
A medida que los pagos en tiempo real se consolidan en América Latina, como en el caso de Colombia que está avanzando con su sistema Bre-B, la construcción de confianza y la prevención del fraude se vuelven cruciales.
Durante el 16° CAMP de Asobancaria, el foro más importante sobre innovación en pagos de la región, Marc Trepanier, Director de Análisis, Optimización, Fraude y Delitos Financieros en ACI Worldwide, compartió en Cartagena las lecciones globales sobre cómo mitigar el fraude en los pagos inmediatos.
El mensaje princiapal es que a medida que las transacciones se vuelven instantáneas, la detección y prevención del fraude deben operar con la misma velocidad. Esto exige monitoreo centralizado en tiempo real y una colaboración activa entre los actores del ecosistema.
Trepanier explicó que los pagos en tiempo real implican también decisiones en tiempo real: los procesos ya no tardan horas, sino milisegundos. Esto significa que los pagos instantáneos eliminan las ventanas tradicionales de compensación, por lo que el fraude puede ocurrir en cuestión de segundos.
Además, la irreversibilidad de estas transacciones incrementa tanto el impacto financiero como el reputacional. También se observa un cambio en los tipos de fraude, pasando de esquemas asociados a tarjetas hacia fraudes account-to-account y estafas basadas en ingeniería social.
Ante este nuevo escenario, la adopción de inteligencia artificial deja de ser opcional y se convierte en una necesidad, ya que las decisiones deben tomarse en menos de un segundo.
Finalmente, en pagos inmediatos la adopción se gana con confianza. Esta se construye incorporando la prevención del fraude desde el diseño, anticipando cualquier acto malicioso, y no como un “parche” posterior cuando el daño ya está hecho.
Las pérdidas globales por fraude y estafas en pagos ya superan los 1.03 billones de dólares, reflejando la magnitud del desafío que enfrenta hoy el sistema financiero. Según plantea Trepanier, se trata de una pérdida compartida porque pierden usuarios, empresas y todo el ecosistema. En este contexto, los ecosistemas fragmentados no funcionan.
En pagos inmediatos, la respuesta pasa por estrategias coordinadas que integren monitoreo centralizado y el intercambio de inteligencia antes y después de cada transacción.
“La experiencia global demuestra que el fraude en pagos inmediatos no es un problema local, sino un desafío compartido. Las respuestas más efectivas surgen de la colaboración temprana, el intercambio de inteligencia y la adopción de prácticas internacionales probadas”, sostuvo Trepanier.
Según el U.S. Faster Payments Council, la experiencia internacional demuestra que mitigar el fraude en pagos inmediatos exige un enfoque integral: seis estrategias clave, una colaboración sólida antes y después de cada transacción, y la incorporación de aprendizajes de mercados más maduros como Reino Unido, Australia, Singapur y Brasil.
Durante su charla, Trepanier hizo recomendaciones para el ecosistema colombiano, que aún es relativamente nuevo tras la implementación del sistema de pagos inmediatos. Estas fueron las principales:
La interoperabilidad no es solo “conectar actores”; es diseñar una infraestructura central robusta que permita sumar casos de uso y participantes sin romper la experiencia del usuario, con prevención desde el inicio y construcción de confianza. El fraude en pagos inmediatos es un problema compartido, y lo que funciona es combinar monitoreo centralizado con colaboración e intercambio de inteligencia antes y después de la transacción.

A medida que los pagos en tiempo real se consolidan en América Latina, como en el caso de Colombia que está avanzando con su sistema Bre-B, la construcción de confianza y la prevención del fraude se vuelven cruciales.
Durante el 16° CAMP de Asobancaria, el foro más importante sobre innovación en pagos de la región, Marc Trepanier, Director de Análisis, Optimización, Fraude y Delitos Financieros en ACI Worldwide, compartió en Cartagena las lecciones globales sobre cómo mitigar el fraude en los pagos inmediatos.
El mensaje princiapal es que a medida que las transacciones se vuelven instantáneas, la detección y prevención del fraude deben operar con la misma velocidad. Esto exige monitoreo centralizado en tiempo real y una colaboración activa entre los actores del ecosistema.
Trepanier explicó que los pagos en tiempo real implican también decisiones en tiempo real: los procesos ya no tardan horas, sino milisegundos. Esto significa que los pagos instantáneos eliminan las ventanas tradicionales de compensación, por lo que el fraude puede ocurrir en cuestión de segundos.
Además, la irreversibilidad de estas transacciones incrementa tanto el impacto financiero como el reputacional. También se observa un cambio en los tipos de fraude, pasando de esquemas asociados a tarjetas hacia fraudes account-to-account y estafas basadas en ingeniería social.
Ante este nuevo escenario, la adopción de inteligencia artificial deja de ser opcional y se convierte en una necesidad, ya que las decisiones deben tomarse en menos de un segundo.
Finalmente, en pagos inmediatos la adopción se gana con confianza. Esta se construye incorporando la prevención del fraude desde el diseño, anticipando cualquier acto malicioso, y no como un “parche” posterior cuando el daño ya está hecho.
Las pérdidas globales por fraude y estafas en pagos ya superan los 1.03 billones de dólares, reflejando la magnitud del desafío que enfrenta hoy el sistema financiero. Según plantea Trepanier, se trata de una pérdida compartida porque pierden usuarios, empresas y todo el ecosistema. En este contexto, los ecosistemas fragmentados no funcionan.
En pagos inmediatos, la respuesta pasa por estrategias coordinadas que integren monitoreo centralizado y el intercambio de inteligencia antes y después de cada transacción.
“La experiencia global demuestra que el fraude en pagos inmediatos no es un problema local, sino un desafío compartido. Las respuestas más efectivas surgen de la colaboración temprana, el intercambio de inteligencia y la adopción de prácticas internacionales probadas”, sostuvo Trepanier.
Según el U.S. Faster Payments Council, la experiencia internacional demuestra que mitigar el fraude en pagos inmediatos exige un enfoque integral: seis estrategias clave, una colaboración sólida antes y después de cada transacción, y la incorporación de aprendizajes de mercados más maduros como Reino Unido, Australia, Singapur y Brasil.
Durante su charla, Trepanier hizo recomendaciones para el ecosistema colombiano, que aún es relativamente nuevo tras la implementación del sistema de pagos inmediatos. Estas fueron las principales:
La interoperabilidad no es solo “conectar actores”; es diseñar una infraestructura central robusta que permita sumar casos de uso y participantes sin romper la experiencia del usuario, con prevención desde el inicio y construcción de confianza. El fraude en pagos inmediatos es un problema compartido, y lo que funciona es combinar monitoreo centralizado con colaboración e intercambio de inteligencia antes y después de la transacción.
A medida que los pagos en tiempo real se consolidan en América Latina, como en el caso de Colombia que está avanzando con su sistema Bre-B, la construcción de confianza y la prevención del fraude se vuelven cruciales.
Durante el 16° CAMP de Asobancaria, el foro más importante sobre innovación en pagos de la región, Marc Trepanier, Director de Análisis, Optimización, Fraude y Delitos Financieros en ACI Worldwide, compartió en Cartagena las lecciones globales sobre cómo mitigar el fraude en los pagos inmediatos.
El mensaje princiapal es que a medida que las transacciones se vuelven instantáneas, la detección y prevención del fraude deben operar con la misma velocidad. Esto exige monitoreo centralizado en tiempo real y una colaboración activa entre los actores del ecosistema.
Trepanier explicó que los pagos en tiempo real implican también decisiones en tiempo real: los procesos ya no tardan horas, sino milisegundos. Esto significa que los pagos instantáneos eliminan las ventanas tradicionales de compensación, por lo que el fraude puede ocurrir en cuestión de segundos.
Además, la irreversibilidad de estas transacciones incrementa tanto el impacto financiero como el reputacional. También se observa un cambio en los tipos de fraude, pasando de esquemas asociados a tarjetas hacia fraudes account-to-account y estafas basadas en ingeniería social.
Ante este nuevo escenario, la adopción de inteligencia artificial deja de ser opcional y se convierte en una necesidad, ya que las decisiones deben tomarse en menos de un segundo.
Finalmente, en pagos inmediatos la adopción se gana con confianza. Esta se construye incorporando la prevención del fraude desde el diseño, anticipando cualquier acto malicioso, y no como un “parche” posterior cuando el daño ya está hecho.
Las pérdidas globales por fraude y estafas en pagos ya superan los 1.03 billones de dólares, reflejando la magnitud del desafío que enfrenta hoy el sistema financiero. Según plantea Trepanier, se trata de una pérdida compartida porque pierden usuarios, empresas y todo el ecosistema. En este contexto, los ecosistemas fragmentados no funcionan.
En pagos inmediatos, la respuesta pasa por estrategias coordinadas que integren monitoreo centralizado y el intercambio de inteligencia antes y después de cada transacción.
“La experiencia global demuestra que el fraude en pagos inmediatos no es un problema local, sino un desafío compartido. Las respuestas más efectivas surgen de la colaboración temprana, el intercambio de inteligencia y la adopción de prácticas internacionales probadas”, sostuvo Trepanier.
Según el U.S. Faster Payments Council, la experiencia internacional demuestra que mitigar el fraude en pagos inmediatos exige un enfoque integral: seis estrategias clave, una colaboración sólida antes y después de cada transacción, y la incorporación de aprendizajes de mercados más maduros como Reino Unido, Australia, Singapur y Brasil.
Durante su charla, Trepanier hizo recomendaciones para el ecosistema colombiano, que aún es relativamente nuevo tras la implementación del sistema de pagos inmediatos. Estas fueron las principales:
La interoperabilidad no es solo “conectar actores”; es diseñar una infraestructura central robusta que permita sumar casos de uso y participantes sin romper la experiencia del usuario, con prevención desde el inicio y construcción de confianza. El fraude en pagos inmediatos es un problema compartido, y lo que funciona es combinar monitoreo centralizado con colaboración e intercambio de inteligencia antes y después de la transacción.