
El avance de las billeteras digitales orientadas a pagos internacionales ha impulsado la llegada de nuevas Fintech al mercado peruano, en un contexto donde crece la demanda por soluciones para gestionar dinero entre distintos países. En ese escenario, la empresa argentina Takenos inició operaciones en el Perú en noviembre de 2025 con una plataforma diseñada para personas que operan en más de una moneda.
Su propuesta permite cobrar por trabajos en el exterior, realizar compras, enviar dinero y administrar ahorros en un entorno digital. La Fintech cuenta con operaciones activas en Argentina, Bolivia, Paraguay, Chile y Uruguay, y su ingreso al mercado peruano se enmarca en una nueva ronda de inversión por US$5 millones liderada por los fondos norteamericanos Variant y Lattice, junto con la participación de otros siete fondos e inversionistas ángeles.
El crecimiento de la empresa se sustenta en una visión de expansión sostenida en la región, respaldada por capital privado y por el incremento de su base de usuarios. La compañía busca acelerar su posicionamiento como solución financiera para personas que requieren operar entre distintos países. Este enfoque responde a la creciente demanda de herramientas digitales que faciliten transacciones internacionales. La estrategia apunta a consolidar su presencia en el ecosistema Fintech latinoamericano.
La empresa ha señalado que el mercado peruano ocupa un lugar estratégico dentro de su visión regional, debido al nivel de conectividad de sus usuarios con la economía global. En ese contexto, el ingreso al país se plantea como una oportunidad para atender barreras existentes en la gestión del dinero entre mercados. La plataforma se enfoca en brindar una experiencia tecnológica adaptada a usuarios que requieren operar de forma transfronteriza.
El público objetivo está compuesto por freelancers, trabajadores remotos y personas con ingresos del exterior, segmento que concentra la mayor parte de sus usuarios potenciales. La plataforma permite gestionar operaciones cotidianas como cobros internacionales, pagos, transferencias y ahorro multimoneda. Para 2026, la empresa proyecta fortalecer su presencia en el país mediante mejoras en su aplicación y expansión de su base de usuarios. El objetivo es consolidar una experiencia financiera más fluida para operaciones internacionales.
Como parte de su estrategia en el país, la Fintech prevé destinar recursos a consolidar su operación local y escalar su presencia en el mercado. El desarrollo en Perú se integra a su plan de crecimiento regional, que busca ampliar el alcance de su plataforma en América Latina. La empresa sostiene que este capital permitirá reforzar su infraestructura tecnológica y operativa. El foco está en incrementar su impacto dentro del segmento de finanzas transfronterizas.
El análisis del mercado global de remesas y servicios internacionales respalda esta expansión, considerando que en 2025 América Latina recibirá alrededor de US$156,000 millones en remesas, según el Banco Mundial. Además, el Banco Interamericano de Desarrollo estima que los servicios prestados por trabajadores cross-border alcanzan los US$14,000 millones. Estos indicadores reflejan un mercado en crecimiento para soluciones financieras digitales. A ello se suma el hecho de que las transferencias transfronterizas en la región pueden costar alrededor de US$6 por cada US$100 enviados.
En este contexto, la empresa busca posicionarse como una alternativa frente a las barreras de costos y acceso a servicios financieros básicos que aún persisten en la región. La plataforma apunta a reducir fricciones en operaciones entre países y facilitar el acceso a herramientas digitales. Su propuesta se orienta a resolver necesidades cotidianas como pagos internacionales y transferencias de dinero. Con ello, refuerza su enfoque en la economía global de usuarios latinoamericanos.
El público de la Fintech se concentra principalmente en personas de entre 20 y 40 años, con mayor presencia en el rango de 25 a 34 años. Se trata de usuarios digitales con alta vinculación a actividades freelance o transacciones internacionales. Este segmento representa el núcleo de su estrategia de crecimiento en el Perú. El ticket promedio de operación alcanza los US$400, según la información de la empresa.
En el mercado peruano, la compañía identifica una alta adopción de billeteras digitales y una preferencia marcada por el uso de soles. Este comportamiento se desarrolla en un sistema financiero que, en comparación con otros países de la región, presenta mayor estabilidad operativa. Estas condiciones influyen en el diseño de su estrategia local. La empresa ajusta su propuesta para responder a hábitos digitales ya establecidos en el país.

El avance de las billeteras digitales orientadas a pagos internacionales ha impulsado la llegada de nuevas Fintech al mercado peruano, en un contexto donde crece la demanda por soluciones para gestionar dinero entre distintos países. En ese escenario, la empresa argentina Takenos inició operaciones en el Perú en noviembre de 2025 con una plataforma diseñada para personas que operan en más de una moneda.
Su propuesta permite cobrar por trabajos en el exterior, realizar compras, enviar dinero y administrar ahorros en un entorno digital. La Fintech cuenta con operaciones activas en Argentina, Bolivia, Paraguay, Chile y Uruguay, y su ingreso al mercado peruano se enmarca en una nueva ronda de inversión por US$5 millones liderada por los fondos norteamericanos Variant y Lattice, junto con la participación de otros siete fondos e inversionistas ángeles.
El crecimiento de la empresa se sustenta en una visión de expansión sostenida en la región, respaldada por capital privado y por el incremento de su base de usuarios. La compañía busca acelerar su posicionamiento como solución financiera para personas que requieren operar entre distintos países. Este enfoque responde a la creciente demanda de herramientas digitales que faciliten transacciones internacionales. La estrategia apunta a consolidar su presencia en el ecosistema Fintech latinoamericano.
La empresa ha señalado que el mercado peruano ocupa un lugar estratégico dentro de su visión regional, debido al nivel de conectividad de sus usuarios con la economía global. En ese contexto, el ingreso al país se plantea como una oportunidad para atender barreras existentes en la gestión del dinero entre mercados. La plataforma se enfoca en brindar una experiencia tecnológica adaptada a usuarios que requieren operar de forma transfronteriza.
El público objetivo está compuesto por freelancers, trabajadores remotos y personas con ingresos del exterior, segmento que concentra la mayor parte de sus usuarios potenciales. La plataforma permite gestionar operaciones cotidianas como cobros internacionales, pagos, transferencias y ahorro multimoneda. Para 2026, la empresa proyecta fortalecer su presencia en el país mediante mejoras en su aplicación y expansión de su base de usuarios. El objetivo es consolidar una experiencia financiera más fluida para operaciones internacionales.
Como parte de su estrategia en el país, la Fintech prevé destinar recursos a consolidar su operación local y escalar su presencia en el mercado. El desarrollo en Perú se integra a su plan de crecimiento regional, que busca ampliar el alcance de su plataforma en América Latina. La empresa sostiene que este capital permitirá reforzar su infraestructura tecnológica y operativa. El foco está en incrementar su impacto dentro del segmento de finanzas transfronterizas.
El análisis del mercado global de remesas y servicios internacionales respalda esta expansión, considerando que en 2025 América Latina recibirá alrededor de US$156,000 millones en remesas, según el Banco Mundial. Además, el Banco Interamericano de Desarrollo estima que los servicios prestados por trabajadores cross-border alcanzan los US$14,000 millones. Estos indicadores reflejan un mercado en crecimiento para soluciones financieras digitales. A ello se suma el hecho de que las transferencias transfronterizas en la región pueden costar alrededor de US$6 por cada US$100 enviados.
En este contexto, la empresa busca posicionarse como una alternativa frente a las barreras de costos y acceso a servicios financieros básicos que aún persisten en la región. La plataforma apunta a reducir fricciones en operaciones entre países y facilitar el acceso a herramientas digitales. Su propuesta se orienta a resolver necesidades cotidianas como pagos internacionales y transferencias de dinero. Con ello, refuerza su enfoque en la economía global de usuarios latinoamericanos.
El público de la Fintech se concentra principalmente en personas de entre 20 y 40 años, con mayor presencia en el rango de 25 a 34 años. Se trata de usuarios digitales con alta vinculación a actividades freelance o transacciones internacionales. Este segmento representa el núcleo de su estrategia de crecimiento en el Perú. El ticket promedio de operación alcanza los US$400, según la información de la empresa.
En el mercado peruano, la compañía identifica una alta adopción de billeteras digitales y una preferencia marcada por el uso de soles. Este comportamiento se desarrolla en un sistema financiero que, en comparación con otros países de la región, presenta mayor estabilidad operativa. Estas condiciones influyen en el diseño de su estrategia local. La empresa ajusta su propuesta para responder a hábitos digitales ya establecidos en el país.
El avance de las billeteras digitales orientadas a pagos internacionales ha impulsado la llegada de nuevas Fintech al mercado peruano, en un contexto donde crece la demanda por soluciones para gestionar dinero entre distintos países. En ese escenario, la empresa argentina Takenos inició operaciones en el Perú en noviembre de 2025 con una plataforma diseñada para personas que operan en más de una moneda.
Su propuesta permite cobrar por trabajos en el exterior, realizar compras, enviar dinero y administrar ahorros en un entorno digital. La Fintech cuenta con operaciones activas en Argentina, Bolivia, Paraguay, Chile y Uruguay, y su ingreso al mercado peruano se enmarca en una nueva ronda de inversión por US$5 millones liderada por los fondos norteamericanos Variant y Lattice, junto con la participación de otros siete fondos e inversionistas ángeles.
El crecimiento de la empresa se sustenta en una visión de expansión sostenida en la región, respaldada por capital privado y por el incremento de su base de usuarios. La compañía busca acelerar su posicionamiento como solución financiera para personas que requieren operar entre distintos países. Este enfoque responde a la creciente demanda de herramientas digitales que faciliten transacciones internacionales. La estrategia apunta a consolidar su presencia en el ecosistema Fintech latinoamericano.
La empresa ha señalado que el mercado peruano ocupa un lugar estratégico dentro de su visión regional, debido al nivel de conectividad de sus usuarios con la economía global. En ese contexto, el ingreso al país se plantea como una oportunidad para atender barreras existentes en la gestión del dinero entre mercados. La plataforma se enfoca en brindar una experiencia tecnológica adaptada a usuarios que requieren operar de forma transfronteriza.
El público objetivo está compuesto por freelancers, trabajadores remotos y personas con ingresos del exterior, segmento que concentra la mayor parte de sus usuarios potenciales. La plataforma permite gestionar operaciones cotidianas como cobros internacionales, pagos, transferencias y ahorro multimoneda. Para 2026, la empresa proyecta fortalecer su presencia en el país mediante mejoras en su aplicación y expansión de su base de usuarios. El objetivo es consolidar una experiencia financiera más fluida para operaciones internacionales.
Como parte de su estrategia en el país, la Fintech prevé destinar recursos a consolidar su operación local y escalar su presencia en el mercado. El desarrollo en Perú se integra a su plan de crecimiento regional, que busca ampliar el alcance de su plataforma en América Latina. La empresa sostiene que este capital permitirá reforzar su infraestructura tecnológica y operativa. El foco está en incrementar su impacto dentro del segmento de finanzas transfronterizas.
El análisis del mercado global de remesas y servicios internacionales respalda esta expansión, considerando que en 2025 América Latina recibirá alrededor de US$156,000 millones en remesas, según el Banco Mundial. Además, el Banco Interamericano de Desarrollo estima que los servicios prestados por trabajadores cross-border alcanzan los US$14,000 millones. Estos indicadores reflejan un mercado en crecimiento para soluciones financieras digitales. A ello se suma el hecho de que las transferencias transfronterizas en la región pueden costar alrededor de US$6 por cada US$100 enviados.
En este contexto, la empresa busca posicionarse como una alternativa frente a las barreras de costos y acceso a servicios financieros básicos que aún persisten en la región. La plataforma apunta a reducir fricciones en operaciones entre países y facilitar el acceso a herramientas digitales. Su propuesta se orienta a resolver necesidades cotidianas como pagos internacionales y transferencias de dinero. Con ello, refuerza su enfoque en la economía global de usuarios latinoamericanos.
El público de la Fintech se concentra principalmente en personas de entre 20 y 40 años, con mayor presencia en el rango de 25 a 34 años. Se trata de usuarios digitales con alta vinculación a actividades freelance o transacciones internacionales. Este segmento representa el núcleo de su estrategia de crecimiento en el Perú. El ticket promedio de operación alcanza los US$400, según la información de la empresa.
En el mercado peruano, la compañía identifica una alta adopción de billeteras digitales y una preferencia marcada por el uso de soles. Este comportamiento se desarrolla en un sistema financiero que, en comparación con otros países de la región, presenta mayor estabilidad operativa. Estas condiciones influyen en el diseño de su estrategia local. La empresa ajusta su propuesta para responder a hábitos digitales ya establecidos en el país.