió en clase, al ver una gráfica sobre el crecimiento de las remesas en las últimas décadas y constatar que 80% de los envíos a América Latina todavía se originaban en efectivo en tiendas físicas.
Los fundadores pasaron semanas frente a oficinas de Western Union y MoneyGram y concluyeron que el usuario confía en la interacción humana del punto físico y que WhatsApp ya era parte de su hábito. Morrison Cohen LLP actuó como asesor legal de Félix en la transacción.