
La startup argentina UIN anunció su ronda de financiamiento seed por US$ 2 millones para acelerar su expansión comercial en América Latina y fortalecer el desarrollo de su plataforma tecnológica. Su solución resuelve uno de los mayores desafíos de la industria financiera: activar un usuario dormido.
Sostener la recurrencia o convertir una transacción en hábito dejaron de ser problemas de campaña para volverse problemas de sistema. Bancos, fintech y billeteras tienen datos y canales, pero no una capa que orqueste comportamiento en tiempo real dentro de su propia experiencia. Y es allí donde UIN llega con su propuesta.
“A través de gamificación y diferentes mecánicas de comportamiento entendimos que el usuario no se queda en una billetera por el incentivo, sino por un propósito. Se queda para perseguir algo que realmente le interese dentro del producto, y con esa visión construimos UIN”, explica Facundo Corsi, cofundador de la empresa junto a Manuel Heredia.
La inversión fue liderada por Ewa Capital, fondo regional, y contó con la participación de Driven VC (USA & Chile), Brazilian Venture Capital (Brasil), ADN (México), GAIN (México), New Ventures (México) y un grupo de inversores ángeles, entre ellos AngelHub, Ferter, LAN Accelerator y el tecnólogo y emprendedor Santiago Siri.
Los fondos estarán destinados a ampliar el equipo comercial y de tecnología, robustecer el producto y acompañar el crecimiento de la compañía, que hoy cuenta con un equipo de 12 personas basadas en Buenos Aires. La empresa ya trabaja con grandes clientes de Argentina, México, Perú y Ecuador.
“Las grandes compañías no nacen cuando todo es fácil; nacen cuando equipos excepcionales deciden resolver los desafíos más complejos. UIN representa exactamente eso: talento latinoamericano construyendo soluciones con impacto real y potencial global. En EWA creemos que invertir en emprendedores como este es invertir en el futuro económico de la región”, dice Patricia Sáenz, Founder & Managing Partner de EWA Capital.
UIN desarrolló una infraestructura de comportamiento para bancos, billeteras digitales, fintechs, retailers y empresas de telecomunicaciones. Su plataforma, Behavior OS, se integra vía API a las aplicaciones que estas compañías ya tienen y orquesta el comportamiento de sus usuarios: convierte transacciones aisladas en hábitos de uso, sin depender exclusivamente de promociones o incentivos económicos.
“Entendimos que adquirir usuarios era muy sencillo. El verdadero desafío era retenerlos. Descubrimos que después de los 90 días el usuario deja de usar la billetera o la app del banco y se va a probar otra. Eso es lo que buscamos cambiar”, explica Corsi. “Así como Stripe resolvió los pagos para que ninguna empresa tenga que construir esa infraestructura, UIN resuelve el comportamiento: qué hace que un usuario vuelva, use más y se quede”.
BehaviorOS analiza el comportamiento transaccional de cada usuario, identifica patrones y activa la mecánica adecuada para cada perfil —misiones, desafíos, rachas, incentivos— con personalización impulsada por inteligencia artificial. Cada empresa define sus objetivos de negocio en la plataforma: activar usuarios dormidos, aumentar la frecuencia de transacciones, impulsar la adopción de nuevas funcionalidades o reducir la fuga.
“Se setean los KPIs de negocio en la plataforma y el sistema orquesta las acciones para que cada usuario los alcance”, dice el emprendedor. El sistema detecta cuándo un usuario está por abandonar la aplicación, o cuándo ya recibió demasiados estímulos, y ajusta la estrategia en tiempo real.
La historia de UIN está directamente ligada al recorrido emprendedor de sus fundadores. Corsi inició su camino con Optego, una empresa de ciencia de datos cuya tecnología fue adquirida por una de las compañías de consumo masivo más grandes del mundo. Más tarde fundó n1u, una billetera virtual orientada al segmento gamer que alcanzó cerca de 2 millones de usuarios en la Argentina.
Fue justamente esa experiencia la que dio origen a UIN. “Operando una billetera con millones de usuarios teníamos un termómetro en tiempo real de lo que le pasaba al usuario: cuándo se enganchaba, cuándo se aburría, cuándo se iba. Y entendimos que ese problema no era nuestro, era de toda la industria”, recuerda Corsi. Ese diagnóstico fue el punto de partida para construir una tecnología enfocada en modificar comportamientos, y no solo en atraer nuevos clientes.
La compañía comenzó a gestarse en febrero de 2025, con Manuel Heredia —que había sido CTO de n1u— como cofundador. Desde el inicio, el foco estuvo puesto en validar la tecnología antes de salir a escalar. “Primero construimos el producto, lo validamos y cerramos los primeros clientes. Con esa tracción inicial salimos a buscar fondeo para escalar la compañía y acelerar las ventas”, explica el emprendedor.
UIN nació pensando en bancos y billeteras digitales, pero su tecnología es aplicable a todo producto digital que tenga una relación transaccional con el usuario final: desde telcos y retailers hasta plataformas de consumo. El próximo paso: cambiar la forma en la que las empresas entienden y activan el comportamiento de sus usuarios.
La startup argentina UIN anunció su ronda de financiamiento seed por US$ 2 millones para acelerar su expansión comercial en América Latina y fortalecer el desarrollo de su plataforma tecnológica. Su solución resuelve uno de los mayores desafíos de la industria financiera: activar un usuario dormido.
Sostener la recurrencia o convertir una transacción en hábito dejaron de ser problemas de campaña para volverse problemas de sistema. Bancos, fintech y billeteras tienen datos y canales, pero no una capa que orqueste comportamiento en tiempo real dentro de su propia experiencia. Y es allí donde UIN llega con su propuesta.
“A través de gamificación y diferentes mecánicas de comportamiento entendimos que el usuario no se queda en una billetera por el incentivo, sino por un propósito. Se queda para perseguir algo que realmente le interese dentro del producto, y con esa visión construimos UIN”, explica Facundo Corsi, cofundador de la empresa junto a Manuel Heredia.
La inversión fue liderada por Ewa Capital, fondo regional, y contó con la participación de Driven VC (USA & Chile), Brazilian Venture Capital (Brasil), ADN (México), GAIN (México), New Ventures (México) y un grupo de inversores ángeles, entre ellos AngelHub, Ferter, LAN Accelerator y el tecnólogo y emprendedor Santiago Siri.
Los fondos estarán destinados a ampliar el equipo comercial y de tecnología, robustecer el producto y acompañar el crecimiento de la compañía, que hoy cuenta con un equipo de 12 personas basadas en Buenos Aires. La empresa ya trabaja con grandes clientes de Argentina, México, Perú y Ecuador.
“Las grandes compañías no nacen cuando todo es fácil; nacen cuando equipos excepcionales deciden resolver los desafíos más complejos. UIN representa exactamente eso: talento latinoamericano construyendo soluciones con impacto real y potencial global. En EWA creemos que invertir en emprendedores como este es invertir en el futuro económico de la región”, dice Patricia Sáenz, Founder & Managing Partner de EWA Capital.
UIN desarrolló una infraestructura de comportamiento para bancos, billeteras digitales, fintechs, retailers y empresas de telecomunicaciones. Su plataforma, Behavior OS, se integra vía API a las aplicaciones que estas compañías ya tienen y orquesta el comportamiento de sus usuarios: convierte transacciones aisladas en hábitos de uso, sin depender exclusivamente de promociones o incentivos económicos.
“Entendimos que adquirir usuarios era muy sencillo. El verdadero desafío era retenerlos. Descubrimos que después de los 90 días el usuario deja de usar la billetera o la app del banco y se va a probar otra. Eso es lo que buscamos cambiar”, explica Corsi. “Así como Stripe resolvió los pagos para que ninguna empresa tenga que construir esa infraestructura, UIN resuelve el comportamiento: qué hace que un usuario vuelva, use más y se quede”.
BehaviorOS analiza el comportamiento transaccional de cada usuario, identifica patrones y activa la mecánica adecuada para cada perfil —misiones, desafíos, rachas, incentivos— con personalización impulsada por inteligencia artificial. Cada empresa define sus objetivos de negocio en la plataforma: activar usuarios dormidos, aumentar la frecuencia de transacciones, impulsar la adopción de nuevas funcionalidades o reducir la fuga.
“Se setean los KPIs de negocio en la plataforma y el sistema orquesta las acciones para que cada usuario los alcance”, dice el emprendedor. El sistema detecta cuándo un usuario está por abandonar la aplicación, o cuándo ya recibió demasiados estímulos, y ajusta la estrategia en tiempo real.
La historia de UIN está directamente ligada al recorrido emprendedor de sus fundadores. Corsi inició su camino con Optego, una empresa de ciencia de datos cuya tecnología fue adquirida por una de las compañías de consumo masivo más grandes del mundo. Más tarde fundó n1u, una billetera virtual orientada al segmento gamer que alcanzó cerca de 2 millones de usuarios en la Argentina.
Fue justamente esa experiencia la que dio origen a UIN. “Operando una billetera con millones de usuarios teníamos un termómetro en tiempo real de lo que le pasaba al usuario: cuándo se enganchaba, cuándo se aburría, cuándo se iba. Y entendimos que ese problema no era nuestro, era de toda la industria”, recuerda Corsi. Ese diagnóstico fue el punto de partida para construir una tecnología enfocada en modificar comportamientos, y no solo en atraer nuevos clientes.
La compañía comenzó a gestarse en febrero de 2025, con Manuel Heredia —que había sido CTO de n1u— como cofundador. Desde el inicio, el foco estuvo puesto en validar la tecnología antes de salir a escalar. “Primero construimos el producto, lo validamos y cerramos los primeros clientes. Con esa tracción inicial salimos a buscar fondeo para escalar la compañía y acelerar las ventas”, explica el emprendedor.
UIN nació pensando en bancos y billeteras digitales, pero su tecnología es aplicable a todo producto digital que tenga una relación transaccional con el usuario final: desde telcos y retailers hasta plataformas de consumo. El próximo paso: cambiar la forma en la que las empresas entienden y activan el comportamiento de sus usuarios.
La startup argentina UIN anunció su ronda de financiamiento seed por US$ 2 millones para acelerar su expansión comercial en América Latina y fortalecer el desarrollo de su plataforma tecnológica. Su solución resuelve uno de los mayores desafíos de la industria financiera: activar un usuario dormido.
Sostener la recurrencia o convertir una transacción en hábito dejaron de ser problemas de campaña para volverse problemas de sistema. Bancos, fintech y billeteras tienen datos y canales, pero no una capa que orqueste comportamiento en tiempo real dentro de su propia experiencia. Y es allí donde UIN llega con su propuesta.
“A través de gamificación y diferentes mecánicas de comportamiento entendimos que el usuario no se queda en una billetera por el incentivo, sino por un propósito. Se queda para perseguir algo que realmente le interese dentro del producto, y con esa visión construimos UIN”, explica Facundo Corsi, cofundador de la empresa junto a Manuel Heredia.
La inversión fue liderada por Ewa Capital, fondo regional, y contó con la participación de Driven VC (USA & Chile), Brazilian Venture Capital (Brasil), ADN (México), GAIN (México), New Ventures (México) y un grupo de inversores ángeles, entre ellos AngelHub, Ferter, LAN Accelerator y el tecnólogo y emprendedor Santiago Siri.
Los fondos estarán destinados a ampliar el equipo comercial y de tecnología, robustecer el producto y acompañar el crecimiento de la compañía, que hoy cuenta con un equipo de 12 personas basadas en Buenos Aires. La empresa ya trabaja con grandes clientes de Argentina, México, Perú y Ecuador.
“Las grandes compañías no nacen cuando todo es fácil; nacen cuando equipos excepcionales deciden resolver los desafíos más complejos. UIN representa exactamente eso: talento latinoamericano construyendo soluciones con impacto real y potencial global. En EWA creemos que invertir en emprendedores como este es invertir en el futuro económico de la región”, dice Patricia Sáenz, Founder & Managing Partner de EWA Capital.
UIN desarrolló una infraestructura de comportamiento para bancos, billeteras digitales, fintechs, retailers y empresas de telecomunicaciones. Su plataforma, Behavior OS, se integra vía API a las aplicaciones que estas compañías ya tienen y orquesta el comportamiento de sus usuarios: convierte transacciones aisladas en hábitos de uso, sin depender exclusivamente de promociones o incentivos económicos.
“Entendimos que adquirir usuarios era muy sencillo. El verdadero desafío era retenerlos. Descubrimos que después de los 90 días el usuario deja de usar la billetera o la app del banco y se va a probar otra. Eso es lo que buscamos cambiar”, explica Corsi. “Así como Stripe resolvió los pagos para que ninguna empresa tenga que construir esa infraestructura, UIN resuelve el comportamiento: qué hace que un usuario vuelva, use más y se quede”.
BehaviorOS analiza el comportamiento transaccional de cada usuario, identifica patrones y activa la mecánica adecuada para cada perfil —misiones, desafíos, rachas, incentivos— con personalización impulsada por inteligencia artificial. Cada empresa define sus objetivos de negocio en la plataforma: activar usuarios dormidos, aumentar la frecuencia de transacciones, impulsar la adopción de nuevas funcionalidades o reducir la fuga.
“Se setean los KPIs de negocio en la plataforma y el sistema orquesta las acciones para que cada usuario los alcance”, dice el emprendedor. El sistema detecta cuándo un usuario está por abandonar la aplicación, o cuándo ya recibió demasiados estímulos, y ajusta la estrategia en tiempo real.
La historia de UIN está directamente ligada al recorrido emprendedor de sus fundadores. Corsi inició su camino con Optego, una empresa de ciencia de datos cuya tecnología fue adquirida por una de las compañías de consumo masivo más grandes del mundo. Más tarde fundó n1u, una billetera virtual orientada al segmento gamer que alcanzó cerca de 2 millones de usuarios en la Argentina.
Fue justamente esa experiencia la que dio origen a UIN. “Operando una billetera con millones de usuarios teníamos un termómetro en tiempo real de lo que le pasaba al usuario: cuándo se enganchaba, cuándo se aburría, cuándo se iba. Y entendimos que ese problema no era nuestro, era de toda la industria”, recuerda Corsi. Ese diagnóstico fue el punto de partida para construir una tecnología enfocada en modificar comportamientos, y no solo en atraer nuevos clientes.
La compañía comenzó a gestarse en febrero de 2025, con Manuel Heredia —que había sido CTO de n1u— como cofundador. Desde el inicio, el foco estuvo puesto en validar la tecnología antes de salir a escalar. “Primero construimos el producto, lo validamos y cerramos los primeros clientes. Con esa tracción inicial salimos a buscar fondeo para escalar la compañía y acelerar las ventas”, explica el emprendedor.
UIN nació pensando en bancos y billeteras digitales, pero su tecnología es aplicable a todo producto digital que tenga una relación transaccional con el usuario final: desde telcos y retailers hasta plataformas de consumo. El próximo paso: cambiar la forma en la que las empresas entienden y activan el comportamiento de sus usuarios.