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Mambu Payments está contribuyendo a modernizar y automatizar los sistemas de pago, haciéndolos más resilientes en un entorno cada vez más exigente. Laércio Fogaça, Solution Engineering Director - Americas and South Europe en Mambu, explica cómo.
Para Laércio, la clave está en que el usuario no perciba la complejidad detrás del proceso.
“Para el usuario final, el proceso de pago es algo que no debería notar. Lo que sí debería notar es un proceso fluido, que no tiene paradas”
Esto se logra a través de arquitecturas microserializadas, que permiten no solo un rendimiento mucho más rápido, sino también la incorporación de circuit breakers, que aseguran que el pago se procese de manera fluida, incluso cuando el entorno presenta fallas o inestabilidad.
A pesar de los avances tecnológicos, muchas operaciones de pago aún dependen de procesos manuales, hojas de cálculo y equipos que dedican horas a resolver errores. Esto limita la eficiencia operativa y eleva los riesgos.
Según Fogaça, uno de los principales problemas es la persistencia de sistemas heredados.
“Hay muchas plataformas de pago que sufren de obsolescencia tecnológica porque son sistemas legacy, heredados de otros tipos de arquitectura, que no logran poder tener la resiliencia que deberían tener”, afirma.
En este escenario, advierte que el riesgo no es solo operativo.
“Uno de los puntos más peligrosos no es solamente la lentitud, sino también la posibilidad de fraude en sistemas legacy de pagos”, sostiene Laércio.
La automatización aparece como el eje central de la transformación. Desde la iniciación del pago hasta la conciliación y la gestión de fallos, todo el proceso debe operar en tiempo real para reducir fricciones y minimizar errores.
En esa línea, Mambu recomienda avanzar hacia arquitecturas modernas. “Tener una arquitectura always on, es decir una arquitectura que te cumpla de verdad 24/7, que no tenga paradas por batch nocturnos, por ejemplo”, explica.
A esto se suma la necesidad de adoptar estándares globales de comunicación.
“Hoy en Mambu tenemos ISO 20022, que es un estándar bastante aceptado en el mercado. Entonces, migrar a ese estándar te va a ayudar a estar alineado con lo más moderno del ecosistema”, agrega.
Más allá de la experiencia del usuario, la resiliencia también se construye desde adentro. La automatización de procesos internos permite a las instituciones financieras escalar sin incrementar significativamente sus costos operativos.
“Cuando las instituciones financieras automatizan procesos, pueden crecer sin depender de tener mayores costos en sus procesos internos”, señala.
En este punto, la solución de Mambu Payments se centra en optimizar la conciliación.
“Lo que te brinda Mambu Payments es un libro mayor, un ledger, near real time. O sea, puedes hacer toda la parte de conciliación en tiempos que tardan milisegundos, y no más como horas o días”.

Mambu Payments está contribuyendo a modernizar y automatizar los sistemas de pago, haciéndolos más resilientes en un entorno cada vez más exigente. Laércio Fogaça, Solution Engineering Director - Americas and South Europe en Mambu, explica cómo.
Para Laércio, la clave está en que el usuario no perciba la complejidad detrás del proceso.
“Para el usuario final, el proceso de pago es algo que no debería notar. Lo que sí debería notar es un proceso fluido, que no tiene paradas”
Esto se logra a través de arquitecturas microserializadas, que permiten no solo un rendimiento mucho más rápido, sino también la incorporación de circuit breakers, que aseguran que el pago se procese de manera fluida, incluso cuando el entorno presenta fallas o inestabilidad.
A pesar de los avances tecnológicos, muchas operaciones de pago aún dependen de procesos manuales, hojas de cálculo y equipos que dedican horas a resolver errores. Esto limita la eficiencia operativa y eleva los riesgos.
Según Fogaça, uno de los principales problemas es la persistencia de sistemas heredados.
“Hay muchas plataformas de pago que sufren de obsolescencia tecnológica porque son sistemas legacy, heredados de otros tipos de arquitectura, que no logran poder tener la resiliencia que deberían tener”, afirma.
En este escenario, advierte que el riesgo no es solo operativo.
“Uno de los puntos más peligrosos no es solamente la lentitud, sino también la posibilidad de fraude en sistemas legacy de pagos”, sostiene Laércio.
La automatización aparece como el eje central de la transformación. Desde la iniciación del pago hasta la conciliación y la gestión de fallos, todo el proceso debe operar en tiempo real para reducir fricciones y minimizar errores.
En esa línea, Mambu recomienda avanzar hacia arquitecturas modernas. “Tener una arquitectura always on, es decir una arquitectura que te cumpla de verdad 24/7, que no tenga paradas por batch nocturnos, por ejemplo”, explica.
A esto se suma la necesidad de adoptar estándares globales de comunicación.
“Hoy en Mambu tenemos ISO 20022, que es un estándar bastante aceptado en el mercado. Entonces, migrar a ese estándar te va a ayudar a estar alineado con lo más moderno del ecosistema”, agrega.
Más allá de la experiencia del usuario, la resiliencia también se construye desde adentro. La automatización de procesos internos permite a las instituciones financieras escalar sin incrementar significativamente sus costos operativos.
“Cuando las instituciones financieras automatizan procesos, pueden crecer sin depender de tener mayores costos en sus procesos internos”, señala.
En este punto, la solución de Mambu Payments se centra en optimizar la conciliación.
“Lo que te brinda Mambu Payments es un libro mayor, un ledger, near real time. O sea, puedes hacer toda la parte de conciliación en tiempos que tardan milisegundos, y no más como horas o días”.
Mambu Payments está contribuyendo a modernizar y automatizar los sistemas de pago, haciéndolos más resilientes en un entorno cada vez más exigente. Laércio Fogaça, Solution Engineering Director - Americas and South Europe en Mambu, explica cómo.
Para Laércio, la clave está en que el usuario no perciba la complejidad detrás del proceso.
“Para el usuario final, el proceso de pago es algo que no debería notar. Lo que sí debería notar es un proceso fluido, que no tiene paradas”
Esto se logra a través de arquitecturas microserializadas, que permiten no solo un rendimiento mucho más rápido, sino también la incorporación de circuit breakers, que aseguran que el pago se procese de manera fluida, incluso cuando el entorno presenta fallas o inestabilidad.
A pesar de los avances tecnológicos, muchas operaciones de pago aún dependen de procesos manuales, hojas de cálculo y equipos que dedican horas a resolver errores. Esto limita la eficiencia operativa y eleva los riesgos.
Según Fogaça, uno de los principales problemas es la persistencia de sistemas heredados.
“Hay muchas plataformas de pago que sufren de obsolescencia tecnológica porque son sistemas legacy, heredados de otros tipos de arquitectura, que no logran poder tener la resiliencia que deberían tener”, afirma.
En este escenario, advierte que el riesgo no es solo operativo.
“Uno de los puntos más peligrosos no es solamente la lentitud, sino también la posibilidad de fraude en sistemas legacy de pagos”, sostiene Laércio.
La automatización aparece como el eje central de la transformación. Desde la iniciación del pago hasta la conciliación y la gestión de fallos, todo el proceso debe operar en tiempo real para reducir fricciones y minimizar errores.
En esa línea, Mambu recomienda avanzar hacia arquitecturas modernas. “Tener una arquitectura always on, es decir una arquitectura que te cumpla de verdad 24/7, que no tenga paradas por batch nocturnos, por ejemplo”, explica.
A esto se suma la necesidad de adoptar estándares globales de comunicación.
“Hoy en Mambu tenemos ISO 20022, que es un estándar bastante aceptado en el mercado. Entonces, migrar a ese estándar te va a ayudar a estar alineado con lo más moderno del ecosistema”, agrega.
Más allá de la experiencia del usuario, la resiliencia también se construye desde adentro. La automatización de procesos internos permite a las instituciones financieras escalar sin incrementar significativamente sus costos operativos.
“Cuando las instituciones financieras automatizan procesos, pueden crecer sin depender de tener mayores costos en sus procesos internos”, señala.
En este punto, la solución de Mambu Payments se centra en optimizar la conciliación.
“Lo que te brinda Mambu Payments es un libro mayor, un ledger, near real time. O sea, puedes hacer toda la parte de conciliación en tiempos que tardan milisegundos, y no más como horas o días”.