
WhatsApp se ha convertido en el principal canal de atención de las pequeñas empresas brasileñas.
Por allí se comunican el 89% de los consumidores con las marcas, según el informe WhatsApp Consumer Behavior.
La Fintech catarinense Asaas decidió incorporar una capa de inteligencia artificial a ese canal y pagó R$150 millones por ello. La startup de Joinville, ciudad ubicada a 180 kilómetros de Florianópolis, adquirió Helena CRM, una plataforma de ventas que opera dentro de la aplicación, en la mayor operación de su historia.
Helena es un CRM conversacional, un sistema de gestión de relaciones con clientes construido para funcionar dentro de WhatsApp. La plataforma cubre toda la jornada de ventas —atención, chatbot, automatización y gestión del embudo comercial— y también se conecta con Instagram y Facebook. Cuenta con una red de más de 500 socios de distribución y la certificación Meta Certified Business Solution Provider, credencial que Meta otorga a proveedores aprobados en auditorías técnicas para operar soluciones oficiales dentro de su ecosistema.
La compra es la quinta en la historia de Asaas y la segunda solo en 2026.
La lógica es entrar más temprano en la vida del cliente. En lugar de ser únicamente la herramienta que cobra y recibe el dinero al final del proceso, Asaas quiere estar presente cuando el pequeño negocio todavía está intentando cerrar la venta.
"Estamos expandiendo las capacidades de generación de valor de Asaas de forma disciplinada, con foco en los desafíos de nuestros clientes", afirma Piero Contezini, presidente del consejo y cofundador de la empresa.
"En la práctica, el cliente podrá automatizar completamente su proceso de ventas, desde la generación de leads hasta la facturación, utilizando los modelos conversacionales más avanzados que ya están disponibles en la plataforma de Helena", afirma Piero.
La apuesta tiene un objetivo declarado: alcanzar R$1.000 millones en ingresos en 2026. La meta tomó fuerza en 2025, cuando la utilidad neta de la Fintech creció 234%, y ahora se apoya en una estrategia de adquirir empresas que amplíen la propuesta de valor de Asaas sin depender de proveedores externos.
Todo comenzó con una secretaria al teléfono. En 2010, una empleada de Diego Contezini, hermano de Piero, pasaba gran parte de su jornada cobrando uno por uno a los clientes de la fábrica de software del empresario catarinense, mediante llamadas y negociaciones manuales, sin ningún tipo de automatización.
Para resolver ese problema, Contezini desarrolló un programa de cobro automático. Tres años después, en 2013, ese programa se convirtió en Asaas.
La tecnología siempre estuvo presente en la familia. El padre de los hermanos Contezini trabajaba con computación desde la época de las tarjetas perforadas, y el negocio fue desarrollado en conjunto por Diego y Piero.
"Jugábamos a las escondidas entre aquellos computadores gigantes", recordó Diego en una entrevista con EXAME sobre su infancia rodeada de máquinas.
Asaas creció como una cuenta digital para empresas, enfocada en automatizar la gestión financiera de pequeñas y medianas compañías, especialmente en el área de cobranzas.
El cliente informa quién debe pagar y cuánto, y la plataforma se encarga del resto: envía las solicitudes de cobro por correo electrónico, SMS o llamadas y ofrece opciones de pago como Pix, boleto, tarjeta o débito. Una vez realizado el pago, los fondos se acreditan en la cuenta de la empresa dentro de Asaas.
Con el tiempo, la compañía incorporó servicios de facturación electrónica y anticipación de cuentas por cobrar con tarjetas de crédito.
Helena nació para resolver un problema específico: WhatsApp se convirtió en el principal canal de ventas para las pequeñas empresas, pero la mayoría gestiona esas conversaciones de manera improvisada, sin registros ni control.
La plataforma organiza ese flujo. Reúne atención al cliente, chatbot, automatización de mensajes y gestión del embudo de ventas en un solo lugar, con integración a los canales de Meta: Instagram, Facebook y WhatsApp.
La certificación Meta Certified Business Solution Provider forma parte de su propuesta de valor. Esta credencial, otorgada tras auditorías técnicas, autoriza a la empresa a operar soluciones oficiales dentro del ecosistema de Meta, brindando estabilidad y escalabilidad que no garantizan las implementaciones informales con APIs abiertas.
La red de más de 500 socios de distribución es otro de sus activos clave, ya que a través de ella Helena llega a miles de pequeños negocios.
También existe una superposición de clientes que facilitó la operación.
"Nos alegra ver la sinergia entre ambas empresas: el 35% de los socios de Helena CRM ya son clientes activos de Asaas", afirma Guilherme Rocha, CEO de Helena CRM.
Según Rocha, el comprador conoce profundamente el mercado.
"Asaas es un aliado que entiende a fondo el mercado de las pymes y la gestión financiera de este segmento", señala.
El término que Asaas utiliza para describir la adquisición es ecosistema AI-native, es decir, construido desde su base para funcionar con inteligencia artificial.
La idea es conectar dos procesos que hoy operan de manera separada en los pequeños negocios: la conversación que genera la venta y el sistema que cobra y recibe el pago. Con Helena, Asaas pasa a controlar ambos extremos.
En la práctica, esto significa incorporar agentes de inteligencia artificial —programas capaces de ejecutar tareas con cierto nivel de autonomía— para conducir las conversaciones con los clientes.
La hoja de ruta de Helena contempla el lanzamiento de Voice Service, una solución de atención por voz, y una capa de IA Analytics, enfocada en análisis de datos, que podrá incluir resúmenes automáticos de conversaciones, recomendaciones de acciones futuras y sistemas de lead scoring para identificar qué contactos tienen mayor probabilidad de convertirse en ventas.
El plan de Asaas es acelerar esta estrategia, conectando el flujo de conversaciones con el momento del pago y la conciliación.
El objetivo es aumentar las tasas de conversión de las pequeñas empresas. En términos simples: lograr que más conversaciones en WhatsApp terminen en una compra.
Helena es la quinta adquisición de la historia de Asaas y la segunda realizada en 2026.
A comienzos de año, la Fintech ingresó al mercado asegurador mediante la compra de Mutuus. Antes había incorporado a su portafolio Base ERP, CodeMoney y Nexinvoice.
La lógica es adquirir empresas que amplíen la oferta de servicios para los pequeños negocios sin necesidad de que estos contraten proveedores externos.
La distribución también es una prioridad. Una alianza con Vivo contempla ofrecer la plataforma de Asaas a hasta 1,8 millones de pequeñas y medianas empresas vinculadas al brazo corporativo de la operadora.
A esto se suma su historial de financiamiento: en los últimos años, la Fintech levantó más de R$170 millones para financiar cuentas por cobrar de pymes y más de R$1.000 millones de inversionistas como Vivo Ventures, BOND Capital y SoftBank.
La promesa de automatizar completamente el proceso comercial, desde la generación de prospectos hasta la facturación, es la parte más ambiciosa de la estrategia.
Confiar a una inteligencia artificial la conversación que cierra una venta implica que el dueño de una pequeña empresa esté dispuesto a delegar ese proceso y que el cliente final no perciba que está interactuando con un robot cuando esperaba hablar con una persona.
Se trata de un cambio de comportamiento, no solo de tecnología.
Además, existe una dependencia importante de Meta.
Gran parte del valor de Helena proviene de operar dentro de WhatsApp con certificación oficial, un estándar que la propia Meta define y puede modificar.
La integración entre ambas compañías también será un proceso largo. Helena continuará operando de forma independiente como subsidiaria de Asaas hasta finales de 2028, mientras que la integración total está prevista para finales de 2029.
Quince años después de haber nacido para automatizar las cobranzas que una secretaria realizaba manualmente, Asaas realiza la inversión más grande de su historia para automatizar también lo que ocurre antes del cobro: la venta.
WhatsApp se ha convertido en el principal canal de atención de las pequeñas empresas brasileñas.
Por allí se comunican el 89% de los consumidores con las marcas, según el informe WhatsApp Consumer Behavior.
La Fintech catarinense Asaas decidió incorporar una capa de inteligencia artificial a ese canal y pagó R$150 millones por ello. La startup de Joinville, ciudad ubicada a 180 kilómetros de Florianópolis, adquirió Helena CRM, una plataforma de ventas que opera dentro de la aplicación, en la mayor operación de su historia.
Helena es un CRM conversacional, un sistema de gestión de relaciones con clientes construido para funcionar dentro de WhatsApp. La plataforma cubre toda la jornada de ventas —atención, chatbot, automatización y gestión del embudo comercial— y también se conecta con Instagram y Facebook. Cuenta con una red de más de 500 socios de distribución y la certificación Meta Certified Business Solution Provider, credencial que Meta otorga a proveedores aprobados en auditorías técnicas para operar soluciones oficiales dentro de su ecosistema.
La compra es la quinta en la historia de Asaas y la segunda solo en 2026.
La lógica es entrar más temprano en la vida del cliente. En lugar de ser únicamente la herramienta que cobra y recibe el dinero al final del proceso, Asaas quiere estar presente cuando el pequeño negocio todavía está intentando cerrar la venta.
"Estamos expandiendo las capacidades de generación de valor de Asaas de forma disciplinada, con foco en los desafíos de nuestros clientes", afirma Piero Contezini, presidente del consejo y cofundador de la empresa.
"En la práctica, el cliente podrá automatizar completamente su proceso de ventas, desde la generación de leads hasta la facturación, utilizando los modelos conversacionales más avanzados que ya están disponibles en la plataforma de Helena", afirma Piero.
La apuesta tiene un objetivo declarado: alcanzar R$1.000 millones en ingresos en 2026. La meta tomó fuerza en 2025, cuando la utilidad neta de la Fintech creció 234%, y ahora se apoya en una estrategia de adquirir empresas que amplíen la propuesta de valor de Asaas sin depender de proveedores externos.
Todo comenzó con una secretaria al teléfono. En 2010, una empleada de Diego Contezini, hermano de Piero, pasaba gran parte de su jornada cobrando uno por uno a los clientes de la fábrica de software del empresario catarinense, mediante llamadas y negociaciones manuales, sin ningún tipo de automatización.
Para resolver ese problema, Contezini desarrolló un programa de cobro automático. Tres años después, en 2013, ese programa se convirtió en Asaas.
La tecnología siempre estuvo presente en la familia. El padre de los hermanos Contezini trabajaba con computación desde la época de las tarjetas perforadas, y el negocio fue desarrollado en conjunto por Diego y Piero.
"Jugábamos a las escondidas entre aquellos computadores gigantes", recordó Diego en una entrevista con EXAME sobre su infancia rodeada de máquinas.
Asaas creció como una cuenta digital para empresas, enfocada en automatizar la gestión financiera de pequeñas y medianas compañías, especialmente en el área de cobranzas.
El cliente informa quién debe pagar y cuánto, y la plataforma se encarga del resto: envía las solicitudes de cobro por correo electrónico, SMS o llamadas y ofrece opciones de pago como Pix, boleto, tarjeta o débito. Una vez realizado el pago, los fondos se acreditan en la cuenta de la empresa dentro de Asaas.
Con el tiempo, la compañía incorporó servicios de facturación electrónica y anticipación de cuentas por cobrar con tarjetas de crédito.
Helena nació para resolver un problema específico: WhatsApp se convirtió en el principal canal de ventas para las pequeñas empresas, pero la mayoría gestiona esas conversaciones de manera improvisada, sin registros ni control.
La plataforma organiza ese flujo. Reúne atención al cliente, chatbot, automatización de mensajes y gestión del embudo de ventas en un solo lugar, con integración a los canales de Meta: Instagram, Facebook y WhatsApp.
La certificación Meta Certified Business Solution Provider forma parte de su propuesta de valor. Esta credencial, otorgada tras auditorías técnicas, autoriza a la empresa a operar soluciones oficiales dentro del ecosistema de Meta, brindando estabilidad y escalabilidad que no garantizan las implementaciones informales con APIs abiertas.
La red de más de 500 socios de distribución es otro de sus activos clave, ya que a través de ella Helena llega a miles de pequeños negocios.
También existe una superposición de clientes que facilitó la operación.
"Nos alegra ver la sinergia entre ambas empresas: el 35% de los socios de Helena CRM ya son clientes activos de Asaas", afirma Guilherme Rocha, CEO de Helena CRM.
Según Rocha, el comprador conoce profundamente el mercado.
"Asaas es un aliado que entiende a fondo el mercado de las pymes y la gestión financiera de este segmento", señala.
El término que Asaas utiliza para describir la adquisición es ecosistema AI-native, es decir, construido desde su base para funcionar con inteligencia artificial.
La idea es conectar dos procesos que hoy operan de manera separada en los pequeños negocios: la conversación que genera la venta y el sistema que cobra y recibe el pago. Con Helena, Asaas pasa a controlar ambos extremos.
En la práctica, esto significa incorporar agentes de inteligencia artificial —programas capaces de ejecutar tareas con cierto nivel de autonomía— para conducir las conversaciones con los clientes.
La hoja de ruta de Helena contempla el lanzamiento de Voice Service, una solución de atención por voz, y una capa de IA Analytics, enfocada en análisis de datos, que podrá incluir resúmenes automáticos de conversaciones, recomendaciones de acciones futuras y sistemas de lead scoring para identificar qué contactos tienen mayor probabilidad de convertirse en ventas.
El plan de Asaas es acelerar esta estrategia, conectando el flujo de conversaciones con el momento del pago y la conciliación.
El objetivo es aumentar las tasas de conversión de las pequeñas empresas. En términos simples: lograr que más conversaciones en WhatsApp terminen en una compra.
Helena es la quinta adquisición de la historia de Asaas y la segunda realizada en 2026.
A comienzos de año, la Fintech ingresó al mercado asegurador mediante la compra de Mutuus. Antes había incorporado a su portafolio Base ERP, CodeMoney y Nexinvoice.
La lógica es adquirir empresas que amplíen la oferta de servicios para los pequeños negocios sin necesidad de que estos contraten proveedores externos.
La distribución también es una prioridad. Una alianza con Vivo contempla ofrecer la plataforma de Asaas a hasta 1,8 millones de pequeñas y medianas empresas vinculadas al brazo corporativo de la operadora.
A esto se suma su historial de financiamiento: en los últimos años, la Fintech levantó más de R$170 millones para financiar cuentas por cobrar de pymes y más de R$1.000 millones de inversionistas como Vivo Ventures, BOND Capital y SoftBank.
La promesa de automatizar completamente el proceso comercial, desde la generación de prospectos hasta la facturación, es la parte más ambiciosa de la estrategia.
Confiar a una inteligencia artificial la conversación que cierra una venta implica que el dueño de una pequeña empresa esté dispuesto a delegar ese proceso y que el cliente final no perciba que está interactuando con un robot cuando esperaba hablar con una persona.
Se trata de un cambio de comportamiento, no solo de tecnología.
Además, existe una dependencia importante de Meta.
Gran parte del valor de Helena proviene de operar dentro de WhatsApp con certificación oficial, un estándar que la propia Meta define y puede modificar.
La integración entre ambas compañías también será un proceso largo. Helena continuará operando de forma independiente como subsidiaria de Asaas hasta finales de 2028, mientras que la integración total está prevista para finales de 2029.
Quince años después de haber nacido para automatizar las cobranzas que una secretaria realizaba manualmente, Asaas realiza la inversión más grande de su historia para automatizar también lo que ocurre antes del cobro: la venta.
WhatsApp se ha convertido en el principal canal de atención de las pequeñas empresas brasileñas.
Por allí se comunican el 89% de los consumidores con las marcas, según el informe WhatsApp Consumer Behavior.
La Fintech catarinense Asaas decidió incorporar una capa de inteligencia artificial a ese canal y pagó R$150 millones por ello. La startup de Joinville, ciudad ubicada a 180 kilómetros de Florianópolis, adquirió Helena CRM, una plataforma de ventas que opera dentro de la aplicación, en la mayor operación de su historia.
Helena es un CRM conversacional, un sistema de gestión de relaciones con clientes construido para funcionar dentro de WhatsApp. La plataforma cubre toda la jornada de ventas —atención, chatbot, automatización y gestión del embudo comercial— y también se conecta con Instagram y Facebook. Cuenta con una red de más de 500 socios de distribución y la certificación Meta Certified Business Solution Provider, credencial que Meta otorga a proveedores aprobados en auditorías técnicas para operar soluciones oficiales dentro de su ecosistema.
La compra es la quinta en la historia de Asaas y la segunda solo en 2026.
La lógica es entrar más temprano en la vida del cliente. En lugar de ser únicamente la herramienta que cobra y recibe el dinero al final del proceso, Asaas quiere estar presente cuando el pequeño negocio todavía está intentando cerrar la venta.
"Estamos expandiendo las capacidades de generación de valor de Asaas de forma disciplinada, con foco en los desafíos de nuestros clientes", afirma Piero Contezini, presidente del consejo y cofundador de la empresa.
"En la práctica, el cliente podrá automatizar completamente su proceso de ventas, desde la generación de leads hasta la facturación, utilizando los modelos conversacionales más avanzados que ya están disponibles en la plataforma de Helena", afirma Piero.
La apuesta tiene un objetivo declarado: alcanzar R$1.000 millones en ingresos en 2026. La meta tomó fuerza en 2025, cuando la utilidad neta de la Fintech creció 234%, y ahora se apoya en una estrategia de adquirir empresas que amplíen la propuesta de valor de Asaas sin depender de proveedores externos.
Todo comenzó con una secretaria al teléfono. En 2010, una empleada de Diego Contezini, hermano de Piero, pasaba gran parte de su jornada cobrando uno por uno a los clientes de la fábrica de software del empresario catarinense, mediante llamadas y negociaciones manuales, sin ningún tipo de automatización.
Para resolver ese problema, Contezini desarrolló un programa de cobro automático. Tres años después, en 2013, ese programa se convirtió en Asaas.
La tecnología siempre estuvo presente en la familia. El padre de los hermanos Contezini trabajaba con computación desde la época de las tarjetas perforadas, y el negocio fue desarrollado en conjunto por Diego y Piero.
"Jugábamos a las escondidas entre aquellos computadores gigantes", recordó Diego en una entrevista con EXAME sobre su infancia rodeada de máquinas.
Asaas creció como una cuenta digital para empresas, enfocada en automatizar la gestión financiera de pequeñas y medianas compañías, especialmente en el área de cobranzas.
El cliente informa quién debe pagar y cuánto, y la plataforma se encarga del resto: envía las solicitudes de cobro por correo electrónico, SMS o llamadas y ofrece opciones de pago como Pix, boleto, tarjeta o débito. Una vez realizado el pago, los fondos se acreditan en la cuenta de la empresa dentro de Asaas.
Con el tiempo, la compañía incorporó servicios de facturación electrónica y anticipación de cuentas por cobrar con tarjetas de crédito.
Helena nació para resolver un problema específico: WhatsApp se convirtió en el principal canal de ventas para las pequeñas empresas, pero la mayoría gestiona esas conversaciones de manera improvisada, sin registros ni control.
La plataforma organiza ese flujo. Reúne atención al cliente, chatbot, automatización de mensajes y gestión del embudo de ventas en un solo lugar, con integración a los canales de Meta: Instagram, Facebook y WhatsApp.
La certificación Meta Certified Business Solution Provider forma parte de su propuesta de valor. Esta credencial, otorgada tras auditorías técnicas, autoriza a la empresa a operar soluciones oficiales dentro del ecosistema de Meta, brindando estabilidad y escalabilidad que no garantizan las implementaciones informales con APIs abiertas.
La red de más de 500 socios de distribución es otro de sus activos clave, ya que a través de ella Helena llega a miles de pequeños negocios.
También existe una superposición de clientes que facilitó la operación.
"Nos alegra ver la sinergia entre ambas empresas: el 35% de los socios de Helena CRM ya son clientes activos de Asaas", afirma Guilherme Rocha, CEO de Helena CRM.
Según Rocha, el comprador conoce profundamente el mercado.
"Asaas es un aliado que entiende a fondo el mercado de las pymes y la gestión financiera de este segmento", señala.
El término que Asaas utiliza para describir la adquisición es ecosistema AI-native, es decir, construido desde su base para funcionar con inteligencia artificial.
La idea es conectar dos procesos que hoy operan de manera separada en los pequeños negocios: la conversación que genera la venta y el sistema que cobra y recibe el pago. Con Helena, Asaas pasa a controlar ambos extremos.
En la práctica, esto significa incorporar agentes de inteligencia artificial —programas capaces de ejecutar tareas con cierto nivel de autonomía— para conducir las conversaciones con los clientes.
La hoja de ruta de Helena contempla el lanzamiento de Voice Service, una solución de atención por voz, y una capa de IA Analytics, enfocada en análisis de datos, que podrá incluir resúmenes automáticos de conversaciones, recomendaciones de acciones futuras y sistemas de lead scoring para identificar qué contactos tienen mayor probabilidad de convertirse en ventas.
El plan de Asaas es acelerar esta estrategia, conectando el flujo de conversaciones con el momento del pago y la conciliación.
El objetivo es aumentar las tasas de conversión de las pequeñas empresas. En términos simples: lograr que más conversaciones en WhatsApp terminen en una compra.
Helena es la quinta adquisición de la historia de Asaas y la segunda realizada en 2026.
A comienzos de año, la Fintech ingresó al mercado asegurador mediante la compra de Mutuus. Antes había incorporado a su portafolio Base ERP, CodeMoney y Nexinvoice.
La lógica es adquirir empresas que amplíen la oferta de servicios para los pequeños negocios sin necesidad de que estos contraten proveedores externos.
La distribución también es una prioridad. Una alianza con Vivo contempla ofrecer la plataforma de Asaas a hasta 1,8 millones de pequeñas y medianas empresas vinculadas al brazo corporativo de la operadora.
A esto se suma su historial de financiamiento: en los últimos años, la Fintech levantó más de R$170 millones para financiar cuentas por cobrar de pymes y más de R$1.000 millones de inversionistas como Vivo Ventures, BOND Capital y SoftBank.
La promesa de automatizar completamente el proceso comercial, desde la generación de prospectos hasta la facturación, es la parte más ambiciosa de la estrategia.
Confiar a una inteligencia artificial la conversación que cierra una venta implica que el dueño de una pequeña empresa esté dispuesto a delegar ese proceso y que el cliente final no perciba que está interactuando con un robot cuando esperaba hablar con una persona.
Se trata de un cambio de comportamiento, no solo de tecnología.
Además, existe una dependencia importante de Meta.
Gran parte del valor de Helena proviene de operar dentro de WhatsApp con certificación oficial, un estándar que la propia Meta define y puede modificar.
La integración entre ambas compañías también será un proceso largo. Helena continuará operando de forma independiente como subsidiaria de Asaas hasta finales de 2028, mientras que la integración total está prevista para finales de 2029.
Quince años después de haber nacido para automatizar las cobranzas que una secretaria realizaba manualmente, Asaas realiza la inversión más grande de su historia para automatizar también lo que ocurre antes del cobro: la venta.