
Addi, la Fintech colombiana de "compre ahora, pague después", ha cerrado una ronda de inversión Serie D de US$86 millones, en la que se ubica como una de las mayores inyecciones de capital a una compañía tecnológica en los últimos años en el país.
La ronda fue liderada por Citius, fondo accionista de Addi desde 2020, que se acercó a la compañía con una oferta preventiva para ampliar su participación y que ahora entrará a la junta directiva.
La operación fue coliderada por BTG Pactual, en lo que constituye la primera inversión de capital de crecimiento del banco brasileño en tecnología en Colombia y el primer despliegue del pool de capital de sus socios en 'growth' en tres años, según detalló el cofundador y CEO de Addi, Santiago Suárez en una entrevista con Portafolio.
GIC, el fondo soberano de Singapur, y Monashees (inversionista de Addi desde su primera ronda) también participaron.
"Esta es una ronda que no necesitábamos, la levantamos porque Citius se acercó a nosotros", dijo Suárez, quien añadió que, dada la rentabilidad y el crecimiento del negocio, "esperamos que esta sea la última ronda que veremos por un buen rato".
Fundada en 2018 por Suárez junto a Daniel Vallejo y Elmer Ortega, Addi atiende hoy a 5.5 millones de clientes y a 76.000 comercios aliados con presencia en 75.000 puntos de venta físicos en 1.034 municipios.
La compañía espera colocar $11 billones en crédito este año, más del doble de los $5,2 billones del año pasado; de ser una tarjeta de crédito, sería la tercera más grande de Colombia.
Su cartera vencida a 90 días se ubica en 1,1%, frente al 3,9% que reporta el sistema bancario colombiano.
Suárez precisó que el capital no se destinará a fondear crédito (un frente que la compañía ha venido cubriendo con deuda) sino a acelerar el crecimiento por dos vías. "Ser un poco más agresivos en mercadeo, en la adquisición de nuevos clientes" e invertir en tecnología y en su hoja de ruta de inteligencia artificial.
Esa apuesta, sostiene, multiplica el alcance del capital, ya que una ronda de este tamaño, dijo, habría equivalido a US$200 o US$300 millones hace tres años por el impacto de la IA sobre sus equipos de ingeniería y producto.
La compañía mantendrá plano su tamaño de planta (cerca de 490 personas) pese a que espera más que duplicar volúmenes e ingresos. Entre 2023 y finales de 2025, Addi escaló sus ingresos 17 veces mientras sus costos de planta crecieron apenas dos veces.
Desde sus orígenes en 2018, Addi, cofundada por Suárez junto a Daniel Vallejo y Élmer Ortega, ha obtenido más de US$680 millones en compromisos de deuda )con Goldman Sachs, BBVA, Citigroup y JP Morgan entre sus acreedores) y más de US$140 millones en capital de inversionistas que incluyen a Andreessen Horowitz, GIC y Union Square Ventures.
En abril cerró una línea estructurada de US$150 millones (US$130 millones de JP Morgan y US$20 millones de Fasanara Capital), el primer financiamiento tipo 'warehouse' que JP Morgan estructura para una empresa colombiana en más de cinco décadas de presencia en el país.
Addi reportó más de $27.000 millones de utilidad neta después de impuestos en 2025 y más de $25.000 millones de utilidad antes de impuestos en el primer trimestre de 2026, su octavo trimestre consecutivo en azul.
Suárez afirmó esperar más que duplicar esas utilidades este año. El cierre llega tras la autorización de la Superintendencia Financiera para operar Addi CF como compañía de financiamiento (que le permitirá captar depósitos con cobertura de Fogafín y lanzar cuentas de ahorro) y una alianza con Credibanco que extiende su aceptación a 221.000 datáfonos en el país.
Sobre los próximos pasos, Suárez descartó un cronograma hacia una salida a bolsa. "No tenemos un reloj, no somos estas personas que dicen 'hay que salir a bolsa a punto'", comentó y señaló que sus inversionistas operan con horizontes de liquidez de 10, 15 y 20 años.
El siguiente paso, recalcó, es "seguir creciendo, seguir monetizando, seguir sirviendo a los clientes" y, eventualmente, una expansión internacional.
Addi, la Fintech colombiana de "compre ahora, pague después", ha cerrado una ronda de inversión Serie D de US$86 millones, en la que se ubica como una de las mayores inyecciones de capital a una compañía tecnológica en los últimos años en el país.
La ronda fue liderada por Citius, fondo accionista de Addi desde 2020, que se acercó a la compañía con una oferta preventiva para ampliar su participación y que ahora entrará a la junta directiva.
La operación fue coliderada por BTG Pactual, en lo que constituye la primera inversión de capital de crecimiento del banco brasileño en tecnología en Colombia y el primer despliegue del pool de capital de sus socios en 'growth' en tres años, según detalló el cofundador y CEO de Addi, Santiago Suárez en una entrevista con Portafolio.
GIC, el fondo soberano de Singapur, y Monashees (inversionista de Addi desde su primera ronda) también participaron.
"Esta es una ronda que no necesitábamos, la levantamos porque Citius se acercó a nosotros", dijo Suárez, quien añadió que, dada la rentabilidad y el crecimiento del negocio, "esperamos que esta sea la última ronda que veremos por un buen rato".
Fundada en 2018 por Suárez junto a Daniel Vallejo y Elmer Ortega, Addi atiende hoy a 5.5 millones de clientes y a 76.000 comercios aliados con presencia en 75.000 puntos de venta físicos en 1.034 municipios.
La compañía espera colocar $11 billones en crédito este año, más del doble de los $5,2 billones del año pasado; de ser una tarjeta de crédito, sería la tercera más grande de Colombia.
Su cartera vencida a 90 días se ubica en 1,1%, frente al 3,9% que reporta el sistema bancario colombiano.
Suárez precisó que el capital no se destinará a fondear crédito (un frente que la compañía ha venido cubriendo con deuda) sino a acelerar el crecimiento por dos vías. "Ser un poco más agresivos en mercadeo, en la adquisición de nuevos clientes" e invertir en tecnología y en su hoja de ruta de inteligencia artificial.
Esa apuesta, sostiene, multiplica el alcance del capital, ya que una ronda de este tamaño, dijo, habría equivalido a US$200 o US$300 millones hace tres años por el impacto de la IA sobre sus equipos de ingeniería y producto.
La compañía mantendrá plano su tamaño de planta (cerca de 490 personas) pese a que espera más que duplicar volúmenes e ingresos. Entre 2023 y finales de 2025, Addi escaló sus ingresos 17 veces mientras sus costos de planta crecieron apenas dos veces.
Desde sus orígenes en 2018, Addi, cofundada por Suárez junto a Daniel Vallejo y Élmer Ortega, ha obtenido más de US$680 millones en compromisos de deuda )con Goldman Sachs, BBVA, Citigroup y JP Morgan entre sus acreedores) y más de US$140 millones en capital de inversionistas que incluyen a Andreessen Horowitz, GIC y Union Square Ventures.
En abril cerró una línea estructurada de US$150 millones (US$130 millones de JP Morgan y US$20 millones de Fasanara Capital), el primer financiamiento tipo 'warehouse' que JP Morgan estructura para una empresa colombiana en más de cinco décadas de presencia en el país.
Addi reportó más de $27.000 millones de utilidad neta después de impuestos en 2025 y más de $25.000 millones de utilidad antes de impuestos en el primer trimestre de 2026, su octavo trimestre consecutivo en azul.
Suárez afirmó esperar más que duplicar esas utilidades este año. El cierre llega tras la autorización de la Superintendencia Financiera para operar Addi CF como compañía de financiamiento (que le permitirá captar depósitos con cobertura de Fogafín y lanzar cuentas de ahorro) y una alianza con Credibanco que extiende su aceptación a 221.000 datáfonos en el país.
Sobre los próximos pasos, Suárez descartó un cronograma hacia una salida a bolsa. "No tenemos un reloj, no somos estas personas que dicen 'hay que salir a bolsa a punto'", comentó y señaló que sus inversionistas operan con horizontes de liquidez de 10, 15 y 20 años.
El siguiente paso, recalcó, es "seguir creciendo, seguir monetizando, seguir sirviendo a los clientes" y, eventualmente, una expansión internacional.
Addi, la Fintech colombiana de "compre ahora, pague después", ha cerrado una ronda de inversión Serie D de US$86 millones, en la que se ubica como una de las mayores inyecciones de capital a una compañía tecnológica en los últimos años en el país.
La ronda fue liderada por Citius, fondo accionista de Addi desde 2020, que se acercó a la compañía con una oferta preventiva para ampliar su participación y que ahora entrará a la junta directiva.
La operación fue coliderada por BTG Pactual, en lo que constituye la primera inversión de capital de crecimiento del banco brasileño en tecnología en Colombia y el primer despliegue del pool de capital de sus socios en 'growth' en tres años, según detalló el cofundador y CEO de Addi, Santiago Suárez en una entrevista con Portafolio.
GIC, el fondo soberano de Singapur, y Monashees (inversionista de Addi desde su primera ronda) también participaron.
"Esta es una ronda que no necesitábamos, la levantamos porque Citius se acercó a nosotros", dijo Suárez, quien añadió que, dada la rentabilidad y el crecimiento del negocio, "esperamos que esta sea la última ronda que veremos por un buen rato".
Fundada en 2018 por Suárez junto a Daniel Vallejo y Elmer Ortega, Addi atiende hoy a 5.5 millones de clientes y a 76.000 comercios aliados con presencia en 75.000 puntos de venta físicos en 1.034 municipios.
La compañía espera colocar $11 billones en crédito este año, más del doble de los $5,2 billones del año pasado; de ser una tarjeta de crédito, sería la tercera más grande de Colombia.
Su cartera vencida a 90 días se ubica en 1,1%, frente al 3,9% que reporta el sistema bancario colombiano.
Suárez precisó que el capital no se destinará a fondear crédito (un frente que la compañía ha venido cubriendo con deuda) sino a acelerar el crecimiento por dos vías. "Ser un poco más agresivos en mercadeo, en la adquisición de nuevos clientes" e invertir en tecnología y en su hoja de ruta de inteligencia artificial.
Esa apuesta, sostiene, multiplica el alcance del capital, ya que una ronda de este tamaño, dijo, habría equivalido a US$200 o US$300 millones hace tres años por el impacto de la IA sobre sus equipos de ingeniería y producto.
La compañía mantendrá plano su tamaño de planta (cerca de 490 personas) pese a que espera más que duplicar volúmenes e ingresos. Entre 2023 y finales de 2025, Addi escaló sus ingresos 17 veces mientras sus costos de planta crecieron apenas dos veces.
Desde sus orígenes en 2018, Addi, cofundada por Suárez junto a Daniel Vallejo y Élmer Ortega, ha obtenido más de US$680 millones en compromisos de deuda )con Goldman Sachs, BBVA, Citigroup y JP Morgan entre sus acreedores) y más de US$140 millones en capital de inversionistas que incluyen a Andreessen Horowitz, GIC y Union Square Ventures.
En abril cerró una línea estructurada de US$150 millones (US$130 millones de JP Morgan y US$20 millones de Fasanara Capital), el primer financiamiento tipo 'warehouse' que JP Morgan estructura para una empresa colombiana en más de cinco décadas de presencia en el país.
Addi reportó más de $27.000 millones de utilidad neta después de impuestos en 2025 y más de $25.000 millones de utilidad antes de impuestos en el primer trimestre de 2026, su octavo trimestre consecutivo en azul.
Suárez afirmó esperar más que duplicar esas utilidades este año. El cierre llega tras la autorización de la Superintendencia Financiera para operar Addi CF como compañía de financiamiento (que le permitirá captar depósitos con cobertura de Fogafín y lanzar cuentas de ahorro) y una alianza con Credibanco que extiende su aceptación a 221.000 datáfonos en el país.
Sobre los próximos pasos, Suárez descartó un cronograma hacia una salida a bolsa. "No tenemos un reloj, no somos estas personas que dicen 'hay que salir a bolsa a punto'", comentó y señaló que sus inversionistas operan con horizontes de liquidez de 10, 15 y 20 años.
El siguiente paso, recalcó, es "seguir creciendo, seguir monetizando, seguir sirviendo a los clientes" y, eventualmente, una expansión internacional.