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Pomelo, la Fintech que ofrece infraestructura en la nube para la emisión, procesamiento y gestión de tarjetas de crédito, débito y prepago, atraviesa una de las etapas más importantes de su historia. La compañía, que nació construyendo infraestructura financiera para América Latina, ahora acelera su transformación hacia una plataforma con alcance global.
Desde Latam Fintech Hub, conversamos con Jimena Cortés, Chief of Staff de Pomelo, quién nos contó cómo la empresa está acompañando la evolución de bancos, Fintechs y empresas que buscan construir productos financieros con mayor velocidad, menor complejidad y una cobertura internacional cada vez más amplia.
El crecimiento de los pagos digitales y la escalabilidad global de las empresas están cambiando las necesidades del mercado. Hoy, explica Cortés, bancos, Fintechs y compañías buscan operar en varios países sin tener que construir una infraestructura diferente para cada uno de ellos.
"Hoy cada vez nuestros clientes, las Fintechs, los bancos y las empresas en general están buscando poder hacer más fácil y con mayor escala sus operaciones. Entonces, están buscando que, con una sola integración, puedan llegar rápidamente a una cobertura mucho mayor y de mayor alcance, que es lo que los mismos usuarios están buscando".
Para la ejecutiva, ese cambio también responde a una nueva realidad de los consumidores, quienes esperan que los productos financieros funcionen sin importar dónde se encuentren:
"Cuando una persona quiere viajar, trabajar desde otro país o acceder a servicios financieros sin importar dónde esté, necesita una infraestructura que haga posible esa experiencia. Ese es el rol que cumple Pomelo."
En ese contexto, la compañía está dando uno de los pasos más relevantes de su evolución: pasar de una plataforma enfocada en América Latina a una infraestructura financiera global.
"Estamos habilitando la emisión de tarjetas en stablecoins y dólares, en más de 150 países del mundo.”
Uno de los principales retos para las empresas que buscan expandirse internacionalmente sigue siendo la complejidad regulatoria y tecnológica que implica operar en múltiples mercados. Según Cortés, la propuesta de Pomelo busca eliminar buena parte de esa carga mediante una única integración tecnológica:
"Las empresas, con nuestras integraciones y con nuestro nuevo producto, pueden salir rápido y en diferentes mercados con una calidad de producto mejor. Eso es lo que nosotros estamos buscando y habilitando, y lo que los usuarios de hoy en día están buscando. Entonces, con nuestras tarjetas globales, estamos amplificando y simplificando toda la operatividad que implica para las empresas poder llegar y conseguir esta escala rápidamente."
La inteligencia artificial también ocupa un lugar central dentro de la estrategia de la compañía. Pomelo está transformando la forma en que opera internamente mediante la incorporación de agentes de IA en sus procesos. Para Cortés, el objetivo es convertir a Pomelo en una de las primeras empresas AI-driven de América Latina.
"Estamos construyendo la primera empresa de América Latina AI-driven. Estamos construyendo, con agentes y con humanos, todos los flujos de los procesos más importantes de la organización. Y eso es que agentes y humanos van a construir y trabajar en equipo de una forma mucho más eficiente en los mismos flujos operativos."
La incorporación de estos agentes, asegura, no busca reemplazar a las personas, sino liberar tiempo para tareas de mayor valor.
"Cada vez que implementamos más agentes en todos estos flujos de la compañía, destinamos mucho más tiempo de nuestras personas y de nuestros empleados para la toma de decisiones, la creatividad y el pensamiento estratégico, que es lo que estamos buscando amplificar para llevar nuestro producto y nuestra empresa al siguiente nivel.", añade la ejecutiva.
La visión de la compañía va más allá de la emisión de tarjetas. Si bien este seguirá siendo uno de sus principales negocios, la estrategia apunta a construir una infraestructura capaz de soportar los distintos rieles por donde se moverá el dinero en los próximos años. Entre esos nuevos rieles aparecen los pagos inmediatos y las stablecoins, tecnologías que, según la compañía, tendrán un papel cada vez más relevante en la infraestructura financiera
"Nuestras tarjetas van a estar integradas con stablecoins y con real-time payments. Ese es el foco: seguir siendo líderes globales en infraestructura financiera y conectar distintos rieles de pago, desde tarjetas y pagos en tiempo real como Bre-B, SPEI y Pix, hasta stablecoins para facilitar las transacciones globales.”, explica Cortés.
Con esa estrategia, Pomelo busca consolidarse como una plataforma capaz de conectar distintos sistemas de pago bajo una misma infraestructura, acompañando la creciente demanda de productos financieros globales por parte de bancos, Fintechs y empresas.
Pomelo, la Fintech que ofrece infraestructura en la nube para la emisión, procesamiento y gestión de tarjetas de crédito, débito y prepago, atraviesa una de las etapas más importantes de su historia. La compañía, que nació construyendo infraestructura financiera para América Latina, ahora acelera su transformación hacia una plataforma con alcance global.
Desde Latam Fintech Hub, conversamos con Jimena Cortés, Chief of Staff de Pomelo, quién nos contó cómo la empresa está acompañando la evolución de bancos, Fintechs y empresas que buscan construir productos financieros con mayor velocidad, menor complejidad y una cobertura internacional cada vez más amplia.
El crecimiento de los pagos digitales y la escalabilidad global de las empresas están cambiando las necesidades del mercado. Hoy, explica Cortés, bancos, Fintechs y compañías buscan operar en varios países sin tener que construir una infraestructura diferente para cada uno de ellos.
"Hoy cada vez nuestros clientes, las Fintechs, los bancos y las empresas en general están buscando poder hacer más fácil y con mayor escala sus operaciones. Entonces, están buscando que, con una sola integración, puedan llegar rápidamente a una cobertura mucho mayor y de mayor alcance, que es lo que los mismos usuarios están buscando".
Para la ejecutiva, ese cambio también responde a una nueva realidad de los consumidores, quienes esperan que los productos financieros funcionen sin importar dónde se encuentren:
"Cuando una persona quiere viajar, trabajar desde otro país o acceder a servicios financieros sin importar dónde esté, necesita una infraestructura que haga posible esa experiencia. Ese es el rol que cumple Pomelo."
En ese contexto, la compañía está dando uno de los pasos más relevantes de su evolución: pasar de una plataforma enfocada en América Latina a una infraestructura financiera global.
"Estamos habilitando la emisión de tarjetas en stablecoins y dólares, en más de 150 países del mundo.”
Uno de los principales retos para las empresas que buscan expandirse internacionalmente sigue siendo la complejidad regulatoria y tecnológica que implica operar en múltiples mercados. Según Cortés, la propuesta de Pomelo busca eliminar buena parte de esa carga mediante una única integración tecnológica:
"Las empresas, con nuestras integraciones y con nuestro nuevo producto, pueden salir rápido y en diferentes mercados con una calidad de producto mejor. Eso es lo que nosotros estamos buscando y habilitando, y lo que los usuarios de hoy en día están buscando. Entonces, con nuestras tarjetas globales, estamos amplificando y simplificando toda la operatividad que implica para las empresas poder llegar y conseguir esta escala rápidamente."
La inteligencia artificial también ocupa un lugar central dentro de la estrategia de la compañía. Pomelo está transformando la forma en que opera internamente mediante la incorporación de agentes de IA en sus procesos. Para Cortés, el objetivo es convertir a Pomelo en una de las primeras empresas AI-driven de América Latina.
"Estamos construyendo la primera empresa de América Latina AI-driven. Estamos construyendo, con agentes y con humanos, todos los flujos de los procesos más importantes de la organización. Y eso es que agentes y humanos van a construir y trabajar en equipo de una forma mucho más eficiente en los mismos flujos operativos."
La incorporación de estos agentes, asegura, no busca reemplazar a las personas, sino liberar tiempo para tareas de mayor valor.
"Cada vez que implementamos más agentes en todos estos flujos de la compañía, destinamos mucho más tiempo de nuestras personas y de nuestros empleados para la toma de decisiones, la creatividad y el pensamiento estratégico, que es lo que estamos buscando amplificar para llevar nuestro producto y nuestra empresa al siguiente nivel.", añade la ejecutiva.
La visión de la compañía va más allá de la emisión de tarjetas. Si bien este seguirá siendo uno de sus principales negocios, la estrategia apunta a construir una infraestructura capaz de soportar los distintos rieles por donde se moverá el dinero en los próximos años. Entre esos nuevos rieles aparecen los pagos inmediatos y las stablecoins, tecnologías que, según la compañía, tendrán un papel cada vez más relevante en la infraestructura financiera
"Nuestras tarjetas van a estar integradas con stablecoins y con real-time payments. Ese es el foco: seguir siendo líderes globales en infraestructura financiera y conectar distintos rieles de pago, desde tarjetas y pagos en tiempo real como Bre-B, SPEI y Pix, hasta stablecoins para facilitar las transacciones globales.”, explica Cortés.
Con esa estrategia, Pomelo busca consolidarse como una plataforma capaz de conectar distintos sistemas de pago bajo una misma infraestructura, acompañando la creciente demanda de productos financieros globales por parte de bancos, Fintechs y empresas.
Pomelo, la Fintech que ofrece infraestructura en la nube para la emisión, procesamiento y gestión de tarjetas de crédito, débito y prepago, atraviesa una de las etapas más importantes de su historia. La compañía, que nació construyendo infraestructura financiera para América Latina, ahora acelera su transformación hacia una plataforma con alcance global.
Desde Latam Fintech Hub, conversamos con Jimena Cortés, Chief of Staff de Pomelo, quién nos contó cómo la empresa está acompañando la evolución de bancos, Fintechs y empresas que buscan construir productos financieros con mayor velocidad, menor complejidad y una cobertura internacional cada vez más amplia.
El crecimiento de los pagos digitales y la escalabilidad global de las empresas están cambiando las necesidades del mercado. Hoy, explica Cortés, bancos, Fintechs y compañías buscan operar en varios países sin tener que construir una infraestructura diferente para cada uno de ellos.
"Hoy cada vez nuestros clientes, las Fintechs, los bancos y las empresas en general están buscando poder hacer más fácil y con mayor escala sus operaciones. Entonces, están buscando que, con una sola integración, puedan llegar rápidamente a una cobertura mucho mayor y de mayor alcance, que es lo que los mismos usuarios están buscando".
Para la ejecutiva, ese cambio también responde a una nueva realidad de los consumidores, quienes esperan que los productos financieros funcionen sin importar dónde se encuentren:
"Cuando una persona quiere viajar, trabajar desde otro país o acceder a servicios financieros sin importar dónde esté, necesita una infraestructura que haga posible esa experiencia. Ese es el rol que cumple Pomelo."
En ese contexto, la compañía está dando uno de los pasos más relevantes de su evolución: pasar de una plataforma enfocada en América Latina a una infraestructura financiera global.
"Estamos habilitando la emisión de tarjetas en stablecoins y dólares, en más de 150 países del mundo.”
Uno de los principales retos para las empresas que buscan expandirse internacionalmente sigue siendo la complejidad regulatoria y tecnológica que implica operar en múltiples mercados. Según Cortés, la propuesta de Pomelo busca eliminar buena parte de esa carga mediante una única integración tecnológica:
"Las empresas, con nuestras integraciones y con nuestro nuevo producto, pueden salir rápido y en diferentes mercados con una calidad de producto mejor. Eso es lo que nosotros estamos buscando y habilitando, y lo que los usuarios de hoy en día están buscando. Entonces, con nuestras tarjetas globales, estamos amplificando y simplificando toda la operatividad que implica para las empresas poder llegar y conseguir esta escala rápidamente."
La inteligencia artificial también ocupa un lugar central dentro de la estrategia de la compañía. Pomelo está transformando la forma en que opera internamente mediante la incorporación de agentes de IA en sus procesos. Para Cortés, el objetivo es convertir a Pomelo en una de las primeras empresas AI-driven de América Latina.
"Estamos construyendo la primera empresa de América Latina AI-driven. Estamos construyendo, con agentes y con humanos, todos los flujos de los procesos más importantes de la organización. Y eso es que agentes y humanos van a construir y trabajar en equipo de una forma mucho más eficiente en los mismos flujos operativos."
La incorporación de estos agentes, asegura, no busca reemplazar a las personas, sino liberar tiempo para tareas de mayor valor.
"Cada vez que implementamos más agentes en todos estos flujos de la compañía, destinamos mucho más tiempo de nuestras personas y de nuestros empleados para la toma de decisiones, la creatividad y el pensamiento estratégico, que es lo que estamos buscando amplificar para llevar nuestro producto y nuestra empresa al siguiente nivel.", añade la ejecutiva.
La visión de la compañía va más allá de la emisión de tarjetas. Si bien este seguirá siendo uno de sus principales negocios, la estrategia apunta a construir una infraestructura capaz de soportar los distintos rieles por donde se moverá el dinero en los próximos años. Entre esos nuevos rieles aparecen los pagos inmediatos y las stablecoins, tecnologías que, según la compañía, tendrán un papel cada vez más relevante en la infraestructura financiera
"Nuestras tarjetas van a estar integradas con stablecoins y con real-time payments. Ese es el foco: seguir siendo líderes globales en infraestructura financiera y conectar distintos rieles de pago, desde tarjetas y pagos en tiempo real como Bre-B, SPEI y Pix, hasta stablecoins para facilitar las transacciones globales.”, explica Cortés.
Con esa estrategia, Pomelo busca consolidarse como una plataforma capaz de conectar distintos sistemas de pago bajo una misma infraestructura, acompañando la creciente demanda de productos financieros globales por parte de bancos, Fintechs y empresas.